Nelson Mandela: luchador nato para un mañana mejor | Helen Clark

18 jul 2012

Nelson Mandela se dirige al Comité Especial contra el Apartheid en el Salón de la Asamblea General de la ONU Nelson Mandela se dirige al Comité Especial contra el Apartheid en el Salón de la Asamblea General de la ONU (UN Photo/P.Sudhakaran)

El Día Internacional de Nelson Mandela es una ocasión para celebrar la visión de este extraordinario hombre sobre la libertad, la paz y la justicia; su servicio a la Humanidad, y la esperanza de un mejor mañana que su figura sigue representando.

La visión de Nelson Mandela inspiró en mi país a muchas personas de mi generación que observábamos con horror e indignación el sistema del “apartheid” en Sudáfrica, un sistema que discriminaba a las personas en función de su raza. El Sr. Mandela ha dedicado su vida a derribar ese sistema y forjar una nueva, libre y democrática Sudáfrica.

En la lejana Nueva Zelandia, la lucha por la libertad de Sudáfrica mantuvo dividida a nuestra pequeña nación durante años. La principal conexión entre ambos países era el rugby, deporte en el que los dos equipos nacionales son normalmente considerados los mejores del mundo.

Pero el equipo sudafricano sufría de un defecto fundamental: la selección se hacía conforme a criterios raciales. En Nueva Zelandia, los jugadores maoríes hacía tiempo que jugaban un papel predominante en todos los niveles del deporte. Sin embargo, hasta la gira que los All Blacks hicieron por Sudáfrica en 1960, incluida ésta, los jugadores maoríes se habían quedado en casa cuando los All Blacks jugaban en aquel país.

De ahí surgió un movimiento ciudadano para combatir esa injusticia del que, eventualmente, nació una campaña en toda regla contra el apartheid. Durante mi época de estudiante, en 1970, yo misma participé activamente en el movimiento Halt All Racist Tours (Detengan todas las giras racistas). Mi implicación en esta causa fue una de las principales motivaciones para entrar en la política y la vida pública.

La campaña contra el apartheid que tuvo lugar en Nueva Zelandia formó parte de un amplio movimiento internacional de solidaridad gestado en apoyo a la enorme lucha que tenía lugar dentro de la propia Sudáfrica. Durante este proceso, en Nueva Zelandia aprendimos muchas cosas sobre nosotros mismos.

En la década de los ochenta, la búsqueda de la verdad y la reconciliación en mi propio país adquirió un nuevo ímpetu y condujo a importantes acuerdos entre el Estado y los pueblos indígenas, acuerdos que todavía perviven en reconocimiento de las injusticias históricas perpetradas desde la época colonial.

Helen Clark
Administradora del PNUD