Baja el agua, pero aún hay mucho por hacer en Bosnia y Herzegovina


Radenko Gojkovic frente a su casa. Foto: PNUD Bosnia y Herzegovina

En mayo de 2014, lluvias intensas inundaron vecindarios enteros y comunidades en Doboj, un pueblo de 75.000 personas en el norte de Bosnia y Herzegovina. Hasta la fecha, aún hay muchos residentes que están sufriendo a raíz de estas inundaciones.

“El agua destruyó los campos donde había sembrado maíz, trigo y cebada,” dice Radenko Gojkovic, agricultor local. Las inundaciones no solo han destruido sus cultivos, sino también su maquinaria. Por ello, se pregunta cómo va a mantener a su familia de cuatro personas. “No queda nada,” dice.

Aspectos destacados

  • Las recientes inundaciones en Bosnia afectaron a casi un cuarto de la población del país, y destruyeron más de 43.000 viviendas.
  • Se estima que hasta el 75 por ciento del terreno, es decir 35.000 hectáreas, de cultivo fueron arrasadas por las inundaciones
  • Hasta ahora, el PNUD ha contribuido con US $1,1 millón para apoyar la recuperación de la agricultura industrial y a pequeña escala, y US $1,2 millones para limpiar escombros y desminar.

Ahora que el nivel ha bajado, se observa más claramente el alcance total de la destrucción que produjeron las inundaciones. El agua que había sumergido a la comunidad dejó a la vista montañas de escombros donde antes habían vías férreas, escuelas y tiendas. Cientos de personas en Doboj perdieron sus trabajos, cosechas y ganado.

Se estima que hasta el 75 por ciento del terreno, es decir 35.000 hectáreas de cultivo, fueron arrasadas por las inundaciones. Además, Doboj es solo una de las docenas de áreas que se inundaron. A lo largo del país, el costo del daño puede alcanzar hasta US $1.730 millones, con más de 43.000 viviendas dañadas o destruidas y casi un millón de personas afectadas.

 Sin embargo, el PNUD está liderando el proceso de recuperación en pueblos como Doboj, que junto con más de 80 municipalidades que también sufren el impacto del desastre, van a beneficiarse de un programa de respuesta a las inundaciones, coordinado por el PNUD. Éste tiene como objetivo restablecer las condiciones normales de vida en las comunidades más afectadas.

Hasta ahora, el PNUD ha contribuido con US $1,1 millón para apoyar la recuperación de la agricultura industrial y a pequeña escala, y US $1,2 millones para limpiar los escombros y desminar, lo que incluye la exploración de zonas afectadas y el lanzamiento del programa de empleos de emergencia.

El PNUD ha dado empleo a más de 600 afectados por las inundaciones para limpiar y restaurar comunidades que han sido destruidas, y recoger escombros en Dojob y otras municipalidades azotadas, como Bijeljina, Samac, Zepce, Maglaj, Odzak y Orasje. Parte de este proceso incluye la detección y eliminación de minas y la asistencia a corto plazo a agricultores mediante la suministración de miles de toneladas de alimento para animales, maíz, semillas y fertilizantes.

El PNUD también suministra generadores para contrarrestar cortes de energía, kits de higiene, deshumidificadores, bombas de barro, letrinas y unidades de purificación de agua. En las zonas críticas de las municipalidades de Zepce, Bosanski Samac, Doboj y Maglaj, compañías de construcción se centran en la restauración de las vías de acceso.

“Estoy muy agradecido por todo porque estas personas han sufrido bastante, y esta ayuda es realmente increíble,” afirma Sveto Manojlović, uno de los agricultores que recibe asistencia. “Significa mucho para nosotros; es necesario para sobrevivir.”

“Seiscientas personas participaron en las obras públicas a través de las autoridades locales en cooperación con las oficinas de empleo en la municipalidades más afectadas por las inundaciones,” dice Edis Arifagic, administrador del Programa de Respuesta a las Inundaciones del PNUD. “Ahora nos vamos a enfocar en los próximos 60 días, donde trataremos de mitigar los efectos de las inundaciones y deslizamientos, y responder a las necesidades de las comunidades afectadas.”