Kenya: Recuperándose de la violencia post-electoral

Richard Amdani frente a sus cultivos de maracuyá en Kenya
Richard Amdani cuida su cultivo de maracuyá, que le ha permitido impulsar un 300% sus ingresos, tras recibir capacitación en uno de los centros respaldados por el PNUD.

En Kenya, más de doce mil personas se están recuperando, obteniendo dinero de las ventas de productos agrícolas y pequeños comercios, mientras reconstruyen sus vidas tras los disturbios de violencia después de las elecciones de 2007.

Durante los últimos años, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha estado trabajando con las comunidades y las autoridades en la región occidental del valle Rift, anteriormente punto de conflicto, para mejorar los ingresos de los hogares y disminuir las tensiones generadas por la escasez de recursos.

Aspectos Destacados

  • El proyecto tiene como objetivo restaurar y expandir las oportunidades de medios de vida en las comunidades damnificadas por la violencia tras las elecciones.
  • El proyecto está financiado por el Gobierno de Japón, con un presupuesto total de 694. 044,12 de dólares.
  • Permite la recuperación de los pequeños comercios ofreciendo a las personas los conocimientos, las capacidades técnicas y el dinero necesarios.

Por lo menos 1.200 personas murieron y 600.000 fueron desplazadas de sus hogares a causa de la violencia masiva fruto de las conflictivas elecciones presidenciales.

Como parte del proceso de reinserción, miles de personas anteriormente desplazadas recibieron semillas para cultivar alimentos, tanto para consumo familiar como para vender sus excedentes. Mil doscientas personas recibieron capacitación en piscicultura y unos 500 desempleados, mujeres y jóvenes, aprendieron a administrar sus pequeños comercios, fabricando muebles y vendiendo comestibles y comida precocinada.

Mediante este Proyecto de Recuperación de los Medios de Vida tras las Elecciones respaldado por Japón, el PNUD ha colaborado para limpiar y reparar un dique seco, lo que permitió mejorar el acceso al agua para más de 1.600 personas, que lo utilizan para sus necesidades domésticas y agrícolas, y para dar de beber a más de mil cabezas de ganado.

Con una capacidad de aproximadamente 550.000 metros cúbicos, el dique de Ray Farm ofrece agua durante todo el año, otorgando cierta estabilidad al área.

El jefe local, Francis Kirwa, considera que el dique también ha contribuido a crear nuevas oportunidades para los miembros de la comunidad. "Los jóvenes que solían cometer actos de violencia durante las elecciones ahora están ocupados en los campos encargándose de la agricultura a pequeña escala y cuidando de los animales", comentó.

Para ayudar a disminuir las posibilidades de futuros conflictos, el PNUD ha trabajado con unas cien personas de distintos grupos étnicos del área para mejorar sus capacidades de negociación y controlar posibles incidentes, en función de lo cual intervienen los líderes de la comunidad y la policía local.