• Camino a Río: Poner la resiliencia en el centro del desarrollo | Helen Clark

    16 abr 2012

    Mujer en sobre una tierra seca en India
    ¿Cómo podemos apoyar a los países para que sean más resilientes?

    Las amenazas que se ciernen sobre nuestro mundo y sobre el desarrollo son reales e inminentes. Cerca del 40% de la masa terráquea está ya degradada debido a la erosión del suelo, la fertilidad reducida y el pastoreo excesivo. Con un aumento previsto de la población mundial a casi 9.000 millones para 2020, esta tensión, sin duda, no dejará de aumentar.

    Debemos potenciar nuestras herramientas políticas, sociales, económicas y tecnológicas, así como nuestras políticas, para hacer frente a estos retos, y el incremento de la resiliencia debe estar en el centro de este esfuerzo.

    Para el PNUD, el logro de la resiliencia es un proceso de transformación que se basa en la fuerza innata de los individuos, sus comunidades e instituciones para prevenir y mitigar los efectos de las crisis de todo tipo –internas o externas, naturales u obra del hombre, económicas, sanitarias, políticas o sociales– y aprender de estas experiencias.

    La pregunta es: ¿cómo podemos apoyar a los países para que sean más resilientes ante este tipo de choques?

    La creación de resiliencia se beneficia de una gobernabilidad que sea activa, eficaz, honesta, justa, responsable y representativa. Cuando las instituciones del Estado no consiguen garantizar el acceso a la justicia ni el funcionamiento de los servicios públicos, y no son capaces de crear un entorno propicio en el que las personas puedan prosperar, las comunidades se vuelven más vulnerables a la criminalidad u otro tipo de violencia, que llenará cualquier vacío.

    La prioridad fundamental para aumentar la resiliencia debe ser la prevención, complementada por esfuerzos explícitos para reducir la vulnerabilidad de la sociedad, y el compromiso de mantener la integridad de las comunidades, las instituciones, y los ecosistemas.

    El desarrollo sostenible basado en la resiliencia también requiere el desarrollo de las capacidades de las personas que viven en situación de pobreza para superar su condición.

    Además de esto, las instituciones nacionales y locales deben tener un alto nivel de preparación para enfrentar las situaciones de crisis. La creación de resiliencia tiene que ser integral en todos los sectores, comunidades e instituciones.

    La aplicación de un enfoque basado en la resiliencia para el logro del desarrollo sostenible implicará cambios significativos en los actuales paradigmas de desarrollo a escala mundial. El poder para diseñar vías de desarrollo debe cambiar de dirección hacia abajo, hacia los que conocen íntimamente el contexto y los que se le enfrentan y buscan soluciones, es decir, las propias comunidades.

    La resiliencia no es algo que se pueda conseguir de la noche a la mañana. Lleva su tiempo. Pero es nuestra mejor oportunidad para fijar los progresos realizados hasta la fecha y promover un desarrollo humano equitativo y sostenible.

    Helen Clark
    Administradora del PNUD

    Cuéntanos: ¿Qué otras medidas son fundamentales para la construcción de países más resilientes?


Sobre la Autora
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. También es Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

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