• De los objetivos del milenio a los de desarrollo sostenible | Leire Pajín

    28 abr 2014

    La ONU ha liderado consultas para avanzar más sobre cómo desarrollar una nueva agenda de desarrollo y continúa proporcionando apoyo técnico a los estados miembros. Foto: PNUD Tailandia

    El mundo ha cambiado mucho desde aquella Declaración del Milenio capaz de movilizar voluntades políticas y de concertar, en ocho objetivos, la agenda de desarrollo internacional. Es tiempo de evaluar y de renovar compromisos políticos reales.

    En este contexto, la ONU ha impulsado la reflexión y debate para configurar la nueva agenda del “Futuro que queremos“ bajo dos principios: acelerar y terminar la tarea a la que nos emplaza el cumplimiento de la Declaración del Milenio, e incorporar los nuevos retos de un mundo distinto y complejo a partir de las lecciones aprendidas en estos 14 años.

    ¿Cuál es el papel de la comunidad internacional en este contexto? Acabar la tarea. Si hacemos balance del tiempo transcurrido, son muchos los avances conseguidos; fundamentalmente en lo que se refiere la pobreza extrema, el acceso universal a la educación primaria, el combate a la malaria o el acceso al agua potable.

    Tal y como arrojan diferentes informes de la ONU, numerosos países han avanzado enormemente en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Y algunos de los progresos más significativos de los últimos años se han producido en los países más pobres.

    Pero hay nuevos retos. Necesitamos una agenda nueva para un mundo distinto e interdependiente, cuyos polos de influencia se han multiplicado. La nueva agenda tiene que ser de todos/as, ya que una de las grandes críticas a la agenda del milenio se refería a que fuera diseñada por una minoría para aplicarla a una mayoría.

    La nueva agenda tiene que ser universal, reflejando  el carácter de la agenda de desarrollo post 2015 y el documento final de Rio +20, que establece que "los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) deben ser ( ... ) de carácter global y universal aplicable a todos los países , teniendo en cuenta las diferentes realidades nacionales, capacidades y niveles de desarrollo y el respeto de las políticas nacionales y las prioridades."

    En este contexto, la ONU continúa liderando consultas que permitan ahora avanzar más sobre el cómo desarrollar una nueva agenda de desarrollo y sigue proporcionando apoyo técnico a los estados miembros.

    Sin embargo, es el tiempo de las decisiones políticas; el balón está ahora en el campo de los gobiernos, que son los que, a través del grupo abierto para los ODS, y el foro de alto nivel tendrán que diseñar la agenda que, con el impulso del Secretario General de NNUU, se aprobara finamente en septiembre del 2015. Justo cuando vence el plazo de los ODM.

    Es tiempo para la coherencia, la altura de miras y la voluntad política.