• La violencia contra las mujeres es inaceptable y se puede prevenir | Suki Beavers, Benjamin Kumpf

    16 dic 2013

    Antonio Banderas, Embajador de Buena Voluntad del PNUD, hace un llamamiento a acabar con la violencia contra las mujeres

    A nivel mundial, tres de cada diez mujeres han sufrido violencia física o abuso sexual de manos de su pareja en algún momento de sus vidas. El costo de la violencia en la salud de las mujeres es superior al de los accidentes de tránsito y la malaria combinados, tiene serias consecuencias para las sociedades y obstaculiza el desarrollo.
     
    Hasta el momento, nuestros esfuerzos se han centrado principalmente en poner fin a la impunidad de los autores y en proporcionar servicios integrales a las víctimas y supervivientes. Estos esfuerzos son esenciales y deben acelerarse, pero deben ir acompañados de esfuerzos adicionales para prevenir la violencia por razón de género antes de que ocurra. Con el fin de elaborar políticas de prevención, programas y actividades de promoción eficaces, es esencial comprender los factores asociados con el uso de la violencia por parte de algunos hombres.

    Por esa razón estamos invirtiendo en investigación adaptada al contexto, como el estudio sobre el uso de la violencia por parte de los hombres que encargamos a ONU Mujeres, al Fondo de Población de las Naciones Unidas y a Voluntarios de las Naciones Unidas. Dicho estudio determinó que de los 10.000 hombres encuestados, casi la mitad informó haber hecho uso de violencia física o sexual contra una pareja femenina; por ejemplo, el ochenta por ciento de los hombres que admitió haber cometido violación en dos de los países del estudio citó como motivación un cierto sentido de derecho sexual sobre la víctima. En general, los hombres que perciben a las mujeres como inferiores son más propensos a la violencia.

    Sin duda es esencial lograr que los hombres, los adolescentes y los niños participen. Prevenir la violencia por razón de género requiere modificar las actitudes y los valores dominantes acerca de las mujeres y los hombres. En el último año, hombres en la India y Egipto se sumaron a mujeres y niñas para protestar contra los crímenes violentos cometidos contra las mujeres. Hombres de todo el mundo pidieron a sus compañeros que tomaran acción y se unieran a las campañas White Ribbon (Cinta blanca) y Ring the Bell (Toca el timbre). Necesitamos aún más modelos masculinos que hablen y desafíen las concepciones nocivas sobre la masculinidad, y debemos aumentar nuestro apoyo a los movimientos independientes de mujeres que encabezan los esfuerzos para poner fin a la violencia por razón de género.

    Un estudio reciente de Oxfam identificó a los vigorosos movimientos de mujeres como el factor más poderoso para desencadenar cambios positivos en las respuestas de los gobiernos a la violencia por razón de género. El PNUD y otros asociados deben fortalecer las alianzas con grupos de mujeres, especialmente allí donde enfrenten reacciones adversas y limitaciones financieras.

    Estos esfuerzos tienen importancia simbólica, política y práctica. Puede y debe hacerse aún más. Ha llegado el momento de un cambio sustancial.

    Cuéntanos: ¿de qué modo podemos lograr una mejor integración de hombres y niños en la prevención de la violencia por razón de género?


thumbnail

Suki Beavers, Asesora de Política y Líder del Grupo para el Equipo de Género en la Dirección de Políticas de Desarrollo del PNUD

thumbnail

Benjamin Kumpf, Especialista en Gestión del Conocimiento para el Equipo de Género en la Dirección de Políticas de Desarrollo del PNUD

Nuestro trabajo: Empoderamiento de la mujer