• El mundo debe unirse para reconfigurar el desarrollo | Anne-Isabelle Degryse-Blateau

    12 jun 2012

    Estudiante en Addis-Abeba, Etiopía
    Estudiante en Addis-Abeba, Etiopía. Corea está aumentando su ayuda oficial al desarrollo. Foto: ONU/Eskinder Debebe

    El progreso de Asia, los desafíos económicos a los que se enfrenta Occidente, la creciente importancia de las fundaciones y el sector privado en el desarrollo, todo ello significa que las alianzas globales para el desarrollo deben ser más amplias que nunca. No sólo eso, sino que, además, deben dar voz a las aspiraciones de los pobres y los marginados, que ansían ser escuchados.

    En el IV Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda celebrado en Busan, República de Corea, en 2011, los llamados BRICS (Brasil, India, China y Sudáfrica) y los países emergentes, donantes tradicionales, naciones en desarrollo, el sector privado, la sociedad civil y otros grupos se unieron para apoyar una nueva Alianza Global para la Cooperación Eficaz al Desarrollo (.pdf)

    El amplio consenso alcanzado en Busan allana el camino para una colaboración global que lleve a crear un nuevo marco de desarrollo una vez que los Objetivos de Desarrollo del Milenio concluyan en 2015. Las consultas para la creación de este nuevo marco están ya en marcha; las Naciones Unidas lideran un proceso exhaustivo dentro de los países y las diferentes regiones con objeto de ayudar a crear un consenso sobre los temas globales.

    Por esta razón, 13 naciones asiáticas se reunieron en Seúl esta semana a fin de compartir puntos de vista sobre los siguientes pasos a seguir. Sus recomendaciones deberían ser integradas en el proceso consultivo post-2015, proceso que es tan importante como el resultado final. Si todas las partes interesadas no están de acuerdo, el nuevo marco no funcionará.

    La República de Corea puede ayudar a establecer esas nuevas alianzas globales para el desarrollo que necesitamos. Todavía están frescos en la memoria los recuerdos del rápido ascenso del país desde la guerra de Corea hasta el estatus de nación desarrollada donante. Corea ha aprendido muchas lecciones que puede compartir con los países en desarrollo.

    El Centro de Políticas del PNUD en Seúl contribuye a recopilar y compartir estas lecciones sobre desarrollo, además de participar en la investigación y el diálogo sobre políticas para ayudar a que los países de renta media puedan abordar con éxito sus retos de desarrollo.

    En su papel de intermediario, el Centro podrá ayudar a forjar nuevas y extensas alianzas globales de desarrollo que necesitamos.

    Anne-Isabelle Degryse-Blateau
    Directora del Centro de Políticas del PNUD en Seúl


Sobre la Autora

Anne-Isabelle Degryse-Blateau es Directora del Centro de Políticas del PNUD en Seúl. El Centro contribuye a recopilar y compartir lecciones sobre desarrollo, además de participar en la investigación y el diálogo sobre políticas para ayudar a que los países de renta media puedan abordar con éxito sus retos de desarrollo.

Centro de Políticas del PNUD en Seúl (en inglés)
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