Pozos proveen agua limpia y paz en Ghana

Pozos en Changli, Ghana
La vida está cada vez mejor en Changli después de una iniciativa apoyada por la ONU que comisionó la perforación automatizada para el bombeo de agua limpia. Foto: PNUD / Ghana

Fatimata Seidu, una niña de 12 años de Changli, en Ghana del Norte, solía dedicar largas horas a recoger agua. Con un solo pozo disponible para 10,500 habitantes, acaloradas disputas terminaban en el envío de muchos niños, incluyendo a Fatimata, a largas caminatas en busca de otros surtidores.

“Era muy caótico cuando íbamos a buscar agua. Había pocos pozos y muchas personas intentando extraer, por lo que para nosotros (niños y niñas) siempre era difícil tener acceso”, cuenta Fatimata. “Siempre llegábamos tarde a la escuela y no había paz en los surtidores,” agregó.

Aspectos destacados

  • En las últimas dos décadas tuvieron lugar más de 23 conflictos en las regiones más pobres al norte de Ghana.
  • El Programa pretende empoderar a las instituciones locales, comunidades y personas para gestionar y prevenir los conflictos.
  • Según una encuesta reciente, más del 85,5 por ciento de los beneficiarios siente que el nivel de tensión se redujo.
  • El PNUD desempeña una función de coordinación de este proyecto de 4 años y US$3 millones, financiado por el gobierno japonés.
  • La UNICEF, FAO, ONUDI, UNU y PMA son socios en este programa.

Aunque Ghana es considerado un oasis de estabilidad en una región donde aún quedan muchos desafíos, enfrenta amenazas a la seguridad humana, especialmente en el norte, donde ocurrieron más de 23 conflictos en las últimas dos décadas. El análisis del PNUD sobre las causas de las disputas locales reveló que muchas comienzan con la falta de acceso a recursos naturales, especialmente de agua.

Junto con otros socios, el PNUD invirtió US$15,000 en construir un segundo pozo más eficiente en Changli, lo que ha ayudado a resolver una de las principales razones de tensión y a reducir la violencia local. El nuevo pozo, el primero de varios que se llevarán a cabo en la zona, es más eficiente que el antiguo, el cual utilizaba una bomba manual para extraer el agua y sólo podía ser utilizado por una persona a la vez. El nuevo pozo es eléctrico y surte agua a colectores elevados, desde donde fluye el agua y puede ser recolectada por hasta cuatro personas, sirviendo a más de 1,500 pobladores diariamente.

“Con este nuevo surtidor tenemos agua limpia y paz, porque ya no pelearemos por este recurso,” dijo Fatimata.

"Estamos muy satisfechos con los resultados del programa hasta ahora y las mejoras en las condiciones de vida de los habitantes de Changli están a la vista", agregó el Director de País del PNUD, Dominic Sam. “Las personas con las que hemos hablado no sólo pierden menos de su valioso tiempo recogiendo agua, sino que también han comenzado a interactuar más libremente con distintas facciones y tribus de la región con quienes anteriormente mantenían relaciones volátiles.”

“Debemos trabajar mucho para mantener la paz que disfrutamos ahora. Tenemos agua limpia y nuestra gente puede ocupar las largas horas que antes utilizaba recogiendo agua en otros emprendimientos productivos,” explicó Chang-Naa Azima Mahama, el jefe de la aldea.

Junto con calmar los motivos de tensión, el agua limpia también evitó la proliferación de enfermedades y facilita el trabajo a mujeres y niños, quienes usualmente estaba encargados de buscar agua.

Mientras llega el progreso, las autoridades locales deben asegurar que cualquier avance logrado se mantenga en el tiempo, enfatiza Mahama. “La Asamblea de nuestro distrito debe también apoyar otras necesidades de la comunidad como la creación de puestos de trabajo”, asegura. “Si hay empleo, no hay tiempo para disputas”.