Bosnia y Herzegovina: campaña de destrucción de armas frena la violencia en las calles

Bosnia y Herzegovina: campaña de destrucción de armas frena la violencia en las calles
Un trabajador antes de la fusión de armas blancas en hornos en Jelsingrad Steel Mill en Banja Luka, Bosnia y Herzegovina. Foto: Irfan Redzovic

En el pequeño y tranquilo pueblo de Modrica, ubicado en Bosnia y Herzegovina, dos adolescentes ocasionaron recientemente una verdadera conmoción al llevar a la escuela unas granadas que habían descubierto en un antiguo campo de batalla.

Sin embargo, no se trató de un caso aislado, ya que en los últimos meses se han producido varios incidentes violentos en la región. Casi 20 años después del devastador conflicto bosnio, que se extendió entre 1992 y 1995, el país aún se encuentra plagado de remanentes de guerra. Alrededor de 750.000 armas ilegales y 16.000 toneladas de municiones circulan en la vía pública y han provocado más de 10.000 muertes en las últimas dos décadas, ya sea en forma accidental o a través de suicidios y asesinatos. En el país se producen en promedio más de diez actos de violencia por semana en relación con estas armas.

Aspectos destacados

  • Uno de cada cinco ciudadanos de Bosnia y Herzegovina posee un arma ilegal.
  • En promedio, cada semana se producen más de diez actos de violencia que involucran armas ilegales.
  • Aún quedan más de 16.000 toneladas de municiones en el país.
  • Desde 2006, el PNUD ha colaborado en la eliminación de más de 11.000 toneladas de municiones y 130.000 armas de pequeño y ligero calibre.
  • Partners: UNDP, UNICEF, UK, EU, SEESAC, ICRC, World Future Council, OSCE
  • Presupuesto: US$ 406.025,00.
  • Duración: Septiembre 2013 – Diciembre 2014.

"El último incidente en el que los estudiantes llevaron una granada de mano a la escuela demuestra que necesitamos trabajar más intensamente en la educación, a fin de concientizar a los jóvenes acerca del riesgo que implica la manipulación de artillería sin detonar", explica Zeljko Terzic, miembro de Protección Civil, una organización que trabaja para mejorar la seguridad de los ciudadanos.

Con el fin de ayudar a impulsar este objetivo en 2013, el PNUD y sus socios lanzaron la campaña "Elige una vida sin armas" que incentiva a los habitantes de Bosnia y Herzegovina a aprovechar la ley de amnistía que les permite entregar armas y dispositivos explosivos ilegales a la policía, sin temor a posibles repercusiones jurídicas. Posteriormente, el metal de las armas se funde y se recicla para fabricar repuestos para trenes y otras infraestructuras públicas.

Desde el inicio de la campaña en septiembre de 2013, hasta el momento, se han devuelto más de 100.000 municiones y dispositivos explosivos, así como más de 4.500 armas ilegales. El peligroso botín incluye rifles, pistolas, ametralladoras, granadas de mano, municiones de artillería convencional e incluso el ocasional mortero. Esto se suma a las 11.000 toneladas de municiones y 130.000 armas que el PNUD ha ayudado al Gobierno a eliminar desde 2006.

"Esta es la primera campaña de recolección de armas de gran envergadura en el país", explica Yuri Afanasiev, Representante Residente del PNUD en Bosnia y Herzegovina. De acuerdo con las estimaciones de las Naciones Unidas, desde el final de la guerra, cerca de 4000 excombatientes decidieron quitarse la vida utilizando armas ilegales y, con frecuencia, arrastrando a amigos y familiares al mismo destino. Por lo tanto, no se debe subestimar la importancia de esta campaña para el país.

"Esta medida es muy importante para garantizar un entorno seguro para todos los ciudadanos del país, comenta Radislav Jovicic, ministro de Asuntos Internos de la República Srpska, una de las dos entidades que se encuentran en Bosnia y Herzegovina. La mayoría de las armas recolectadas se destruirá y no podrá ser utilizada por quienes no deberían tener acceso a ellas, en especial los niños y los grupos delictivos."

"En el futuro, deseamos que nuestros niños puedan caminar por la calle sin miedo, dice uno de los profesores de la escuela secundaria de Modrica."

Este proyecto puede ser sólo el comienzo, pero cada pieza de armamento ilegal que se recolecta permite salvar una vida y dar un paso adelante hacia la erradicación del miedo y de la inseguridad.