Declaración con ocasión de la Reunión Anual de la Junta Ejecutiva del PNUD

08-jun-2016

El PNUD ayudado a registrar a 68 millones de nuevos votantes en 37 países.

Señor Presidente,

Señoras y señores miembros de la Junta Ejecutiva,

Colegas y amigos:

Me complace darles la bienvenida al período de la Sesión Anual 2016 de la Junta Directiva del PNUD.

Permítanme comenzar dando las gracias a los Estados Miembros por haber culminado con éxito la Reunión Ministerial del 50º aniversario del PNUD, celebrada en febrero. Fue un testimonio de cinco décadas de alianza que cerca de 160 países estuvieran representados en la reunión, 85 de entre ellos a nivel ministerial o superior. Las conclusiones extraídas en la reunión constituyen un impulso importante para el PNUD en este gran año de implantación de los principales programas mundiales y de respuesta a las crisis que afectan a muchos millones de personas en todo el mundo.

En esta declaración de hoy, deseo:

• destacar los importantes acontecimientos que afectan al PNUD desde nuestra reunión de enero;

• informarles del apoyo que el PNUD está brindando a la implementación de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS);

• presentar los exámenes de mitad de período del Plan Estratégico del PNUD y el componente institucional del presupuesto integrado;

• informar sobre nuestro trabajo en respuesta a las crisis y proporcionarles actualizaciones de nuestro apoyo a la cooperación Sur-Sur y la función de evaluación;

• y, a la vez que nos preparamos para la revisión cuadrienal amplia de la política de este próximo otoño, hacer hincapié en el compromiso del PNUD para mejorar la coherencia dentro del sistema de las Naciones Unidas.

Aspectos destacados desde la última reunión de la Junta Ejecutiva

o Hace dos semanas, el PNUD participó en la Cumbre Humanitaria Mundial celebrada en Estambul.

En nuestros comunicados, hicimos hincapié en la necesidad de realizar grandes esfuerzos para trabajar de manera más efectiva a través de las esferas humanitaria, de desarrollo y de consolidación de la paz si deseamos hacer honor al compromiso de la Agenda 2030 de que “no dejar a nadie atrás”. El Compromiso para la Acción, firmado por el PNUD y otros siete organismos y respaldado por el Banco Mundial y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), nos compromete con este objetivo.

Entre otras iniciativas lanzadas en Estambul podemos citar: 

• el compromiso por parte del PNUD y sus aliados para establecer una Plataforma Mundial de Riesgos que permita reunir las iniciativas de análisis de riesgos, vulnerabilidad y otras amenazas en una comunidad mundial de prácticas, con objeto de poder ofrecer una base de datos empíricos de apoyo que ofrezca a la acción humanitaria y de desarrollo información de los riesgos existentes;

• la puesta en marcha de una Iniciativa de Conexión con Empresas que vincule de manera más efectiva al sector privado antes, durante y después de las emergencias; 

• una Alianza Mundial para la Preparación que dará apoyo en un primer momento a veinte de los países más vulnerables al clima –los V20– a fin de alcanzar en 2020 un nivel mínimo de preparación frente a futuros choques; y

• un Gran Pacto entre los principales donantes y ejecutores de la ayuda de emergencia sobre nuevas formas de trabajo que permitan optimizar el impacto en beneficio de las personas atrapadas en situaciones de crisis y desastres. 

Abordar los problemas que comportan los movimientos masivos de personas en busca de oportunidades y seguridad fue una de las prioridades de la agenda de la Cumbre Humanitaria Mundial. El PNUD tiene un compromiso de colaboración con sus aliaods humanitarios para hacer frente a las necesidades de los refugiados, desplazados internos y comunidades de acogida de manera que sirvan a las necesidades de desarrollo a largo plazo. Vamos a transmitir este mensaje a la Cumbre sobre Migración y Desplazamiento, que se celebrará aquí, en la sede de las Naciones Unidas, el 19 de septiembre.

o Los esfuerzos mundiales en materia de cambio climático fueron asimismo un aspecto relevante de la agenda de la Cumbre Humanitaria Mundial, con su enfoque en la reducción del riesgo de desastres. El PNUD acoge con satisfacción la firma por más de 170 países del Acuerdo de París, que se celebró aquí en Nueva York el 22 de abril.

