• La protección del medio ambiente y la lucha contra la pobreza van de la mano para un futuro sostenible | George Bouma

    12 jun 2013

    grupo de niños junto al río en Rwanda
    Abordar la pobreza y el medio ambiente es esencial para lograr el desarrollo sostenible (Foto: PEI/Rwanda)

    Con 2015 a la vuelta de la esquina, una pregunta domina la agenda de desarrollo mundial: ¿qué reemplazará a los Objetivos de Desarrollo del Milenio?

    Doce años después de la histórica Declaración del Milenio, los indicadores muestran que nuestra incapacidad para proteger los sistemas medioambientales está socavando muchos de los avances que se han logrado en la ayuda a las comunidades más pobres del planeta. Las noticias que nos llegan de todo el mundo nos suenan familiares: pequeños agricultores de Tanzania que sufren de rendimientos decrecientes como consecuencia de la degradación del suelo; comunidades de Bangladesh que se esfuerzan en hacer frente a las condiciones climáticas, cada vez más erráticas como resultado del cambio climático; pueblos indígenas de América Latina y el Sudeste Asiático que tratan de procurarse medios de vida alternativos en lugares donde los altos niveles de deforestación les han robado sus activos económicos principales.

    Ya es totalmente evidente que la agenda post-2015 debe abordar la relación entre la pobreza y la sostenibilidad si queremos lograr un cambio duradero.

    Los esfuerzos por integrar los tres aspectos del desarrollo sostenible (social, ambiental y económico) en un único enfoque de las políticas tienen una larga historia, que data de la década de 1980 y llega hasta los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza más recientes. A pesar de los avances en muchas áreas, estos planes se han esforzado por lograr un cambio duradero e institucional.

    A menudo, las instituciones internacionales han creado planes nacionales integrales sobre la sostenibilidad, y lo han hecho sin la participación de las instituciones financieras o de planificación centralizada de los países beneficiarios. Al mismo tiempo, las iniciativas relativas a la pobreza y el medio ambiente elaboradas por la comunidad de donantes a menudo condujeron a muchos microproyectos independientes y "soluciones" separadas en lugar de producir cambios en los sistemas y las políticas gubernamentales existentes.

    Si bien la comunidad internacional está tratando de ponerse de acuerdo sobre los marcos conceptuales adecuados, una mirada más cercana a una serie de países que operan con la Iniciativa sobre Pobreza y Medio Ambiente del PNUD-PNUMA muestra que los gobiernos ya han asumido el reto de manera tangible y práctica.

    Los gobiernos de más de 20 países están demostrando que la citada Iniciativa es el tipo de actuación necesaria: combina las preocupaciones ambientales con la reducción de la pobreza, ayuda a los países en desarrollo de manera muy práctica a planificar y desarrollar una economía más verde, opera a través de las estructuras existentes en lugar de crear otras nuevas, y responde a las necesidades específicas de cada país en lugar de imponer un modelo de talla única para todos desde el exterior.

    George Bouma
    Codirector de la Iniciativa de Pobreza y Medio Ambiente del PNUD-PNUMA