• El desarrollo de nuestra sociedad, por el pueblo y para el pueblo | Nadine Abou Elgheit

    01 ago 2014

    Jeunes au Monténégro
    El programa conjunto de la ONU sobre empoderamiento juvenil en Montenegro, intenta aplicar diseño orientado al usuario para que los jóvenes busquen soluciones a sus problemas. Foto: Christian Schwier/ONU en Montenegro

    Recientemente me propusieron una oferta increíble: visitar nuestras oficinas de país en Montenegro y Kosovo para ver de qué manera abordan el desarrollo.

    Cuatro semanas más tarde, viajé a Pristina y luego a Podgorica, y esto es lo que aprendí de mis colegas:

    1.      Conservar la motivación, incluso en caso de posibles decepciones o fracasos.

    Las nuevas ideas necesitan adaptarse y perfeccionarse. Probablemente haya oído que el fracaso es solo un paso hacia el éxito, y que personas como Walt Disney, Sidney Poitier y Albert Einstein debieron enfrentar terribles fracasos al inicio de sus carreras. Sin embargo, ante la primera señal de fracaso, la mayoría de las personas desisten y abandonan sus proyectos. Por ello, nunca hay que temer al fracaso.

    2.      No innovar por el simple hecho de innovar.

    Tenemos una ventaja sobre las empresas privadas que necesitan invertir grandes sumas de dinero en innovación: nosotros tenemos acceso a ella. Contamos con un grupo de especialistas técnicos, mantenemos buenas relaciones con los gobiernos de nuestros países anfitriones y tenemos la capacidad de congregar a personas de todas partes del mundo gracias a nuestra neutralidad e imparcialidad. La innovación solo debería complementar esta ventaja.

    3.      Atreverse a transgredir los límites y hacer las cosas de forma diferente: la innovación no es solo crear una página de Facebook.

    En las últimas campañas de inclusión social llevadas a cabo en Montenegro, el Ministro de Trabajo y Bienestar Social y el Director del Equipo de País de las Naciones Unidas recorrieron una plaza en silla de ruedas para comprobar la inaccesibilidad de los espacios públicos para las personas con discapacidades. El impacto que generó esta experiencia superó los resultados que se hubieran obtenido a través de informes o plataformas en línea.

    4.      Involucrarse. Caminar por las calles, hablar con las personas.

    La experiencia es más enriquecedora y aporta mayor sentido de contexto que una página de Wikipedia. “Siempre he querido debatir con jóvenes en diferentes municipios para comprender su falta de interés en los asuntos parlamentarios. Esto podría ayudar a diseñar diversas actividades en este proyecto”, remarcó uno de mis colegas durante una reunión en la que se debatía un proyecto de desarrollo parlamentario.

    Este ejemplo destaca un concepto con frecuencia ignorado: las personas saben lo que necesitan. Solo requieren de un foro a través del cual puedan expresarse y de los recursos necesarios para satisfacer estas necesidades.

    Modificando ligeramente la frase de Abraham Lincoln, podemos finalizar diciendo: “Debemos apuntar al desarrollo del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.