En Egipto, tecnología adaptada mejora la vida de las mujeres

Mujeres de Siwa, en Egipto, utilizan computadoras para aprender a leer y escribir
Mujeres de Siwa, en Egipto, utilizan computadoras para aprender a leer y escribir (Foto: PNUD Egipto)

por Marwa Elnokrashy y Karim Ezzeldin, finalistas del concurso de historias del PNUD

Fatma Ibrahim, una madre pobre de seis hijos, ha sido analfabeta toda su vida. Cuando era niña sus padres trabajaban duramente fabricando sencillas artesanías y vendiéndolas para sobrevivir.

Al igual que muchas niñas que crecen en Siwa, el mayor oasis en el desierto occidental de Egipto, Fatma no tuvo acceso a la educación debido a la pobreza de su familia y a una tradición comunitaria opuesta a la educación de las niñas. Estos factores, además de las difíciles condiciones de vida en el oasis, se han traducido en una tasa de analfabetismo que alcanza el 40 por ciento de las mujeres, la mitad de la población total de 23.000 personas de Siwa.

Aspectos Destacados

  • Una iniciativa de 300.000 de dólares en Egipto ha enseñado a 8.800 mujeres a leer y escribir, además de darles equipo y formación para el desarrollo empresarial.
  • Con mesas transportables para equipos informáticos, el programa fue capaz de formar a las mujeres dentro de sus hogares.
  • En 2012, el programa no sólo formó a 120 mujeres en el uso del dispositivo, sino que también entrenó a otras 10 para ser instructoras de futuros participantes.
  • Otras cinco comunidades se beneficiarán del programa.

En 2008, el Fondo Fiduciario para la Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) del PNUD –establecido conjuntamente con el Ministerio de Comunicaciones y Tecnología de la Información de Egipto– unió sus fuerzas a la Organización Mundial de la Salud, la Fundación Vodafone y la Asociación para la Conservación del Medio Ambiente y Desarrollo Comunitario de Siwa para poner en marcha una iniciativa de 300.000 dólares dirigida tanto a erradicar el analfabetismo femenino como para ayudarlas a encontrar nuevos y mejores empleos.

Además de enseñar a 8.800 mujeres a leer y escribir, esta iniciativa les proporciona el tipo de habilidades y materiales necesarios para asumir de forma efectiva el control de sus vidas y su entorno. Por ejemplo, el programa pone un especial énfasis en la capacitación en informática, por lo que además de proporcionar formación en desarrollo empresarial y resolución de problemas, ha equipado a las participantes con sus propias computadoras personales.

Como resultado, las mujeres que se inscribieron en el programa han aprendido a leer y escribir, mejorado sus capacidades productivas agrícolas y artesanales, y adquirido capacitación de mercadeo en línea. Las mujeres de Siwa ahora promocionan sus productos a través de una tienda propia en línea (http://kenanaonline.com/siwa).

Conscientes de las normas sociales prevalecientes en el oasis, los instructores del programa han llevado las clases a las casas de las mujeres; han trasformado la tableya tradicional –una mesa baja y redonda, en torno a la cual los egipcios del medio rural se sientan a comer con las piernas cruzadas– en una tabluter, una computadora personalizada y ergonómica integrada a la tableya. Este equipo que aloja una unidad de procesamiento central puede hacer funcionar hasta cuatro computadoras independientes. La nueva tableya adaptada es plegable, por lo que es fácil llevarla de casa en casa.

Sólo en 2012, esta iniciativa impartió formación sobre este dispositivo a 120 mujeres, y a otras diez más se les capacitó para ser instructoras de alfabetización, lo que garantiza la continuidad del proyecto. Fatma Ibrahim hizo parte del primer grupo de mujeres en completar su programa de alfabetización en una tabluter.

Como resultado, por primera vez en su vida ella ha cumplido su sueño de poder leer el Corán por su cuenta, y también es capaz de ayudar a sus hijos con sus estudios.

Pero Fatma no se detuvo en la lectura y la escritura. Se unió al curso de formación comercial del programa y, finalmente pudo abrir exitosamente su propio negocio de confección, que no sólo le ayuda a ganar dinero sino que también ha creado oportunidades de empleo para sus vecinas, que ahora trabajan como modistas.

“Cuando me uní a las clases de alfabetización me dijeron que apren-der a trabajar con las computadoras podría hacer nuestra vida más fácil y ayudar a reducir la desigualdad entre hombres y mujeres”, afirma Ibrahim. “En las computadoras encontré la vida misma. Ahora puedo leer y escribir, ganarme la vida y dar a mis hijos una vida mejor. Y como madre, soy un mejor ejemplo para ellos”.

El equipo del proyecto está actualmente entrenando a las organizaciones no gubernamentales (ONG) cercanas a Siwa en el uso de la tabluter para enseñar a leer y escribir. El PNUD también está trabajando en la elaboración de un modelo de negocio para estas ONG que les permita ofrecer clases de alfabetización de forma gratuita. De cara al futuro, el PNUD y sus socios están preparándose para llevar toda esta iniciativa –incluyendo las clases de alfabetización, la capacitación comercial y el uso de la tabluter– a otros cinco oasis egipcios.

Fatma dedica ahora su vida a ayudar a otras mujeres de su aldea a alfabetizarse.

“Quién sabe, quizás algún día podré llegar más lejos”, dice. n

MARWA ELNOKRASHY es directora adjunta de asociaciones en el Fondo Fiduciario para la Tecnología de Información y Comunicaciones de Egipto. KARIM EZZELDIN es analista de comunicaciones del PNUD en Egipto.

El proyecto en breve

Duración del Proyecto: 2006-2013
Presupuesto: 
$286,000 USD (2011)

 

Página del proyecto (en inglés)
El Promotor del Desarrollo Vol. II
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"El Promotor del Desarrollo" es una publicación anual que reúne los doce trabajos ganadores del concurso de historias organizado por el PNUD, los cuales presentan una muestra de nuestros resultados en materia de desarrollo a nivel global.

 

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