• Camino a Río: Construyendo el futuro sostenible que todos queremos
    Rebeca Grynspan

    22 mar 2012

    Dos mujeres en Malí trabajando en una plataforma multifuncional
    La sostenibilidad debe atraer hacia la dimensión ambiental los objetivos económicos y sociales para alcanzar un crecimiento verde, incluyente y flexible (Foto: PNUD)

    Aunque hemos avanzado en nuestra comprensión, aún no hemos ganado la batalla para que el desarrollo deje de entenderse sólo como crecimiento económico. La sostenibilidad debe atraer hacia la dimensión ambiental los objetivos económicos y sociales para alcanzar un crecimiento verde, incluyente y flexible. El desarrollo debe centrarse en las personas, la promoción de derechos, las oportunidades, las opciones, y la dignidad. Debemos empoderar a las mujeres, los jóvenes y las comunidades.

    Tanto el Informe del Grupo sobre la Sostenibilidad Mundial y el Informe de Desarrollo Humano de 2011, así como el plan del Secretario General de las Naciones Unidas, constituyen un buen fundamento para una mejor integración de la dimensión económica, social y ambiental para fomentar el desarrollo sostenible.

    Estos mismos tres pilares se tuvieron en cuenta hace 20 años en Río. Pero ahora deberíamos preguntarnos:

    ¿Cuáles deberían ser las prioridades a debatir en Río+20 para promover el progreso del desarrollo sostenible?

       1. El diálogo debe incluir a todas las esferas: la comunidad medioambiental, la sociedad, el sector privado y otros asociados deben participar activamente.

       2. Los tres pilares fundamentales - ambiental, social y económico – además de la participación de diversos actores - desde las compañías de energía a los grupos comunitarios - deben estar claramente incluidos en el plan de acción. La iniciativa del Secretario General sobre “Energía Sostenible para Todos” es un ejemplo clave a seguir.

       3. Para hacer frente a los complejos e interconectados desafíos globales, los países necesitan instituciones que defiendan la justicia y sean eficaces y responsables, además de gobiernos capaces de identificar, implementar y financiar políticas para el desarrollo sostenible. Debe destacarse el papel que la ONU puede desempeñar a este respecto, en colaboración con la comunidad internacional.

       4. Nuestra capacidad de actuar también depende de una financiación adecuada. El capital global y los recursos locales deben ser movilizados y utilizados para lograr el cambio si queremos hacer realidad el desarrollo sostenible y los compromisos de transición para conseguir una resistencia al clima y unos modelos de emisión baja de carbono.

       5. Intensificar la cooperación sur-sur y triangular, así como el uso de tecnología innovadora, es esencial para nuestro éxito.

       6. A pesar de que hemos iniciado la conversación sobre cómo será el panorama post-2015 en materia de desarrollo, todos nuestros esfuerzos deben centrarse en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio actuales, de manera sostenible y equitativa.

       7. Mejores sistemas de medición, como el nuevo índice de desarrollo sostenible o el conjunto de indicadores incluidos en el Índice de Desarrollo Humano, serán necesarios para reflejar de manera más completa el valor que le concedemos al desarrollo humano y al medio ambiente.

    Rebeca Grynspan
    Secretaria General Adjunta de la ONU y Administradora Asociada del PNUD

    Cuéntanos: ¿Cuáles crees que deberían ser las prioridades en la agenda de Río +20 para que podamos construir juntos el futuro sostenible que todos deseamos?