El Acuerdo, que podría entrar en vigor antes de lo previsto, intensifica el apoyo de adaptación y las inversiones en las transiciones hacia economías verdes. El PNUD seguirá participando decididamente en el apoyo en esta materia a los países en que se ejecutan programas, incluida la utilización de las contribuciones definidas con carácter nacional previstas en acciones sobre el terreno.

o En mis informes a la Junta, he subrayado sistemáticamente la importancia que el PNUD otorga a la transparencia y la rendición de cuentas. Por este motivo, nos complace haber sido reconocidos en abril, por segundo año consecutivo, como la organización de ayuda más transparente del mundo por la ONG Publish What You Fund. En tanto que líder entre casi cincuenta organismos que representan el 98 por ciento de los flujos de ayuda, vamos a seguir abogando por la adopción universal de la norma de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IATI).

o También nos ha llenado de satisfacción que el liderazgo de PNUD en el proceso de consulta mundial sobre la agenda de desarrollo post 2015 haya merecido el reconocimiento de una evaluación independiente reciente. La conclusión general fue que el PNUD ha tenido un papel fundamental en propiciar el diálogo entre el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas, en apoyo, hasta un nivel sin precedentes, de la participación de una amplia serie de partes interesadas en el diseño de los ODS. Con ello, nuestra organización contribuyó a la adopción de una agenda ambiciosa de importancia a escala mundial.

Percepción de la importancia de la Agenda 2030

El apoyo al despliegue de la Agenda 2030 es una prioridad de primer orden para el PNUD, que trabaja en el marco de un enfoque de apoyo a la integración, la aceleración y las políticas acordados por el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD) y sobre la base de principios comunes de guía del apoyo de la ONU al logro de los ODS acordados por la Junta de Coordinación de los Jefes Ejecutivos de las Naciones Unidas.

El PNUD ofrece conocimientos técnicos específicos, en particular en materia de erradicación de la pobreza; reducción de las desigualdades; gobernanza democrática; medio ambiente, energía y cambio climático; reducción del riesgo de desastres; género; salud; y trabajo en contextos frágiles.

El PNUD promoverá el apoyo a los países en que se ejecutan programas para acceder a la financiación para el desarrollo sostenible, y encontrar la combinación adecuada de financiación, tecnología y asistencia que impulse el progreso nacional de los ODS. 

El PNUD colaborará con los países en que se ejecutan programas para controlar, aprender, informar y aplicar las lecciones aprendidas en la implementación de los ODS, sobre la base de nuestra experiencia con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Vamos a promover activamente las alianzas en materia de datos, entre otros a través de la Alianza Mundial de Datos para el Desarrollo Sostenible. En el marco del GNUD, el PNUD está liderando conjuntamente la preparación de directrices para la presentación de informes nacionales sobre los ODS.

En la actualidad, el PNUD está apoyando a los quince países en que se ejecutan programas que se están preparando para el primer examen nacional voluntario de implementación de los ODS en el Foro Político de Alto Nivel. También hemos procurado reflejar nuestro apoyo a la implementación de los ODS en los treinta Documentos del Programa para los Países que habrán de adoptarse el presente año. 

Al comenzar la preparación del próximo Plan Estratégico del PNUD, posterior al examen a medio plazo, nuestro objetivo será colocar en un lugar muy destacado del mismo la contribución que el PNUD puede hacer relativa a la Agenda 2030 y a los ODS.  

Examen de mitad de período del Plan Estratégico

El examen de mitad de período del Plan Estratégico reafirma el compromiso y la disposición del PNUD de apoyar la implementación de la Agenda 2030.

El ejercicio del Examen ha implicado un esfuerzo considerable, que ha incluido consultas activas con Miembros de la Junta, y hemos recogido una respuesta positiva al proceso y al contenido del examen. También me siento alentada por el trabajo realizado por UNFPA, UNICEF, ONU-Mujeres y el PMA para armonizar las normas y los métodos de medición del desempeño.   

Este Examen ofrece mejoras notables en la calidad y profundidad del análisis del desempeño del PNUD.

• En la actualidad hemos logrado una mayor transparencia en nuestro boletín informativo de desarrollo. Por ejemplo, hemos indicado la proporción de oficinas en los países que han alcanzado o superado sus metas y su desempeño en materia de género. Además, tenemos el placer de ser el primero entre los fondos y programas de las Naciones Unidas en usar el análisis estadístico para identificar los factores clave que impulsan el desempeño del desarrollo, y en medir la coherencia de nuestro trabajo programático con el Plan Estratégico y poner a prueba la contribución a los resultados en materia de desarrollo. También hemos presentado nuestro primer boletín de informe institucional que registra el desempeño en cuestiones administrativas y operativas. 

