• Las dos potencias económicas del mundo se vuelcan ante una América Latina que ya ha emergido | Heraldo Muñoz

    07 jun 2013

    Productoras de cebolla dulce, participantes del Programa
    Productoras de cebolla dulce, participantes del Programa "Semilla" en Bolivia, aplican nuevas técnicas en la etapa del proceso de post-cosecha. Foto: PNUD Bolivia/Bolivia Produce

    En las últimas seis semanas, el presidente Barack Obama, el vicepresidente Joe Biden y el Presidente de China, Xi Jinping, han realizado visitas a la región de América Latina y el Caribe.

    Lejos de ser coincidencia, los líderes de las dos primeras potencias económicas del mundo se vuelcan ante una región transformada, que se define cada vez más por el optimismo, la oportunidad, el crecimiento y la democracia.

    La razón está clara: la economía. En 2012, las exportaciones de Estados Unidos a América del Sur, el Caribe y Centroamérica ascendieron a 205 mil millones dólares, en comparación con los 110 mil millones dólares de las exportaciones a China. Tan solo las exportaciones de los Estados Unidos a México alcanzaron los 216 mil millones de dólares el año pasado.

    La conclusión es que América Latina ya ha emergido, y no está atada a ningún socio externo en particular. Brasil es la séptima economía más grande del mundo, Argentina, Brasil y México ocupan asientos en el G-20, Chile y México se han unido a los países desarrollados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Adicionalmente, la región de América Latina y el Caribe no padece o exporta grandes conflictos.

    Durante la última década, América Latina se ha convertido en una región de países de ingresos medios, con un crecimiento más rápido que el promedio global y una reducción de los déficit comerciales gracias a un alza en los precios de los commodities, la mejora de las inversiones, y el crecimiento de los mercados internos.  Desde 2002, la región ha sacado de la pobreza a 58 millones de personas que ahora forman parte de la clase media. Además, a pesar de algunos contratiempos, a partir de la década de 1990 la región ha experimentado su periodo más largo de democracia.

    La región todavía presenta retos, sobre todo debido a la existencia de instituciones débiles, corrupción e inseguridad ciudadana, que obstaculizan el desarrollo. Y pese a la reducción de la pobreza y la desigualdad en los últimos años, 10 de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe. Mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, afrodescendientes y los que viven en el campo siguen rezagados. Otra preocupación es que el crecimiento ha sido impulsado por el consumo con dependencia en los commodities, en  países que cuentan con estructuras fiscales regresivas.

    A pesar de que la crisis económica global es causa de incertidumbre, China y los Estados Unidos reconocen que América Latina, es parte de la solución y no del problema. La región debe enfrentar sus problemas pendientes. Aun así, con su población joven, abundancia de agua y recursos energéticos renovables, su capacidad de producción de alimentos, sus mercados en crecimiento y sus democracias cada vez más resistentes, el futuro se ve prometedor

    Heraldo Muñoz
    Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Regional del Bureau para América Latina y el Caribe del PNUD


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Heraldo Muñoz es Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Regional del Bureau para América Latina y el Caribe del PNUD

 

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