Tejiendo lazos entre comunidades en Timor-Leste


Después de décadas de ocupación por potencias extranjeras, Timor-Leste consiguió su independencia en 2002. Sin embargo, en 2006, el país sufrió una ola de violencia que desplazó a más de 150.000 personas, un 15% de la población total. Los desplazados buscaron refugio en 65 campamentos en la capital, Dili, y en otras partes del país, donde más de 8.000 casas y edificios fueron dañados o destruidos.

El PNUD, en colaboración con el Ministerio de Solidaridad Social, respondió a la crisis con programas de prevención de conflictos basados en el refuerzo de la confianza. Estos programas fueron diseñados para abordar el origen de de los conflictos en  las comunidades a través de servicios de mediación y de sesiones de diálogo comunitario, incluyendo el uso de mecanismos de gestión de los conflictos culturales, para allanar el camino hacia la reintegración armónica y sostenible de los desplazados.

Los resultados de los diálogos ayudaron a los repatriados y a las comunidades de acogida a expresar sus preocupaciones y a encontrar un acuerdo sobre las disposiciones relativas al regreso de las personas desplazadas. En septiembre de 2010 se organizaron 770 mediaciones individuales y 106 reuniones preparatorias (grupos de conversación de hasta 30 personas), dando lugar a 55 diálogos a nivel comunitario.

El equipo de promoción de los diálogos también organizó 13 actividades comunitarias a través de eventos deportivos, musicales, culturales y artísticos que involucraron a más de 9.100 personas de 15 sucos (aldeas) en cuatro distritos del país. En paralelo, el equipo organizó 10 sesiones de capacitación para líderes comunitarios con miras a facilitar los procesos de diálogo y los esfuerzos de mediación, los cuales contaron con la participación de más de 350 personas, casi la mitad de ellas mujeres. Los equipos prestaron también apoyo a la Dirección Nacional de Tierras y Propiedades del Ministerio de Justicia en la moderación de la mediación y facilitación de las reuniones de información durante el proceso de cartografía catastral y de saneamiento de tierras.

Cuando terminó el proceso de reintegración de personas desplazadas, el gobierno tomó la decisión estratégica de reorientar sus esfuerzos hacia una consolidación duradera de la paz, combatiendo las causas estructurales de los conflictos. El gobierno creó así el Departamento de Consolidación de la Paz y la Cohesión Social dentro del Ministerio de Solidaridad Social, iniciado formalmente en diciembre de 2010. El PNUD apoyó la creación de este departamento a través de un ejercicio de planificación estratégica para definir el mandato, estructura y funciones del nuevo órgano. Un proyecto para fortalecer la capacidad del Departamento de Estado fue formalmente aprobado por el gobierno en octubre de 2010,  gracias a una donación de 1.5 millones de dólares del PNUD.

"Estamos orgullosos de estrenar el Departamento de Consolidación de la Paz y la Cohesión Social para institucionalizar los mecanismos de resolución de conflictos basados en nuestras experiencias pasadas", dijo María Domingas Fernándes Alves, Ministra de Solidaridad Social, en la ceremonia de inauguración en diciembre de 2010. El Departamento de Consolidación de la Paz y la Cohesión Social ha iniciado sus actividades mediante el ajuste de las directrices para el diálogo y la mediación con el fin de reflejar los cambios en el tipo y la naturaleza de los conflictos (desde el desplazamiento y la reintegración de los refugiados hasta los problemas de de cohesión social y conflictos de propiedad), trazar los brotes de los conflictos y las iniciativas comunitarias de consolidación de la paz y abrir un debate facilitando la coordinación con la Oficina del Defensor del Pueblo y la sociedad civil.