• Renovar los compromisos para el desarrollo sostenible de Afganistán | Rebeca Grynspan

    10 jul 2012

    Una maestra imparte una clase en una escuela de Afganistán
    Más del 20% de los funcionarios públicos de Afganistán son mujeres (Foto: PNUD)

    La comunidad internacional y el Gobierno de Afganistán acaban de llegar a un acuerdo sobre cómo colaborar aún más estrechamente en Afganistán. Este acuerdo fue el resultado crucial de una conferencia en la cual participé recientemente y que reunió el 8 de julio en Tokio a representantes de más de 70 países, de la sociedad civil y organizaciones internacionales.

    Los participantes decidieron renovar y vigilar los compromisos mutuos a favor del desarrollo social y económico de Afganistán a largo plazo, y prometieron 16 mil millones de dólares en ayuda hasta 2015, mientras que por su parte, el Gobierno afgano se comprometió a luchar firmemente contra la corrupción.

    Este es un impulso vital para Afganistán, que sigue en su camino hacia la plena responsabilidad de su futuro, incluyendo su seguridad, su gobernabilidad y su desarrollo.

    El país ha hecho grandes progresos en comparación con su propio pasado reciente, cuando las niñas no iban a la escuela, pocos niños pasaban del tercer grado y los ingresos se situaban en las escalas más bajas de los niveles internacionales de subsistencia. Afganistán ha experimentado una cuádruple mejora en el número de años de escolaridad esperada, y el ingreso per cápita se ha triplicado en los últimos 10 años.

    Las mujeres también han logrado avances. Hoy en día, más del 20% de los funcionarios públicos son mujeres, y las niñas constituyen el 34% de los siete millones de niños que asisten a la escuela. De 2000 a 2011, las tasas de fecundidad adolescente disminuyeron en un 40%, y las tasas de mortalidad materna se redujeron en un 20%.

    No obstante, los avances son frágiles y aún quedan enormes retos por superar. La mujer afgana promedio tiene una esperanza de vida de apenas 44 años, menos del 15% sabe leer y escribir y solo alrededor del 5,8% de las mujeres de 25 años o más ha terminado la educación secundaria, comparado con el 33% de los hombres. Más aún, la violencia contra la mujer sigue siendo generalizada: el 87% de las mujeres ha sufrido al menos una forma de violencia en el curso de su vida.

    Varias áreas de trabajo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) son piezas fundamentales para el desarrollo y estabilidad del país a largo plazo. En su trabajo con el Ministerio del Interior, el PNUD ha estado apoyando la gobernabilidad sub-nacional y la mejora de las fuerzas de policía a escala nacional y comunitaria, incluso mediante la contratación y formación de 1.300 mujeres policías.

    La labor del PNUD ha contribuido a que las mujeres ocupen cerca el 28% de los escaños parlamentarios, por encima de la media mundial, que es del 20%. Desde 2002, el PNUD ha ayudado a completar más de 2.300 proyectos de infraestructura rural, proporcionando los salarios correspondientes a aproximadamente 3,8 millones de días de trabajo, y beneficiando a más de 14 millones de afganos.

    A la larga, a pesar de trabajar en uno de los entornos más peligrosos del planeta, el PNUD y la familia de las Naciones Unidas continuarán apoyando al pueblo de Afganistán, como lo han hecho durante muchas décadas, para que los ciudadanos del país asuman un mayor control sobre su propia seguridad y desarrollo.

    Rebeca Grynspan
    Secretaria General Adjunta de la ONU y Administradora Asociada del PNUD

    Cuéntanos: ¿Cómo pueden el Gobierno de Afganistán, la comunidad internacional y las Naciones Unidas asegurar una vida mejor para los ciudadanos del país?


Sobre la Autora
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Rebeca Grynspan es Secretaria General Adjunta de la ONU y Administradora Asociada del PNUD. Además, fue Representante Delegada de la ONU en la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití.

Síguele en Twitter: @RGrynspan

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