• El apoyo continuo es crucial para la recuperación de Somalia | Mark Bowden

    12 dic 2011

    Mujeres esperan la asistencia de un centro de alimentación en Mogadishu (Foto: WFP/David Orr)

    La llegada de las prolongadas lluvias estacionales, junto con el aumento de las operaciones de acción humanitaria y recuperación temprana de los últimos meses, ha mejorado la situación en el territorio del sur de Somalia, donde tres regiones - Bay, Bakool y Bajo Shabelle - cambiaron su estado de la categoría de hambruna a la de emergencia humanitaria.

    Este progreso trae algo de esperanza. Pero los avances que tanto han costado son todavía extremadamente frágiles. Sin la ayuda continua, podrían revertirse.

    Cuatro millones de personas aún permanecen en situación de crisis en Somalia. Entre estas, 250.000 corren riesgo de morir. Otro millón de somalíes están viviendo en campos de refugiados de países vecinos.

    Afortunadamente, las comunidades que ofrecen ayuda humanitaria y de desarrollo continúan mostrando su compromiso, respondiendo a la crisis y mejorando la vida de los hombres, mujeres y niños somalíes.

    Sin embargo, todavía nos tenemos que enfrentar a importantes desafíos, como quedó demostrado en la reciente prohibición realizada por el grupo Al Shabaab a seis agencias de la ONU y a diez organizaciones no gubernamentales (ONGs) que trabajan en el sur de Somalia.

    El progreso que hemos realizado debe ser sostenido, y debemos estar preparados para recorrer un largo camino.

    El apoyo internacional debe continuar en el mismo nivel – o en un nivel superior – durante el 2012. El 13 de diciembre pondremos en marcha el Proceso de Llamamiento Consolidado (CAP, por sus siglas en inglés) que describe el programa previsto de ayuda humanitaria para Somalia en 2012.

    Este programa tiene como objetivo reducir las tasas de desnutrición, prevenir el desplazamiento interno e internacional, y ayudar a las personas que ya están trasladándose o están desamparadas. Contiene 349 proyectos de 148 organizaciones, que incluyen ONGs y la ONU, y está tratando de obtener 1,5 mil millones de dólares para responder a las necesidades de supervivencia más urgentes de somalíes en situación de crisis.

    El fortalecimiento de la capacidad de la población para asumir situaciones límite y sobreponerse a ellas es un punto crucial dentro del marco del Proceso de Llamamiento Consolidado (CAP) del 2012, según el cual el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estará totalmente comprometido a desarrollar iniciativas específicas destinadas a reducir la dependencia a la ayuda humanitaria y a asegurar que los hogares puedan resistir impactos futuros.

    El PNUD también continuará su trabajo en las áreas de generación de ingresos para emergencias y la reconstrucción de infraestructura mediante dinero en efectivo para iniciativas laborales.

    A través de nuestro apoyo al establecimiento del Estado de Derecho, el PNUD apoyará las actividades destinadas a la protección de grupos vulnerables, particularmente en la capital, Mogadishu, donde los casos de violencia sexual y de género han ido en aumento.

    Siempre habrá desafíos en la provisión de ayuda a Somalia, y el año 2012 no será la excepción. Pero no se puede permitir que Somalia vea reducida la ayuda humanitaria y de desarrollo en este momento crucial.

    Mark Bowden
    Coordinador Humanitario y Residente de la ONU y el Representante Residente del PNUD en Somalia


Sobre el Autor
Mark

Mark Bowden es Coordinador Humanitario y Residente de la ONU y el Representante Residente del PNUD en Somalia

El PNUD en Somalia
El Partido contra la Pobreza 13/12/2011


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