Filipinas: recuperación segura de madera de coco impulsa la economía

  Madera de coco procesada de los árboles destruidos por el tifón Haiyan
Madera de coco procesada de los árboles destruidos por el tifón Haiyan. Foto: Lesley Wright

Diez hombres sentados en círculo en el suelo de madera de un aula provisional en Palo.

"Uno, dos, tres, cuatro, cinco…"

Aspectos destacados

  • El PNUD está ayudando al Gobierno a recuperar la madera de 6 millones de árboles dañados tras el paso de Haiyan.
  • 2.500 aserradores están recibiendo formación sobre seguridad.
  • 60.000 personas trabajarán en el procesamiento de la madera.

Empujan las palmas hacia el suelo simulando la reanimación cardiopulmonar (RCP). Los niños de la vivienda temporal vecina ríen. En otra parte de la sala, 20 hombres cargan en la espalda, como bomberos, a "víctimas de accidentes" y ríen bajo el peso de sus amigos, en tanto que otro grupo de hombres espera su turno para practicar la RCP con un maniquí.

Estos hombres son aserradores experimentados de todo el país y pronto estarán poniendo sus sierras en buen uso tras el paso del tifón Haiyan, que dañó o destruyó más de 33 millones de cocoteros en noviembre de 2013, poniendo así en riesgo la vida de más de un millón de familias agricultoras.

Un programa del Gobierno, que cuenta con el apoyo del PNUD, está contribuyendo a la recuperación de madera que será vendida o donada como material para la reconstrucción de la región de Visayas.

Con el fin de recuperar la madera y ayudar a los agricultores a restaurar sus tierras, el Gobierno lleva a cabo la operación 'Seis por seis': seis millones de árboles durante seis meses. Empezando en las islas de Leyte y Samar, 2.500 aserradores procesarán 6 millones de árboles caídos. Sesenta mil personas, incluidos muchos de los agricultores afectados, recibirán un salario diario para sacar de los bosques los árboles aserrados.

 "Doce árboles equivalen a una casa", explica Maurice Dewulf, Director del PNUD en el país; "Este es un compromiso tremendo que comienza con un desastre y termina con casas y empleos para la población más vulnerable de Haiyan".

La madera del cocotero tiene una amplia variedad de usos: desde muebles hasta objetos decorativos, como cuencos y artículos de recuerdo. No obstante, en las zonas afectadas, su mayor valor es como madera aserrada para contribuir con el programa de vivienda, pero el primer paso es la seguridad.

Para comenzar, el PNUD y el equipo de rescate Makati, de Manila, han capacitado a 2.500 posibles aserraderos en técnicas de primeros auxilios, como la forma adecuada de cargar heridos, estabilizar lesiones del cuello, cubrir heridas y realizar RCP, además de otrosremas como el mantenimiento de la motosierra.

"Tienen que aprender esto para cuidarse entre sí", dice Ariel Gálvez, uno de los 10 instructores y veterano de 14 años en el equipo de rescate Makati.

Nonito Esperat, un experimentado operador de motosierra que ha visto muchas lesiones, concuerda con Gálvez: “Nunca supe tratar muchas de estas lesiones, pero hemos aprendido cómo evaluar el área de trabajo para hacerla más segura para todos". Ahora espera con ansias los próximos seis meses de trabajo, que los llevarán a él y a su equipo a zonas muy remotas.

En cuanto hayan recibido la formación, los aserradores pasarán los próximos seis meses talando y transportando árboles. Esto ayudará a miles de agricultores afectados a volver a sembrar sus tierras y obtener ingresos, ya sea regresando a la producción de coco o diversificando sus cultivos.

"Haiyan devastó los cultivos, negocios y medios de subsistencia de millones de personas", asegura Eden Garde, Directora del Programa del tifón del PNUD: "Muchos ya enfrentaban la pobreza y la tormenta exacerbó las desigualdades y sufrimientos. El proyecto de limpieza, que intenta recuperar parte de los ingresos a partir de los troncos de los cocoteros, marcará una gran diferencia en las vidas de muchos afectados por el desastre".  

Con la asistencia técnica del PNUD, el programa se extenderá hasta fines de 2014.