RDC: nadie está por encima de la ley, ni siquiera los militares

pnud en RD del Congo
En RD del Congo, el PNUD está ayudando a las fuerzas armadas a desarrollar un sistema de justicia militar justo y equilibrado.

El ambiente es tenso en Bweremana, Goma, en Kivu del Norte, una zona devastada por la guerra. Una gran multitud se ha congregado fuera de una tienda de campaña, que actúa como tribunal militar, esperando con impaciencia que se anuncie el veredicto.

Cuando el anuncio finalmente llega, hay exclamaciones de sorpresa y alivio de la multitud. A ocho de los 10 militares procesados ​​por violar y asesinar a ciudadanos locales se les declara culpables.

Aspectos Destacados

  • Se ha usado un millón de dólares para ayudar a fortalecer la justicia y disciplina militar en el país
  • Hasta el momento, se han establecido 31 condenas con el apoyo del PNUD al sistema de justicia militar
  • Se han llevado cabo 9 misiones de investigación relacionadas con delitos graves (crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad), bajo la jurisdicción de la Corte Penal Internacional
  • Se ha capacitado a 2.432 soldados y oficiales en materia de derechos humanos y el estado de derecho

"El resultado de este caso nos muestra que nadie está por encima de la ley, ni siquiera los militares", ha declarado el teniente Dale Yanzenge, uno de los funcionarios que ha fungido como fiscal este caso. "La Justicia Militar está allí para recordar a los soldados que hay que respetar la ley y proteger a los civiles", ha añadido el teniente Yanzenge.

El juicio es uno de los muchos que se están llevando a cabo en la República Democrática del Congo. Años de conflicto han dado lugar a un enorme catálogo de delitos de violencia, incluida la violencia sexual contra civiles. Si bien los tribunales civiles se esfuerzan para hacer frente a esta acumulación de casos pendientes, muchos soldados, sujetos a la justicia militar como sistema distinto, se han beneficiado de la cultura de impunidad de los militares. El PNUD está trabajando para cambiar esta situación, ayudando a las fuerzas armadas a fortalecer su sistema judicial.  

Como este es un tribunal móvil, los ciudadanos de Bweremana pueden ver que hoy realmente se ha hecho justicia. "Es importante que el caso haya sido juzgado aquí, porque fue el lugar en que ocurrieron los hechos [las violaciones y el asesinato]", ha apuntado el capitán juez Bienvenu Muanansele, del tribunal militar de la guarnición de Goma, que se encarga de estos asuntos. "Estos juicios realizados ante el pueblo de Bweremana muestran a la gente el modo en que funciona la justicia: la ley triunfa, incluso para los militares".

Además de prestar apoyo a los fiscales, el PNUD, en colaboración con la Asociación de Abogados de Estados Unidos, está ayudando a la República Democrática del Congo y al tribunal militar de la guarnición de Goma a contratar y formar a los defensores de los acusados, así como a prestar asistencia jurídica a los militares acusados de cometer delitos. Esto ayuda a asegurar que el sistema de administración de justicia se ajuste a las normas internacionales de imparcialidad. "Los acusados también tienen derechos en los tribunales. El hecho de que se hayan producido dos sentencias absolutorias es prueba de que los acusados no son necesariamente culpables, y de que se les debe tratar de manera equitativa", ha señalado Mangobo Chrysostom, uno de los asesores jurídicos en Bweremana.

Por su parte, Nick Hasrtman, Director de País en funciones del PNUD en la República Democrática del Congo, ha hecho constar que "el continuo apoyo del PNUD en la reforma del poder judicial nos permite luchar contra la impunidad, lo cual es un paso fundamental con miras a la restauración del estado de derecho y el reconocimiento de las víctimas. A través de este proceso se recupera poco a poco la confianza, y la población puede reconciliarse con la ley, sea esta civil o militar".

Pero juzgar los crímenes del pasado no impide que estos se produzcan. El PNUD también está ayudando a los militares a entrenar a los soldados en la República Democrática del Congo a fin de que comprendan la ley, los derechos humanos y las consecuencias de causar daño a civiles.

En uno de esos campamentos de entrenamiento, el coronel Muhima, uno de los facilitadores del PNUD para entrenar a los efectivos y crear conciencia de los derechos humanos, lanza consignas en un megáfono. "¡La misión de los militares es proteger a los civiles y sus pertenencias!", se le oye arengar. "Se han cometido demasiados delitos contra civiles en el pasado. La extorsión y el saqueo contra los civiles están estrictamente prohibidos. ¡Los civiles no son el enemigo! Si ustedes violan la ley, serán juzgados y sancionados por el sistema de justicia militar".

Mas adelante, en voz menos agitada, dice que "los soldados tienen que darse cuenta de que nadie está por encima de la ley, ni siquiera los militares".

El PNUD apoya el sistema de justicia militar en la República Democrática del Congo a través de proyectos financiados por el gobierno de los EE.UU. y la Unión Europea, y ejecutados conjuntamente con la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo.