• Cada día, en cada país, debe y puede ser un día sin violencia | Helen Clark

    21 sep 2012

    Más de medio millón de personas mueren violentamente cada año, en conflictos armados, acciones criminales y víctimas de ataques violentos en sus propios hogares.

    Se estima que más de 1.500 millones de personas viven en países que sufren el azote de la guerra, la violencia o altos niveles de delincuencia.

    La ausencia de paz impone un precio terrible. Los conflictos armados aterrorizan a las comunidades y hacen el progreso del desarrollo muy difícil.

    Las profundas desigualdades pueden reflejarse en los niveles de violencia, y se exacerban por la misma violencia. Por ejemplo, mujeres y niñas, que sufren discriminación en muchos lugares, se ven también desproporcionadamente afectadas por el conflicto armado. Con la guerra aumenta su vulnerabilidad económica y social.

    Sin embargo, es posible hacer frente a estos retos con decisión, y en el PNUD observamos los avances que se producen en una serie de países en los que trabajamos. Por ejemplo:

     - El Salvador ha registrado este año su primer día libre de asesinatos en más de tres años. Los asesinatos se han reducido en un promedio del 12% desde la introducción de zonas libres de armas;

    - Liberia está en camino a la recuperación después de muchos años de guerra civil. El año 2013 marcará una década de paz en el país; y

    - en Angola, una amnistía a favor de los poseedores de armas condujo a la entrega de más de 76.000 armas ilegales.

    Todos estos ejemplos ponen de manifiesto que el éxito es posible. Pero es mucho mayor el éxito que exige hacer que todas las personas del mundo vivan libres de temor y que el  desarrollo humano gane impulso en todas partes.

    El Día Internacional de la Paz es una jornada en la que todos podemos sumarnos a la causa de la no violencia. El PNUD une sus fuerzas a las del movimiento Peace One Day para hacer esta llamada al mundo.

    Hagámonos el firme propósito de trabajar juntos en el combate contra la violencia y por la promoción de la paz, y en el uso de la no violencia para lograr un cambio social y político. Cada uno en la medida de sus posibilidades, apoyemos todos a los defensores de la paz y a los ciudadanos que demandan un futuro libre de violencia.

    Me permito invitarles a unirse al movimiento Peace One Day y a actuar para garantizar la paz en nuestros hogares, comunidades, países y planeta.


Sobre la Autora
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. También es Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

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