• ¿Qué significa Río+20 para el desarrollo sostenible? | Helen Clark

    21 ago 2012

    Mujer en una plantación
    El desafío que surge de Río+20 es cómo avanzar al mismo tiempo en los objetivos económico, social y ambiental. Foto: PNUD Sudán

    La importancia y relevancia de las cumbres mundiales como Río+20 reside en su capacidad para conectar a la gente e influir en lo que se está haciendo sobre el terreno en todo el mundo a fin de "pensar globalmente y actuar localmente".

    "El futuro que queremos", documento final de Rio+20, llega a la conclusión de que, para que el desarrollo sea eficaz, debe ser sostenible. A la vez, destaca cómo la protección ambiental y el desarrollo económico están íntimamente vinculados, y pone un énfasis similar en la dimensión social – es decir, centrada en las personas – del desarrollo sostenible.

    El desafío que surge de Río+20 es cómo avanzar al mismo tiempo en los objetivos económico, social y ambiental, llevando así la política integrada a nuevos niveles.

    En algunos sectores, el crecimiento económico es visto como la antítesis de la protección del medio ambiente. Rio intenta cambiar esta idea y nos anima a todos a identificar cómo se puede generar el espíritu empresarial, la creación de empleo y la protección social vinculándolos a la protección del medio ambiente.

    Los compromisos voluntarios asumidos por las empresas, los bancos de desarrollo, las ciudades y regiones, los organismos de la ONU y los activistas de la sociedad civil fueron algunos de los resultados más significativos de Río. Se registraron más de 700 compromisos oficiales, y se comprometieron sumas por un monto de 500.000 millones de dólares.

    Estos compromisos sugieren que, si tienen la motivación necesaria, tanto los líderes de todos los sectores económicos y sociales como los gobiernos subnacionales pueden contribuir a acelerar el desarrollo sostenible. Muchos de ellos van ya muy por delante de muchos gobiernos nacionales  y desde luego están mucho más allá de lo que pueden llegar a acordar los estados miembros de las Naciones Unidas. Ellos no esperan a que los gobiernos actúen… ni deben hacerlo. La necesidad de actuar es urgente.

    El compromiso de las redes sociales a escala global –los "Diálogos de Río"– facilitaron que 60.000 personas de todo el mundo participaran en la votación de acciones específicas sobre desarrollo sostenible que consideraran más importantes para ellos, y transmitieron el mensaje de que la capacidad de extender la paz, la libertad y la sostenibilidad no está solo en manos de los diplomáticos y sus reuniones, sino que reside también en todos nosotros, los ciudadanos.

    El documento final de Río+20 es una base sólida sobre la cual construir. No se anda con rodeos sobre la seriedad de los desafíos a los que se enfrenta nuestro mundo y nos lanza un desafío a todos, cada uno en la medida de su capacidad, para situar nuestro mundo hacia un rumbo más sostenible.

    Helen Clark
    Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

    Cuéntanos: ¿Cómo podemos transformar Río+20 en soluciones prácticas ante los desafíos globales y promover el desarrollo sostenible en todo el mundo?


Sobre la Autora
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. También es Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

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