• ¿Qué innovaciones podrían introducir las megaciudades para reducir la congestión vial? | Matthew David Viccars

    06 jun 2014

    El tráfico en Dhaka
    La infraestructura no puede seguir el aumento vertiginoso de los vehículos que circulan en las calles de la capital bengalí y enlentecen el tránsito. Foto: Mohammad Asad / PNUD

    ¿Cómo van a trabajar los 15 millones de residentes de la capital de Bangladesh?

    La respuesta es: despacio.

    Es común que un viaje corto en Dhaka (digamos 7km) lleve más de una hora en un tránsito permanentemente atascado. El transporte es un gran problema para quien necesite moverse en esta megaciudad y afecta a todos sus residentes, tanto ricos como pobres. Consume su tiempo y los expone innecesariamente a la contaminación y al estrés diario.

    Se ha calculado que los ya tristemente célebres embotellamientos de Dhaka provocan pérdidas anuales de US$ 3,86 mil millones en productividad. ¡Es el 3,3 por ciento del PIB de 2012! Por eso, pensamos que nosotros en el PNUD deberíamos hacer algo.

    En el PNUD ahora somos vehementes (a veces fanáticos) defensores del transporte público y el ciclismo. De hecho, en los últimos años, ¡el ciclismo adquirió gran cantidad de adeptos entre la juventud! Por tanto para nosotros, la solución era clara: instalemos sendas para autobuses y bicicletas. ¡Qué fácil, trabajo hecho, ya nos podemos ir a casa!

    ¿No es así? ¡Pues, NO!

    Si solucionar el sistema de transporte congestionado de Dhaka fuera así de simple, ya se hubiera hecho hace mucho tiempo. Miles de millones de dólares, literalmente, se invierten en infraestructura de transporte, pero teníamos la sensación de que algo se estaba pasando por alto.

    Un equipo de expertos proveniente de todo el PNUD identificó una abrumadora variedad de causas, desde una débil imposición de las normas de tránsito hasta comportamientos erráticos e indisciplinados de los conductores. Cada una de ellas tenía una solución que simplemente requería dedicar tiempo y recursos, y nos dio mucho ánimo comprobar que en la mayoría de los casos ya se estaba haciendo algo. Descubrimos que el PNUD, a través del Foro Urbano de Bangladesh, ya estaba promoviendo una mejor planificación urbana con el fin de eliminar la necesidad de viajar tanto. Pero tenía que haber algo más que estos meros problemas logísticos y de infraestructura.

    Nos enfrentábamos una y otra vez a una simple realidad material: el diseño de Dhaka no tuvo en cuenta el transporte moderno. Para que esta ciudad pueda tener un sistema de transporte fluido y eficaz, deberá trasladar a más personas en menos espacio.

    Sólo hay 200.000 autos registrados en Dhaka, alrededor de 3 vehículos cada 1.000 residentes a nivel nacional, mucho menos que los países desarrollados, que pueden llegar a 700 cada 1.000 residentes. El problema no es la cantidad de autos, sino que ocupan ¡el 70 por ciento del espacio vial!

    Creemos haber encontrado el problema que faltaba. A menos que los autos, el transporte preferido de las clases media y alta prósperas de Dhaka, comiencen a hacer lugar al transporte público masivo o por lo menos mejorado, nunca se resolverá la congestión.