El comercio florece en Sudán

El PNUD está ayudando a los agricultores más pobres de Darfur a recuperarse económicamente del conflicto y volver a trabajar sus campos. Foto: PNUD/Sudán
El PNUD está ayudando a los agricultores más pobres de Darfur a recuperarse económicamente del conflicto y volver a trabajar sus campos. Foto: PNUD/Sudán

Hoy día, cuando la demanda mundial por flores de hibisco va en constante aumento, un programa del PNUD ayuda a agricultores de la zona de Darfur, afectada por un conflicto, a revivir una industria y a competir una vez más en el mercado internacional.

Recoger flores no suele ser peligroso, pero Alhadi Muhammed Ibrahim utiliza una gárgara para protegerse mientras cosecha una planta de hibisco. La pequeña herramienta de metal le permite evitar reacciones dolorosas en la piel mientras recoge la colorida cosecha.

Aspectos Destacados

  • El hibisco es una flor comestible y se puede convertir en papel o consumir como té.
  • El PNUD capacitó a herreros en la fabricación de herramientas para la producción de hibisco.
  • Se brindó capacitación a 750 agricultores nuevos en la producción de hibisco y otros 1.500 recibieron otro tipo de ayuda del PNUD, como herramientas para la cosecha o caballos y carros para transportar la producción al mercado.
  • 12.000 personas, entre las que se incluyen hombres y mujeres afectados por el conflicto, han recibido beneficios del proyecto en general.
  • El proyecto es financiado por USAID a través de un fondo inicial de más de US$183.000 durante un año.

Muhammed, un agricultor de 45 años de Waada, norte de Darfur, acaba de empezar a cultivar hibiscos después de haber renunciado a la actividad hace más de una década. "Años atrás tuve que dejar de cultivar hibisco porque no podía conseguir las herramientas que necesitaba. Eran demasiado caras y no podía pagarlas", dice. "Y sin hibisco, ha sido difícil para mí mantener a mi esposa y a nuestros cinco hijos".

Con colores que varían entre el rojo brillante y el rosado delicado, las flores de hibisco son comestibles, se pueden convertir en papel y son un ingrediente clave en muchos tés de frutas. La planta tiene el potencial de ser una fuente de ingresos importante para miles de agricultores de Sudán. Durante la última década, sin embargo, el conflicto, la sequía y la falta de equipos básicos o de medios para transportar las flores al mercado provocaron el abandono de los campos y el empobrecimiento de las familias.

No obstante, la demanda mundial por el hibisco está en aumento, como en el caso de Alemania, que representa la mitad de las exportaciones de hibisco de Sudán, por lo que el PNUD está ayudando a los agricultores más pobres de Darfur, como Muhammed, a recuperarse del conflicto en términos económicos y regresar a sus campos. Los que quieren cultivar hibisco reciben caballos, carros, semillas, herramientas y capacitación en nuevos métodos de producción.

Para ayudar a mejorar la economía local, un plan del PNUD también brinda capacitación a herreros locales para la fabricación de varias herramientas, como la gárgara, un tubo de metal que sirve para recoger las flores si dañarlas y evita reacciones alérgicas en la piel. Con la nueva herramienta, ahora se puede aumentar la producción y también el valor de mercado del producto final.

La ayuda está comenzando a rendir frutos. Hoy día, en el norte de Darfur, cerca de 1.500 agricultores han vuelto a ocuparse de sus campos, muchos de los cuales habían sido abandonados. Se espera que la producción de 2013 duplique la de 2012, mientras que 12.000 personas involucradas en el proceso podrán ganarse la vida otra vez gracias a esta industria tradicional.

"Después de entregar a los agricultores las herramientas necesarias para comenzar a producir hibisco, hemos visto muchos cambios en la región", dice Narve Rotwitt del PNUD. “Los productores ahora tienen caballos para llevar las flores al mercado, incluso desde las zonas más remotas; y cuentan con herramientas que mejoran la eficacia de la cosecha. También esperamos que disminuyan las dolorosas alergias asociadas con la cosecha del hibisco con las manos desnudas".

Es una opinión que también comparte Muhammed, quien está entre los agricultores que recibieron semillas, insecticidas, fungicidas, una gárgara y un arado con tracción animal, el que comparte con sus vecinos. Su aldea recibió además un caballo y un carro para transportar la cosecha al mercado.

"Gracias a estas herramientas nuevas, coseché el doble de flores que el año pasado", comenta. "El arado me permite ampliar la producción de mis otros cultivos y tengo muchas esperanzas en el futuro. Gracias al dinero extra que ganaré, mis tres hijos menores podrán seguir en la escuela".

Informe Anual 2013
"En Apoyo del Progreso Global"

Los avances en bienestar humano son el centro de la acción del PNUD como organización global de desarrollo dentro del sistema de las Naciones Unidas. Con nuestra presencia en 177 países y territorios prestamos apoyo a iniciativas encaminadas a elevar el nivel de vida, crear oportunidades y ayudar a las personas a gozar de vidas plenas

ver más
Síguenos