• La importancia de América Latina para la agenda Post-2015 | Alejandra Kubitschek Bujones

    17 ene 2014

    Manos por la paz y la cooperación
    Manos por la paz y la cooperación (Foto: PNUD Chile)

    América Latina podría convertirse en una de las regiones más influyentes en las negociaciones respecto de lo que seguirá a los Objetivos de Desarrollo del Milenio cuando expiren en el 2015.

    Primero: La política. Según el reciente informe comisionado por el PNUD Un laboratorio para el desarrollo sostenible de América Latina, el Caribe y el Programa de Post- 2015” , América Latina ha capturado con éxito las posiciones más importantes de los organismos comprometidos con la agenda Post-2015.  Esto le da a la región una oportunidad única para dirigir e influir el resultado de las negociaciones. Colombia actualmente preside el Consejo Económico y Social;  Bolivia está al frente del Grupo G77 de Naciones;  Antigua y Barbuda ocuparán la Presidencia de la Asamblea General hasta la Sesión #69. Además, Brasil lidera actualmente la Organización Mundial del Comercio y las negociaciones sobre el Clima COP 20 se llevarán a cabo en Lima, Perú .

     Segundo: Las lecciones y experiencia - América Latina ha servido como el laboratorio para el diseño e implementación de enfoques innovadores sobre el desarrollo sostenible en las distintas regiones.  Esta región ha implementado algunos de los programas de desarrollo más reconocidos, combinando la reducción de la pobreza con la inclusión social.  Utilizando nuevas y exitosas estrategias para la transferencia de dinero en efectivo, como Bolsa Familia de Brasil, Oportunidades en México y Chile Solidario, estos programas han desempeñado un papel importante en el aumento de los ingresos familiares, ayudando a incrementar la escolarización y reducir la malnutrición.

    Tercero: La credibilidad - El éxito de estas políticas le da a la región credibilidad para hablar sobre el desarrollo. Aunque continúa recibiendo asistencia oficial para el desarrollo, América Latina ha logrado reducir la pobreza principalmente a través de la movilización de recursos internos y la inversión social.  Los gobiernos dieron prioridad a los programas y políticas que permitieron a las familias de pocos recursos reducir la vulnerabilidad a través de mecanismos de protección y empleo decente.  Como resultado, según el Banco Mundial, más de 70 millones de personas han salido de la pobreza y 50 millones se han unido a la clase media entre 2003 y 2011.

    La región es escuchada debido a sus posiciones de liderazgo dentro de un nuevo marco y sus experiencias innovadoras sobre la reducción de la pobreza e inclusión social. Su enorme diversidad significa que el proceso que sigue para llegar a un acuerdo o consenso podría ser un anticipo a las negociaciones intergubernamentales más amplias por venir.  Los países en desarrollo del resto del mundo se preguntan qué pueden aprender de la experiencia de América Latina.  Si se aprovecha la oportunidad de participar de manera significativa en el debate internacional, América Latina y el Caribe podría determinar que la agenda post-2015 sea verdaderamente transformadora.

    Cuéntanos: ¿Qué lecciones de Latinoamérica y el Caribe pueden ser útiles en la futura agenda del desarrollo?