Sudán del Sur fortalece el servicio público y la atención de salud

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El Dr. Bowembo Kakande, único cirujano en un hospital en Western Bahr Gaza, que recibe entre 40 y 50 pacientes por día. Foto: PNUD en Sudán del Sur

Para la mayoría de las personas, mudarse a otro país para trabajar puede deparar muchas sorpresas. Sin embargo, para Yenew Azale, un enfermero titulado de Etiopía que trabaja en Sudán del Sur, adaptarse a su nuevo trabajo incluyó haber sido evacuado debido al intenso combate.

"No todo es como lo esperaba", reconoce. "Pero tengo una gran sensación de logro porque comencé de la nada. Cuando empezamos a trabajar en el terreno con la gente de Sudán del Sur, no había clínica ni coordinación con aliados y las medicinas disponibles eran muy escasas."

Aspectos destacados

  • El PNUD proporciona programas de capacitación y orientación para funcionarios públicos en Sudán del Sur.
  • El programa comenzó en 2010 y ha sido intensificado en respuesta a la crisis. Se extenderá hasta 2016.
  • Presupuesto: US $26 millones del Gobierno de Noruega 2014 – 2016.

Azale presta asistencia médica a prisioneros, personal de prisión y sus familiares. Luego de ser evacuado del estado de Jonglei a mediados de diciembre, ha estado trabajando con un equipo de enfermería en el centro médico de la Penitenciaría de Juba desde principios de abril.  El es uno de los 200 profesionales de enfermería, medicina y otras áreas de la salud, que junto a otros funcionarios públicos han sido reclutados recientemente de Etiopía, Uganda y Kenya y distribuidos en 10 estados para mantener el funcionamiento de los servicios sanitarios y gubernamentales esenciales.

Sudán del Sur ha sido sacudido por el conflicto desde diciembre de 2013. La violencia armada, agravada por un resquebrajamiento de la seguridad, la autoridad estatal y el estado de derecho, ha causado miles de muertes, forzado a cientos de miles a abandonar sus hogares y creado una crisis humanitaria que va en aumento.  Muchos funcionarios públicos han huido, exacerbando el sufrimiento. La necesidad de servicios de salud, educación y medios de vida es más urgente que nunca. 

El PNUD utiliza un enfoque innovador que depende de la asistencia de los gobiernos de otros países de la región para facilitar la contratación temporal de funcionarios civiles, como Azale, por dos años. Sus países de origen pagan sus salarios y el Gobierno de Noruega los suplementa con un estipendio.

Además de prestar servicios a la población afectada, los oficiales imparten capacitación y orientación a más de 200 ciudadanos sudaneses, en áreas como asesoramiento jurídico, educación, salud, capacitación vocacional y seguridad social. Al mismo tiempo, algunos funcionarios públicos que participan en el plan ofrecen un programa de capacitación vocacional que ofrece formación a alrededor de 200 jóvenes en la capital, Juba, en oficios como plomería, carpintería, mecánica, soldadura, cableado eléctrico y construcción.

"Como Oficial de Apoyo a la Función Pública estoy feliz de haber ayudado a desarrollar las habilidades del personal médico que trabaja aquí," dice el Dr. Buwembo Kakande, el único cirujano en el hospital de Wau, Bahr Gazal Occidental, que recibe entre 40 y 50 pacientes al día. "Ahora mi equipo puede atender algunas cirugías de forma independiente."

A pesar de la falta de infraestructura, transporte y la gran inseguridad, el trabajo de los oficiales de apoyo a la función pública ha comenzado a dar frutos. Las oficinas ya están instaladas y funcionando. También hay sistemas estandarizados, procedimientos, presupuestos y planes estratégicos para prestar servicios más eficazmente.