• Por qué la equidad y la sostenibilidad son importantes para el desarrollo humano
    Helen Clark

    17 mar 2012

    Mujer en la cuenca del rio Bayer Baza , Dhaka, Bangladsh. Foto: Mohammad Rakibul Hasan/PNUD
    Mujer en la cuenca del rio Bayer Baza , Dhaka, Bangladsh. Foto: Mohammad Rakibul Hasan/PNUD

    Desde 1990, año que sirve de referencia para medir los progresos alcanzados en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, millones de personas han conseguido salir de la pobreza. El mundo tiene a su alcance poder ver cómo todos los niños están matriculados en una escuela de enseñanza primaria, y cómo se pierde un número mucho menor de vidas humanas a causa del hambre y las enfermedades. En general, la gente goza ahora de niveles más altos que nunca de salud, riqueza y educación.

    Sin embargo, las cifras ocultan algunas verdades inquietantes: la erradicación de la pobreza es un programa extenso e inacabado, la desigualdad aumenta en muchos países, y los ecosistemas de nuestro planeta están sometidos a una presión considerable.

    La pregunta que nos debemos formular es la siguiente: ¿Cómo queremos que sea nuestro futuro común?

    Nuestra prioridad debe ser el establecimiento de un sistema integrado de toma de decisiones que busque entretejer los aspectos económicos, sociales y ambientales del desarrollo sostenible.  

    Ampliar el acceso a la energía sostenible es un buen ejemplo de cómo promover simultáneamente los tres pilares del desarrollo sostenible. Se puede mejorar el nivel de vida, propiciar el desarrollo económico, y mantener el equilibrio del medio ambiente. Se avanza en el logro de los objetivos de equidad y sostenibilidad. 

    La Inclusión y la equidad son requisitos indispensables para el desarrollo sostenible, del mismo modo que el desarrollo no puede versar únicamente desde el punto de vista económico, ni la sostenibilidad puede referirse exclusivamente a la protección del medio ambiente. El desarrollo debe orientarse hacia las personas, y promover derechos, oportunidades, opciones y dignidad. El crecimiento verde debe ser también un desarrollo inclusivo, que genere progreso social y que contribuya a erradicar la pobreza y conseguir una mayor igualdad, además de mantener nuestro entorno natural.

     Nuestro futuro común podría basarse en el desarrollo humano, equitativo y sostenible, con el objetivo explícito de ampliar las libertades y oportunidades de la gente, y sin comprometer las de las generaciones venideras. A tal fin, confiemos en que los líderes mundiales aprovechen esta oportunidad cuando se reúnan en Rio de Janeiro en el mes de junio. 

    Helen Clark
    Administradora del PNUD

    Cuéntanos: ¿Cómo te gustaría que fuera nuestro futuro?


Sobre la Autora
Helen

Helen Clark entró en funciones como Administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo el 20 de abril de 2009, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir la organización. Es también Presidenta del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, un comité compuesto por los directores de todos los fondos, programas y departamentos de la ONU que trabajan en cuestiones relacionadas con el desarrollo.

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