• Construyendo el marco del desarrollo | Leisa Perch

    06 ago 2014

    Aprendiendo a adaptarse al cambio climático en Odisha, India, donde las mujeres son golpeadas fuertemente por las extremas condiciones climáticas. Foto: Prashanth Vishwanathan/ PNUD India

    Cuando pienso en los desafíos actuales de las políticas internacionales del desarrollo, me preocupa cada vez más cómo definimos el desarrollo. Hablamos de desarrollo "centrado en las personas", pero nuestros objetivos aún se refieren a la sociedad, la economía y el medio ambiente como si pudieran separarse.

    Mi reciente trabajo con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) me enseñó que cuando separamos lo social, lo económico y lo ambiental, obstaculizamos las oportunidades y la creatividad, e incluso podemos hacer daño. 

    El proceso del IPCC se propuso encontrar formas de captar las complejidades y los matices reuniendo el análisis social, ambiental y económico. Sin embargo, en la actualidad parecemos más conservadores que progresistas.

    Necesitamos tomar medidas sin precedentes para tratar la desigualdad a nivel internacional, reconociendo que se trata de un desafío mundial y no simplemente de un problema de algunos países o personas. Como señaló el IPCC, nuestro enfoque debe reflejar las capacidades dispares de los países para hacer frente al cambio climático. 

    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) necesitan ser algo más que un sustituto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Las negociaciones sobre el cambio climático deben obtener resultados mucho más ambiciosos que los acuerdos anteriores, incluido el Protocolo de Kyoto. 

    Nuestro lento avance no se debe necesariamente a limitaciones financieras. Mientras que la ONU ha estimado que los ODS se enfrentarán a un déficit de US $2,5 billones, el Banco Mundial predice que las políticas ambientales podrían generar US $2,6 billones anuales.

    Por lo tanto, el reto consiste en tener las instituciones y los marcos financieros adecuados, así como las competencias y las personas necesarias para que funcionen.

    En mi opinión, espero un proceso que haga algo más que informar sobre una serie de cifras. Quiero saber que cuando un gobierno informa sobre sus avances, significa que ha cambiado vidas para mejor. Quiero confiar en que mientras instauramos redes de seguridad para los más vulnerables, también ayudamos a las personas a salir de la pobreza y no volver atrás.  

    Por último, quiero que sea la propia ciudadanía quien determine las políticas públicas, diciéndonos qué necesitan y por qué.

    Los ODS y las negociaciones sobre el cambio climático aún no están donde debieran. Pero con un mayor esfuerzo de todos nosotros, creo que podemos lograrlo.