Liberia y Côte d'Ivoire: se discute la paz en una ciudad fronteriza devastada por la guerra

mujeres en liberia celebran el acuerdo de paz
Liberianos marchan juntos para celebrar los 10 años de paz desde el final de la guerra en Liberia. (Foto: Emmanuel Tobey / UNMIL foto)

“Es doloroso recordar cómo mi esposo fue cruelmente asesinado frente a mí y a nuestros hijos", dice Elizabeth Sobu, que vive en Zwedru, una aldea del sud-este en la frontera entre Liberia y Côte d'Ivoire. "Nosotros sobrevivimos por voluntad de Dios.”

Datos de interés:

  • A partir de 2010, el conflicto en la zona fronteriza costó la vida a aproximadamente 10.000 personas y desplazó a más de 100.000;
  • Los esfuerzos por frenar la violencia tribal localizada forman parte de una agenda más amplia de reconciliación en Liberia que cuenta con el apoyo del PNUD;
  • La paz parece mantenerse y muchos de los 100.000 desplazados por los combates han comenzado a regresar a sus hogares; y
  • El PNUD ha comprometido 2 millones de dólares en dos años para tratar de lograr una paz duradera en Liberia.

Sobu es una refugiada de un conflicto local que se desarrolló en la frontera entre ambos países entre 2010 y 2013. Hace más de dos años, la lucha la dejó desprovista y a cargo de cinco hijos.

Con todo, una calurosa tarde del mes de octubre pasado fue un momento histórico –llevando finalmente la paz para Sobu y su comunidad.

Con la ayuda del PNUD, tres años de conflicto tribal localizado llegaron a su fin, después que Allasane Quattara, Presidente de Côte d'Ivoire; Ellen Johnson Sirleaf, Presidenta de Liberia, y los ancianos de las dos facciones transfronterizas, se reunieran en Zwedru para hablar de reconciliación.

El conflicto comenzó después de que la guerra civil de Côte d’Ivoire desplazara a cientos de miles de personas, forzando a muchos a refugiarse en Liberia, lo que dio origen a la inestabilidad y a la competencia por tierra y recursos. Diversos asaltos en la frontera y unas reyertas transfronterizas continuas han costado la vida a unas 10.000 personas y han desplazado a más de 100.000.

Después de las conversaciones, ambos presidentes firmaron un tratado en Zwedru por el que se comprometen a mejorar la seguridad en la frontera, a empoderar a los jóvenes y a permitir a los refugiados que vuelvan a sus casas. También se comprometieron a crear un grupo de trabajo conjunto para implementar el acuerdo de paz, que es parte de una agenda más amplia de reconciliación en Liberia apoyada por el PNUD.

Las conversaciones, que fueron organizadas a través del Ministerio de Asuntos Interiores, fue la primera vez en que los jefes y ancianos de Côte d'Ivoire y de Liberia se reunieron para hablar de reconciliación. Los que hubieran cometido crímenes y ofensas durante el conflicto fueron invitados a presentarse y pedir públicamente perdón.

Además de ayudar a organizar y asesorar a los participantes, el PNUD también está tratando de lograr la paz en la región empoderando a los jefes, ancianos y jóvenes para que puedan ser mediadores y facilitadores locales en un futuro diálogo.

Hasta ahora, el acuerdo de paz se ha celebrado con éxito en la región, y ambas partes parecen comprometidas a sanar las heridas de la guerra civil.

Mientras muchos de los 100.000 desplazados por los combates han regresado a casa, 12.000 refugiados de Côte d'Ivoire siguen viviendo en un campamento en Zwedru.

Sin embargo, muchos aldeanos siguen nerviosos por los grupos armados en Côte d'Ivoire, los puestos de control no oficiales, el difícil acceso a la atención médica y psicológica a las personas que sufrieron traumas y la inseguridad laboral. El acuerdo es un paso hacia la solución de estos problemas, dice el PNUD.

A pesar de estas preocupaciones, la paz ya está trayendo el tan necesitado cambio. Cheyee Tarlue, un empresario local en Toe Town, Liberia, cerca de la frontera con Costa de Marfil, dice que en varias ocasiones su negocio fue saqueado y daños a la propiedad por parte de bandas armadas. "La lucha fue terrible. Pues por los estragos, nadie vendría a mi tienda", dice Tarlue. "Pero ahora que hay paz, estoy empezando a ver que los clientes de ambos lados de la frontera vienen a mi tienda juntos. Finalmente recordamos que tenemos fuertes lazos con los otros como vecinos."