• Post-2015: camino hacia el mundo que queremos| Olav Kjorven

    24 feb 2014

    Niños en Suráfrica participan en la campaña de Mi Mundo
    Los niños de África del Sur de la escuela primaria Sivile, Cabo Occidental, participaron en la campaña de 'Long Short Walk' y la encuesta Mi Mundo el Día de Mandela. Foto: Campaña de Zenani Mandela 2013.

    En los próximos 15 o 20 años podríamos estar viviendo en un mundo en que todos tienen alimentos suficientes, acceso a servicios básicos de salud, educación y empleo.  

    Sería un mundo diferente del que estamos viviendo en la actualidad, pero soy optimista porque la nueva visión que está surgiendo moviliza el apoyo de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil.

    Mi optimismo se debe al seguimiento de la labor del Grupo de Trabajo Abierto sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los 70 gobiernos que integran el Grupo realizaron un examen pormenorizado sobre la forma en que podemos transformar nuestras economías, sociedades y medio ambiente en un sistema más sostenible.

    Hay una aceptación generalizada entre los gobiernos de que en los próximos objetivos de desarrollo se incluirán metas ambiciosas sobre el acceso a los alimentos, la educación, el empleo, la salud, la energía, el agua y el saneamiento. Hay un acuerdo firme de que necesitamos metas para invertir la degradación ambiental y proteger los ecosistemas. Hay un compromiso con la creación de sociedades justas para las mujeres y niñas, y la inversión de la tendencia de aumento de la desigualdad de ingresos. También hay acuerdo en que esta agenda debe ser para todos los países, tanto del Norte como del Sur.

    Otra causa de optimismo es que durante todos los períodos de sesiones del Grupo de Trabajo Abierto, los Estados Miembros han trabajado con expertos de nivel mundial, la sociedad civil y el sector privado. Nuestro “diálogo mundial”, en que intervinieron  casi dos millones de personas, incluidos expertos, ha complementado esta tendencia hacia la apertura y la participación.

    La tercera causa de optimismo proviene del hecho de que no estamos empezando de cero: nos basamos en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que orientaron la formulación de políticas, la movilización de recursos y la ejecución de proyectos en todo el mundo durante más de un decenio. Una vez que acordemos la nueva agenda, estaremos en condiciones de avanzar rápidamente.

    No obstante, el camino a seguir está plagado de obstáculos. El debate sobre cómo incluir y medir la gobernanza, la prevención de conflictos, la consolidación de la paz y el cambio climático en los objetivos será arduo, lo mismo que el relativo a la financiación.

    Sin embargo, se comprende cada vez más que no contar con una agenda sobre el desarrollo sostenible es la opción más costosa de todas.

    La próxima etapa de las deliberaciones del Grupo de Trabajo Abierto, que se celebrarán entre marzo y julio, será decisiva. Tal vez mi optimismo sea mayor que el de otros; ahora saben por qué. Espero que este optimismo se propague; es la forma de hacer realidad las grandes ideas.

    Cuéntanos: ¿Qué prioridades de desarrollo son más importantes para ti y tu comunidad?