• Prestar una mayor atención al trabajo del PNUD era un objetivo del Plan Estratégico actual. Ahora podemos demostrar que nuestro trabajo en los países en que se ejecutan programas es coherente con nuestro Plan Estratégico, y que hemos logrado una aproximación entre acciones e intenciones mucho mayor que antes.  

• En cuanto al desempeño en el desarrollo, el Examen muestra que, después de dos años de implementación, el PNUD ha realizado grandes progresos en la entrega de resultados. De hecho, el 84 por ciento de los logros de desarrollo alcanzó o superó los hitos establecidos para 2015, y el resto estuvo sólo marginalmente por debajo. Ningún resultado ha caído por debajo del umbral de sesenta por ciento, límite que se considera un riesgo de ejecución.  

El examen demuestra que el PNUD está presente activamente y marca la diferencia en cuestiones clave para el desarrollo en todo el mundo. Por ejemplo, hemos:

• ayudado a registrar a 68 millones de nuevos votantes en 37 países; 

• mejorado los medios de vida de 18,6 millones de personas en 115 países; 

• asegurado un mejor acceso a la energía para 2,5 millones de personas en 45 países; 

• apoyado a 53 países para la puesta en práctica de los planes de acción del Marco de Aceleración de los ODM;

• creado cerca de 147.000 empleos de emergencia; y

• asistido a 43 países para preparar sus contribuciones definidas con carácter nacional previstas en el período previo a la Conferencia del Clima de París.

En cuanto al desempeño institucional, casi dos tercios de los indicadores revelan un progreso sólido. Permítanme destacar algunos de los logros:

• el objetivo establecido para 2017 del índice de eficiencia de gestión se cumplió dos años antes de lo previsto, del mismo modo que el objetivo de alcanzar una cuota de cincuenta por ciento de mujeres en el personal en su conjunto; 

• el 72 por ciento de las acciones previstas en nuestro plan de acción de la revisión cuadrienal amplia de la política se había realizado ya a finales de 2015, y en estos momentos el porcentaje ha aumentado hasta el 87 por ciento; 

• el 87,5 por ciento de los resultados del proyecto y el 92 por ciento de los gastos del programa estaban vinculados a los resultados del Plan Estratégico a finales de 2015;

• se han establecido nuevas normas de calidad para los programas y proyectos y nuevas salvaguardas sociales y ambientales; y 

• como ya he mencionado, el PNUD ha sido clasificado en el primer lugar del Índice Internacional para la Transparencia de la Ayuda, por segundo año consecutivo.

En general, el Examen concluye que la columna vertebral institucional del PNUD es más robusta: la organización es más abierta y transparente; nuestra sede se ha reorganizado con éxito; los costos operativos se han reducido de manera significativa; hemos colocado más personal y servicios de apoyo en los centros regionales más cercanos a las oficinas en los países que sirven; se están diseñando programas con estándares más altos; y el monitoreo y la evaluación han mejorado. En general, el Examen muestra que las inversiones dirigidas a aumentar el rendimiento institucional están teniendo un impacto positivo en los resultados de desarrollo. 

En términos más generales, el Examen revela que nuestro Plan Estratégico es coherente con la Agenda 2030 y los ODS. Ya en 2013, trabajamos intensamente para incorporar la dirección tomada en materia de ODS en el grupo de trabajo abierto en el Plan Estratégico, y ese trabajo ha dado sus frutos. La visión aprobada por la Junta para el Plan –contribuir a que los países receptores logren erradicar la pobreza y simultáneamente reducir de manera significativa las desigualdades y la exclusión– sigue siendo válida.

El Examen también señala algunos aspectos de nuestro desempeño que requieren ser mejorados. El PNUD tomará medidas de seguimiento, entre otros para alcanzar una mejor comprensión de cómo se vinculan los recursos con los resultados. Y, si bien se han realizado avances en la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, tenemos que seguir avanzando, orientándonos hacia intervenciones más transformadoras para asegurar que las mujeres no son sólo beneficiarias sino también agentes valiosas de cambio. 

También deseo indicar que la financiación no está a la altura en cuatro de los siete resultados del Plan Estratégico. Asimismo, los recursos básicos están alcanzando sólo el 85,5 por ciento de la meta en este punto intermedio del Plan. 

La disminución de los recursos ordinarios tiene un impacto en la medida en que el PNUD puede invertir en la mejora de su efectividad en el desarrollo y limitar el alcance de las inversiones estratégicas y prospectivas. Si la financiación básica sigue reduciéndose, va a ser necesario revisar la actual protección que proporciona el presupuesto por programas. 

