• La lucha contra la corrupción y la desigualdad urbana| Anga Timilsina

    24 abr 2014

    Medellin, Colombia
    Medellín, Colombia. (FOTO: ONU Habitat)

    La mayoría de la población mundial vive hoy en ciudades. Esto plantea desafíos importantes, pero también trae consigo grandes oportunidades. Con buena gestión, las ciudades pueden funcionar como motores del crecimiento e incubadoras de innovación, además de servir como proveedoras de empleo al tiempo que fomentan la sostenibilidad y combaten la desigualdad.

    Por otra parte, las ciudades corruptas también podrían transferir recursos desde el sector público hacia las élites y, en general, de los pobres a los ricos, lo cual agrava la desigualdad urbana.

    ¿Cómo podemos garantizar que la gobernanza urbana proporcione recursos y servicios de forma transparente y responsable?

    Para responder a esta y otras preguntas, hace dos semanas la Iniciativa Mundial contra la Corrupción del PNUD, la Oficinal del PNUD en Colombia y la Cámara de Comercio de Bogotá organizaron un diálogo sobre políticas en el 7º Foro Urbano Mundial (WUF7) en Medellín, Colombia.

    En el evento, que tuvo lugar en una maloca tradicional (una larga casa utilizada por los nativos de la Amazonia como centro del gobierno de la aldea), participaron representantes del gobierno, alcaldes, académicos, el sector privado y funcionarios de las Naciones Unidas con el objetivo de analizar la forma en que las ciudades pueden combatir la corrupción de manera más eficaz para contribuir con la equidad urbana.

    Una conclusión de este diálogo fue que "el fin no justifica los medios". Mientras prevalezca la corrupción, el desarrollo sostenible de las ciudades puede resultar difícil. La corrupción en las ciudades tiene lugar cuando los líderes políticos atraviesan líneas éticas o comprometen su integridad para acceder al poder o justificar su uso y el de los recursos destinados a lograr el desarrollo urbano sin respetar la responsabilidad o los procesos de toma de decisiones. En cuanto esto sucede, la democracia no funciona en el nivel local, ya que se ha mermado la confianza en los políticos.

    El diálogo también destacó la necesidad de exigir más oportunidades para que la sociedad civil, así como las redes de mujeres y jóvenes, desempeñen un papel activo en la gobernanza en el ámbito local y urbano. Tal como destacó uno de los miembros del panel, necesitamos "más ojos y menos manos" en los procesos de toma de decisiones. Cuando nuestros representantes locales actúan de manera transparente, cuando contamos con las herramientas y los medios para verificar lo que hacen, podemos tomar decisiones informadas al votar, y hacerlos responsables de sus acciones.

    Por último, se deben fortalecer en el plano local las estrategias nacionales pertinentes (como la reforma del sector judicial y de la administración pública, y el gobierno abierto), con el propósito de hacer más eficaces los esfuerzos en la lucha contra la corrupción. En la actualidad, las estrategias de lucha contra la corrupción en los planos nacional y local parecen funcionar de forma paralela.

    Cuéntanos: ¿Cómo podemos reducir la brecha entre las iniciativas de lucha contra la corrupción en los ámbitos nacional y local para que las ciudades sean más eficaces en la lucha contra la corrupción.


Sobre el autor
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Anga Timilsina es el Director del Programa de Iniciativa del PNUD Global Anti-Corrupción (GAIN), que se centra en la prestación de apoyo a los programas de políticas y en la lucha contra la corrupción.

 

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