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Violencia y crimen: siguen siendo moneda corriente en América Latina | Heraldo Muñoz

31 ene 2013

mujeres en Haití Más de 1.000 jueces, secretarios, fiscales y policías en Haití recibieron formación en áreas técnicas de investigación criminal, delitos sexuales o inspección judicial. Foto: PNUD Haití

En la actualidad, América Latina goza de una economía mejor integrada y más sólida que hace veinte años; se observa menos pobreza y mayor prosperidad en la región. Sin embargo, el crimen y la violencia, aún endémicos, amenazan con socavar los últimos avances logrados y exigen soluciones urgentes e innovadoras de carácter social.

La tasa de homicidios en la región, en el período de 2000 a 2010, aumentó un 11%, mientras disminuyó en la mayoría de las regiones del mundo. En los países que cuentan con registros de 1980 a 1990, se observa un aumento del 75% en los robos en los últimos veinticinco años. Uno de cada diez delitos incluye violencia, por lo general con armas de fuego. A diario, en América Latina, unas 460 personas son víctimas de violencia sexual, en especial las mujeres.

Una encuesta realizada recientemente reveló que, en el mundo, los ciudadanos de América Latina y el Caribe son los que se sienten más inseguros en sus comunidades. Asimismo, casi el 50% de los habitantes de la región informó en 2011, que no se sentía seguro caminando de noche por su barrio. Estos datos plantean un problema fundamental para el desarrollo sostenible de estos países. ¿Para qué abrir una tienda si será asaltada por hombres armados? ¿Para qué enviar a tu hija al colegio si corre el riesgo de ser agredida en el camino?

¿Por qué se registra tanta inseguridad en una región cuyos índices económicos y de gobernabilidad están avanzando en la dirección correcta? El próximo Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD se enfocará en esta cuestión y abordará los siguientes temas:

- Los países de la región aún carecen de capacidad suficiente en materia de justicia y seguridad, y exhiben cifras alarmantes de casos sin sanciones y bajos niveles de confianza de los ciudadanos en el sistema judicial.
- El crecimiento regional es más cuantitativo que cualitativo: el mercado laboral sigue siendo endeble, con una tasa elevada de desempleo entre la población joven y una rápida urbanización.
- Los lazos dentro de la comunidad se han desgastado y la inseguridad reduce la posibilidad de promover la cooperación, la confianza y la participación ciudadana. En algunos casos, esta situación genera iniciativas que rozan con el vigilantismo.
- La amenaza a la seguridad compromete seriamente las capacidades y las libertades de los ciudadanos de América Latina, que deben enfrentar diariamente episodios de violencia y crimen.

Todos estos factores agravan aún más los problemas de los ciudadanos respecto de la seguridad. Estos temas se abordarán en profundidad en los debates organizados por las Naciones Unidas, que se llevarán a cabo este mes en Panamá, como parte del Diálogo Internacional sobre conflictos y fragilidad en el desarrollo.

Soluciones multidimensionales deben involucrar a todas las partes interesadas, incluso a los gobiernos y a la comunidad internacional. Los pueblos de América Latina han realizado grandes progresos y merecen una vida mejor.

Heraldo Muñoz
Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Regional del Bureau para América Latina y el Caribe del PNUD