Sudán: jóvenes voluntarios se preparan para un futuro mejor en Darfur

Jeunes volontaires
Participantes al proyecto de reconstrucción de Darfur para los jóvenes voluntarios (en inglés YVRDP) en Nyala, Darfur meridional, reciben una capacitación en el Colegio técnico de Nyala. (Foto: Albert González Farran/UNAMID)

Yusra, una joven de Darfur Oriental, siempre había deseado trabajar en su comunidad ayudando a mejorar las vidas de las personas: “Tenemos muchos problemas debido al conflicto: pobreza, bajos ingresos, falta de educación de calidad. No sabía cómo ni dónde empezar”, dice.

Para miles de jóvenes de Darfur la guerra ha dejado un legado amargo. Ha privado a muchos de disfrutar de su juventud y de recibir una educación completa, por lo que nunca pudieron aprender todo lo que necesitaban para realizar su potencial. Incluso aquéllos que lograron graduarse de la universidad se encuentran con la escasez de oportunidades de empleo.

Aspectos destacados

  • Un proyecto en el Sudán presta formación a voluntarios para reforzar sus capacidades con el objetivo de que luego impartan los conocimientos aprendidos en sus comunidades.
  • El proyecto buscará introducir un componente sistemático de voluntariado en el desarrollo de las comunidades rurales de Sudán.
  • Con un presupuesto de 967 000 dólares US para el año 2013, el financiamiento del proyecto proviene de la República de Corea, del Gobierno de Sudán y de UN Voluntarios.

Pero Yusra ahora forma parte de los 200 voluntarios jóvenes que participan en un programa de expansión de conocimientos dirigido a capacitar a jóvenes graduados universitarios de Darfur para que vuelvan a las comunidades rurales a impartir formación en materia de empresa y medio ambiente.

El programa “Jóvenes Voluntarios para la Reconstrucción” se trata de una iniciativa conjunta dirigida por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con apoyo del Gobierno sudanés y VNU, y financiada por la República de Corea. El proyecto tiene lugar a lo largo de varias semanas de formación en cooperación con universidades de todo el país.

Hasta el momento, el proyecto ha prestado formación a 200 jóvenes procedentes de los cinco estados de Darfur, y 120 de ellos ya han sido asignados a 45 comunidades. Los voluntarios se pueden especializar en habilidades para la empresa o en el campo medioambiental. La formación abarca materias como el emprendimiento, capacidades financieras, planificación de acciones medioambientales a nivel comunitario, gestión de los recursos naturales y reforestación y captación del agua.

Asimismo, se ha impartido enseñanza en materia de derechos humanos, estudios de género y resolución de conflictos.

La formación que reciben estos jóvenes voluntarios les permitirá ayudar a las comunidades a superar el conflicto e invertir en su futuro. Están creando un puente entre comunidades agrícolas a menudo muy remotas y los mercados locales, nacionales e internacionales. Enseñan a los habitantes de dichas comunidades a adaptarse a las realidades del cambio climático y les ayudan a tener acceso a oportunidades de mejorar y expandir la producción. Todas estas actividades van dirigidas a reducir la pobreza y a hacer de Darfur un lugar más estable y resiliente a los conflictos.

Los voluntarios dedicarán sus esfuerzos durante periodos de nueve meses, yendo a vivir a la comunidad elegida para compartir experiencias y técnicas, y aprendiendo y participando de las oportunidades de capacitación.

Tras completar su formación, Yusra estaba llena de ideas prácticas sobre cómo podía ayudar.