• Sudán del Sur: Reflexiones a un año de la independencia | Lise Grande

    11 jul 2012

    Mujer participando en el programa de formación en informática para mujeres en Sudán del Sur (Foto: Sudán del Sur)
    Programa de formación en informática para mujeres en Sudán del Sur (Foto: Sudán del Sur)

    Ha sido un año notable, aunque difícil. Los ciudadanos de Sudán del Sur están construyendo su país a partir de cero. Ante todo, hemos de reconocer los logros del país. Durante el período de seis años del Acuerdo General de Paz, se han hecho enormes avances.

    En ninguna otra parte tan pocas personas han hecho tanto partiendo de una base tan baja. Se establecieron 29 ministerios, 21 comisiones, 10 gobiernos provinciales, 1 parlamento nacional y 10 legislaturas provinciales. Más de 2 millones de personas regresaron a Sudán del Sur, el número de niños que asisten a la escuela primaria se triplicó, el sarampión dejó de ser una epidemia y se abrieron 6.000 km de caminos, que conectan las principales ciudades y pueblos.

    Pese a estos progresos, el ejercicio de construcción del Estado que tiene ante sí Sudán del Sur es el más importante de esta generación. Los indicadores de desarrollo humano están entre los peores del mundo y un 80% de la población vive con el equivalente de menos de 1 dólar americano al día. Se estima que este año 4,7 millones de personas padecen de inseguridad alimentaria. Menos de la mitad de los funcionarios públicos tienen las competencias necesarias para el puesto que ocupan. Queda mucho por hacer para que las medidas propuestas de rendición de cuentas y transparencia impidan la mala administración de los fondos públicos.

    Durante el primer año desde la creación del nuevo Estado los organismos de las Naciones Unidas han trabajado incansablemente, acompañando a la nación más joven del mundo a instituir los componentes fundamentales del Estado.

    Más de 100 especialistas de los Voluntarios de las Naciones Unidas y 200 funcionarios públicos de países vecinos se están desplegando en oficinas, organismos y ministerios del sector público para proporcionar orientación directa y en el empleo a los funcionarios públicos nacionales.

    Para abordar el problema de la mortalidad materna, que en Sudán del Sur es una de las más altas del mundo, se ha abierto la primera Escuela Superior de Enfermería y Partería y docenas de comadronas de los Voluntarios de las Naciones Unidas de países vecinos se han incorporado en los sistemas de salud para impartir orientación a las comadronas comunitarias.

    En apoyo de la mejora de la salud infantil, se ha vacunado a más de 3 millones de niños contra la poliomielitis y a más de 600.000 niños contra el sarampión. En el ámbito de la educación, se están construyendo 30 nuevas escuelas primarias y 4 nuevas escuelas secundarias.

    Como dijo el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon en el momento en que se independizó el país, la senda hacia la paz y la prosperidad ha sido bien transitada, pero aún queda un largo camino por delante. Los organismos de las Naciones Unidas han participado en esta travesía y seguirán apoyándola, ayudando a reducir la pobreza, promover la buena gobernabilidad, redistribuir la riqueza y crear condiciones de igualdad, proteger la libertad y fomentar la fraternidad y las alianzas en la región.

    Lise Grande
    Representante Residente del PNUD en Sudán del Sur