Reducción del riesgo de desastres en Armenia

Armenia está pasando de reaccionar frente a los desastres a reducir activamente el riesgo.
Armenia está pasando de reaccionar frente a los desastres a reducir activamente el riesgo.

Durante más de 10 años, el PNUD ha venido ayudando a reducir el riesgo en Armenia, donde el 80% de la población afronta un alto riesgo de catástrofes causadas por desastres naturales.

Hovhannes Arakelyan ha sido testigo de cientos de inundaciones en su remota aldea de Sipanik, en Armenia occidental. "He visto caminos, casas y cultivos destruidos, y los desastres disminuían nuestra esperanza de una vida mejor", afirma a sus 72 años de edad.

Aspectos Destacados

  • El 80% de la población en Armenia afronta un alto riesgo de catástrofes causadas por desastres naturales.
  • Las catástrofes cuestan al país más de 33 millones de dólares cada año.
  • La ubicación geográfica del país hace que sea uno de los 60 países más expuestos a desastres en el mundo.

La frecuente inundación de Sipanik cuando se desborda el río Hrazdan es solo una de las catástrofes que muchos armenios experimentan anualmente, y que cuestan al país más de 33 millones de dólares cada año. La ubicación geográfica del país hace que sea uno de los 60 países más expuestos a desastres en el mundo, con mayor riesgo de terremotos, sequías e inundaciones. El terremoto que lo sacudió en 1988 mató a 25.000 personas, destruyó casi toda una ciudad y dejó 517.000 personas sin hogar.

Hasta hace poco no existía un sistema operado por el gobierno para monitorear los desastres ni para coordinar una respuesta, y muchas de las comunidades, como Sipanik, carecían de la infraestructura básica para prevenir catástrofes, tales como sistemas de drenaje, canales para deslaves y terraplenes de tierra.

Pero Armenia está pasando de reaccionar frente a los desastres a reducir activamente el riesgo. Durante más de un decenio, el PNUD ha estado ayudando al gobierno y al público a mejorar la preparación en casos de catástrofe, al proporcionar dinero, asesoramiento y expertos internacionales al primer centro de coordinación de desastres y observatorio del país.

Armen Yeritsyan, Ministro de Situaciones de Emergencia de Armenia, recientemente destacó la importancia de la labor del PNUD en esta área. "El establecimiento de un sistema eficaz para la reducción del riesgo de desastres es de vital importancia para nuestro país, no solo en términos de gestión de riesgos, sino también en cuanto a la reducción de la pobreza y a atender las vulnerabilidades socioeconómicas y del medio ambiente", indicó.

El centro ha venido recopilando y analizando datos que están ayudando al gobierno a identificar áreas de alto riesgo en cada región. Por ejemplo, en 2008 se identificó la aldea de Sipanik como zona de alto riesgo. En consecuencia, el pueblo, junto con otras cinco comunidades, ha recibido asistencia del PNUD para construir un terraplén de tierra de 1km de largo, que desde entonces ha protegido de las inundaciones a 80 casas. Los residentes locales aportan su trabajo, la maquinaria y el 20% de los costos del proyecto.

Esto ha permitido que el pueblo de Sipanik produzca más alimentos sin correr el riesgo de perder los cultivos debido a las inundaciones. "Siempre he pensado que debemos estar preparados para la próxima vez, en lugar de actuar después que un desastre llame a nuestra puerta", asegura Arakelyan.

"Con este terraplén, nuestra población ya no estará a expensas de que suban los niveles de agua", expresó Anahit Hambardzumyan, otro residente de Sipanik, quien agregó que "incluso podemos utilizar la tierra en nuestros patios traseros para la agricultura. Y lo más importante, nuestros niños están seguros".