• Las mujeres en situaciones de conflicto necesitan justicia | Roma Bhattacharjea

    18 oct 2013

    Mujeres sudanesas se reúnen en el taller sobre la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Mujeres, Paz y Seguridad. (Foto: Soujoud Elgarrai/UNAMID)
    Mujeres sudanesas se reúnen en el taller sobre la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Mujeres, Paz y Seguridad. (Foto: Soujoud Elgarrai/UNAMID)

    Cuando un conflicto genera una fractura en el orden social y en el estado de derecho, aumentan las desigualdades y las mujeres son las que llevan la peor parte de la violencia. Sin embargo, no debemos considerar a las mujeres como víctimas únicamente, ya que ellas tienen un rol crucial a la hora de garantizar una paz sostenible.

    Mañana, el Consejo de Seguridad de la ONU discutirá ese rol y reafirmará el derecho de las mujeres a acceder al estado de derecho y a buscar reparación por los abusos de los derechos humanos cometidos durante los conflictos. A más de una década de la adopción de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad que, entre otras cosas, comprometió a los países a proteger a las mujeres y a las niñas en situaciones de conflicto, las voces, el liderazgo y la participación, la seguridad, la seguridad económica y el acceso a la justicia de las mujeres son todavía objetivos lejanos. Se espera que el Consejo de Seguridad adopte una nueva resolución que vuelva a comprometer a los países a cambiar esa situación.

    La violencia sexual y de género se da en los conflictos armados, incluso después de haber firmado un tratado de paz. Reducir la violencia contra las mujeres y las niñas permite a las niñas asistir a la escuela y evitar los casamientos tempranos, y ayuda igualmente a disminuir el tráfico de personas. Permite a las mujeres y a las niñas contribuir a una sociedad justa y equitativa que no vuelva a caer en un conflicto armado. Cuando el Consejo de Seguridad se reúna esta semana, la comunidad internacional deberá enviar un mensaje firme de que la justicia para las supervivientes y la rendición de cuentas de los culpables de violencia son fundamentales para lograr una paz duradera.

    A través del trabajo de nuestros socios nacionales e internacionales y con la ayuda del PNUD, está mejorando el acceso de las mujeres a la justicia en los contextos posteriores a un conflicto. En Sierra Leona, por ejemplo, los tribunales dedican los sábados a estudiar la violencia sexual y de género y han tramitado docenas de casos el año pasado, lo que ayudó a enviar un claro mensaje de que la violencia contra las mujeres ya no será tolerada. En Iraq, 16 unidades de familia que cuentan con el apoyo del PNUD han dado ayuda a las supervivientes de la violencia doméstica y de la violencia contra las mujeres. A fines de 2012 se habían registrado más de 4.600 casos.

    Gracias a estos esfuerzos, no sólo somos solidarios con las mujeres víctimas de violencia sino que también damos a las mujeres la posibilidad de defender activamente los derechos humanos, de ocupar su lugar en la sociedad y de ayudar a garantizar la paz.

    Roma Bhattacharjea
    Asesora superior en cuestiones de género para la Dirección de Prevención de Crisis y Recuperación del PNUD, con sede en Nueva York.


Sobre la Autora
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Roma Bhattacharjea es Asesora superior en cuestiones de género para la Dirección de Prevención de Crisis y Recuperación del PNUD, con sede en Nueva York.

 

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