• ¿Es posible ofrecer servicios de atención sanitaria sin dañar el medio ambiente? | Suely Carvalho

    07 abr 2013

    La Universidad George King en Lucknow, India, implementó un programa de esterilización y reciclaje para desechar de una manera sostenible los residuos sanitarios, lo que reduce sus residuos infecciosos

    ¿Es posible ofrecer servicios de atención sanitaria sin dañar el medio ambiente? El Día Mundial de la Salud 2013 nos recuerda que la alta presión arterial es responsable del 12% de las muertes que se producen en el mundo. Durante cientos de años, los médicos no contaban con los instrumentos necesarios para medir la presión arterial, hasta la introducción del medidor de presión de mercurio, a principios del siglo XX.  Sin embargo, este avance en los servicios de atención sanitaria tiene su parte negativa. Cada año, se liberan al medio ambiente, toneladas de mercurio tóxico provenientes de medidores de presión arterial rotos de los hospitales, que causan serios daños a la salud de las personas.

    Algo similar ocurre con los desechos infecciosos, productos derivados de la industria médica. Las jeringas de plástico de un solo uso y los productos descartables evitan el contagio de enfermedades infecciosas entre pacientes, pero incrementan la producción de desechos. El vertido de desechos contaminados aumenta la propagación de enfermedades, como el VIH/SIDA y la hepatitis, mientras que la quema de desperdicios en los incineradores emite contaminantes peligrosos, como dioxinas altamente tóxicas y persistentes.

    ¿Es posible suministrar servicios de atención sanitaria sin causar daños? La Universidad de Medicina King George (KGMU), un hospital para personas de bajos recursos en India, demuestra que esto es posible. En 2009, el hospital generaba 2,5 toneladas de desechos infecciosos por día. Los desechos que se arrojaban al suelo eran recolectados por barrenderos que los mezclaban con residuos comunes y dispositivos de mercurio rotos, para luego transportarlos en carretillas no aptas para ese uso, y depositarlos en basurales a cielo abierto o quemarlos en un viejo incinerador.

    Actualmente, a través de un proyecto implementado por el PNUD con el respaldo financiero del Fondo para el Medioambiente Mundial y la colaboración de  la Organización Mundial de la Salud  y de la ONG internacional Salud sin Daño, la KGMU cuenta con un sistema de gestión de desechos sanitarios que constituye un modelo para los países en vías de desarrollo. Los desechos son vertidos en botes de basura clasificados por color, transportados en contenedores por personal capacitado, registrados con un sistema de código de barras y esterilizados en unidades locales de tratamiento a vapor, denominadas autoclaves.

    Una vez esterilizados, los vidrios y los plásticos se pulverizan y se venden a plantas de reciclaje que ayudan a reducir el impacto en los vertederos y a generar ingresos. En tres años, el hospital ha logrado reducir en un 80 % sus residuos infecciosos. Asimismo, la KGMU ha establecido un sistema que permite manipular con seguridad los residuos de mercurio, y aquellos dispositivos que contienen este metal están siendo reemplazados por otros alternativos, desprovistos de mercurio. 

    Gracias a este proyecto, Argentina, Latvia, El Líbano, Filipinas, Senegal y Vietnam ya están implementando este modelo que demuestra que la sinergía entre el sistema sanitario y la sostenibilidad medioambiental puede reducir significativamente el daño a la salud y al medioambiente. Además, este modelo también se aplicará en un proyecto conjunto del PNUD y del Fondo para el Medioambiente Mundial recientemente aprobado, en cuatro países africanos: Ghana, Madagascar, Tanzania y Zambia.

    Suely Machado Carvalho
    Directora de la Unidad del Protocolo de Montreal y Productos Químicos para el PNUD.