RDC: Las mujeres de Kivu reconstruyen sus vidas

Mujeres de Tutaenda, en Uvira, mezclando los ingredientes para la fabricación de jabón
Mujeres de Tutaenda, en Uvira, mezclando los ingredientes para la fabricación de jabón

Cientos de mujeres cuyos esposos fueron asesinados o que han sido victimas de violencia sexual durante más de una década de conflicto al este de la República Democrática del Congo (RDC), han comenzado a crear pequeñas empresas como parte de los esfuerzos para reconstruir sus vidas.

Algunos grupos de 25 mujeres, 1.025 en Kivu del Sur y más de 500 en Kivu del Norte, han puesto en marcha empresas generadoras de ingresos a través de la agricultura, manufactura, bordados, cocina, panadería y tiendas al por menor.

Destacado

  • El programa del PNUD en la RDC es el de mayor importancia de todos los programas africanos. Trabaja con 30 organizaciones asociadas a la lucha contra la pobreza y a mejorar la gobernabilidad en el país. En 2010, se destinaron 239 millones de dólares a proyectos apoyados por el PNUD.
  • El proyecto PSAR tiene como objetivo ayuda a las mujeres, incluyendo a las supervivientes de violencia sexual, para lograr su independencia financiera, mejorar su confianza y su reinserción en la sociedad.
  • En 2010, 10.000 mujeres y niñas víctimas de la violencia sexual tuvieron acceso a centros comunitarios polivalentes creados por el PNUD, donde recibieron, entre otros, apoyo psicosocial y asesoramiento profesional para lograr su reinserción en la población activa.

En Uvira, un pueblo en la provincia de Kivu del Sur, 25 mujeres han formado una empresa de fabricación de jabón conocida por Tutaenda, que aporta unos ingresos de 500 dólares semanales y un salario mensual de 30 dólares a cada empleado.

"Antes de crear Tutaenda, dependíamos de nuestros propios recursos y sobrevivíamos de la agricultura para generar ingresos", dice Charlotte Kadabua, señalando que gracias a su papel en la creación de la empresa se ha ganado el respeto de la comunidad.

"Con estos ingresos, puedo mantener a mis cinco hijos y a otras cinco personas más", dice Abiya Bitocho, otra trabajadora de Tutaenda. Su marido ahora puede vivir con la familia después de haber pasado largos períodos buscando trabajo lejos de casa.

Tutaenda se creó con la ayuda de un centro comunitario que ofrece a las mujeres un lugar seguro para recuperarse del trauma y donde reciben ayuda para la reinserción en sus comunidades, en algunos casos mientras se enfrentan a los prejuicios de sus familiares o vecinos.

El proyecto más amplio llevado a cabo en Kivu ha sido apoyado con la aportación de 1,6 millones de dólares de parte del  Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El proyecto incluyó actividades que se pusieron en marcha teniendo en cuenta las prioridades a partir de las necesidades identificadas a través de evaluaciones realizadas a supervivientes de abusos contra los derechos humanos, dirigidos a las mujeres con una brutalidad extrema.

El PNUD también ayudó a establecer 10 centros comunitarios en Kivu, donde las mujeres reciben asesoría jurídica, atención médica, información sobre sus derechos, clases de lectura y escritura y capacitación laboral.

En 2010, 10.000 mujeres y niñas supervivientes de violencia sexual recibieron tratamiento psicológico y el asesoramiento profesional en estos centros. Esta ayuda les ha permitido empezar a reconstruir sus vidas a través de proyectos como Tutaenda.

Proyectos como estos han permitido a muchas de las mujeres pagar las cuotas escolares de sus hijos y alimentar a toda su familia, así como aprender a manejar y ahorrar dinero, habilidades que les permitirán continuar  sus vidas una vez que el proyecto del PNUD haya terminado.