• Las nuevas tecnologías desempeñan un papel clave en el fortalecimiento de las democracias | G. Fraser-Moleketi

    14 sep 2012

    Un representante del banco ayuda a los clientes en Fiji manejar sus cuentas bancarias electrónicas (Foto: Jeff Liew/UNCDF)
    Un representante del banco ayuda a los clientes en Fiji manejar sus cuentas bancarias electrónicas (Foto: Jeff Liew/UNCDF)

    El Día Internacional de la Democracia de este año subraya el papel crucial que las personas informadas de todo el mundo pueden desempeñar en la consecución de logros democráticos.

    El Secretario General ha hecho un llamamiento a la atención y la creatividad para llevar la educación para la democracia a todos, en especial a las sociedades en transición donde este tipo de educación es más necesaria y donde la gente a menudo tiene mucho que aprender acerca de sus derechos y responsabilidades en un sistema democrático.

    Esta llamada a la creatividad en busca de una educación para la democracia ha encontrado un eco especial en el PNUD. Desde principios de 1990, hemos aprovechado el potencial transformador del desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación (TIC), para promover la gobernanza electrónica y el acceso a la información, con el objetivo concreto de empoderar a las personas para que influyan en las decisiones públicas.

    Los movimientos sociales que hemos visto en la “primavera árabe” y otros lugares demuestran lo poderosas que pueden ser dichas tecnologías, en particular a través de las redes sociales y tecnologías móviles que han “democratizado” el acceso a la esfera pública y han dado voz a personas que antes no la tenían.

    Las tecnologías móviles tienen, además, un crecimiento explosivo en los países en desarrollo, donde vive casi el 80% de los más de 6.000 millones de usuarios de dichas tecnologías en el mundo. Este fenómeno ha desatado una nueva ola de innovación por parte de los empresarios sociales y las organizaciones de la sociedad civil, liderada por los jóvenes, que están tomando la iniciativa y desarrollando soluciones locales a los problemas locales de desarrollo.

    Estos mismos enfoques innovadores pueden ayudarnos a promover la educación para la democracia.

    La gente está aprendiendo la gobernabilidad democrática “en los actos”: reclamando sus derechos –económicos, sociales, culturales y políticos– y exigiendo que sean respetados. Esto no quiere decir que la educación para la democracia sea un hecho consumado, o que los canales tradicionales sean irrelevantes. La tecnología se basa en los logros anteriores, proporcionando nuevos caminos para construir culturas democráticas e inculcar valores que echarán raíces y florecerán con el tiempo.

    Geraldine Fraser-Moleketi
    Directora del Grupo de Gobernabilidad Democrática del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

    Cuéntanos: ¿De qué manera contribuye la educación a la gobernabilidad democrática?


Sobre la Autora
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Geraldine Fraser-Moleketi es Directora del Grupo de Gobernabilidad Democrática del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

 

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