El panorama general que ofrece el Examen es el de una organización dinámica, que funciona correctamente a pesar de un entorno de financiación volátil, con una misión y un programa de trabajo firmemente anclados en la Agenda 2030 y los ODS. El PNUD está comprometido en mantener un alto nivel de rendimiento a lo largo de este período del Plan Estratégico y más allá.

Examen de mitad de período del componente institucional del presupuesto integrado para 2014-2017

Con arreglo a lo solicitado por la Junta, el examen de mitad de período del componente institucional del presupuesto integrado para 2014-2017 se presenta en esta sesión, conjuntamente al del Plan Estratégico. 

El Examen muestra que el PNUD realizó progresos significativos en el logro de los objetivos del presupuesto integrado. Además de alcanzar el objetivo de un ratio de 8,1 por ciento de eficiencia de gestión, podemos señalar, entre otros, que: 

• la proporción de recursos ordinarios gastados en costos institucionales ha descendido del 42 por ciento en 2012-2013 al 38 por ciento en 2014-2015. La proporción de recursos ordinarios destinados a las actividades del programa ha aumentado, de manera paralela, del 58 al 62 por ciento; 

• dentro de una dotación presupuestaria institucional más pequeña, la proporción de los costes de gestión ha caído significativamente del 62 al 49 por ciento durante los dos bienios; y,

• los porcentajes de efectividad del desarrollo y las actividades de coordinación de las Naciones Unidas en el marco del presupuesto institucional se han incrementado (hasta el 21 y el 25 por ciento, respectivamente). 

Estos objetivos se lograron en un entorno de contribuciones notablemente reducidas de recursos ordinarios, exacerbado por el fortalecimiento del dólar estadounidense. Como resultado de ello, la financiación básica se redujo de 896 millones de dólares en 2013 a 793 millones en 2014 y 704 millones en 2015. 

El impacto de las reducciones es observable en los componentes programático e institucional del presupuesto integrado. En el plano programático, los recortes han afectado a entradas no protegidas por las decisiones de la Junta. En el plano institucional, sólo las zonas protegidas deliberadamente por la administración del PNUD fueron mantenidas al margen de unos recortes significativos.

En consecuencia, los recursos ordinarios distribuidos a los programas en los países a través de TRAC-1 y TRAC-3 se mantuvieron, al igual que los recursos de programación destinados a las actividades de coordinación de las Naciones Unidas, la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano y la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur. 

Del mismo modo, la asignación de recursos del presupuesto institucional con respecto a las actividades de coordinación de la ONU fueron protegidos, reflejando así la alta prioridad que el PNUD otorga a la función del coordinador regional (CR), y las asignaciones de funciones de supervisión enfrentaron reducciones relativamente más bajas. El presupuesto institucional de la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur ha sido protegido. 

Sin embargo, la protección de estas líneas presupuestarias significó una reducción significativa en otros ámbitos, entre ellos los programas regionales y mundiales y las actividades generales de gestión.

No obstante, teniendo en cuenta los resultados reales de 2014-2015, el plan de recursos financieros del PNUD para 2014-2017 se mantiene dentro del marco financiero aprobado por la Junta Ejecutiva en 2013, aunque a un nivel reducido de recursos ordinarios. Asimismo, a pesar del descenso de las contribuciones básicas, debido a decisiones deliberadas de contención del gasto en 2014-2015, el PNUD mantuvo el nivel de liquidez de tres meses ordenado por la Junta Ejecutiva.

Quisiera destacar que la inversión de la caída de los recursos ordinarios es una prioridad fundamental para el PNUD. La financiación básica sigue siendo la piedra angular de nuestro apoyo a los países en que se ejecutan programas, especialmente los más pobres y más vulnerables, y a la coherencia y la eficacia del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

Estamos muy agradecidos a los Estados Miembros que han contribuido a nuestros recursos ordinarios para 2016, e instamos a aquellos que aún no lo hayan hecho a que realicen sus pagos sin más demora. Y, lo más importante, alentamos a los países que no han contribuido tradicionalmente a los recursos básicos a que contemplen la posibilidad de hacerlo. Acogemos calurosamente la decisión de Cuba y Rumania de contribuir este año, y las decisiones de Suecia, Alemania, los Países Bajos, República de Corea, Italia y Arabia Saudita de aumentar sus contribuciones e instamos a otros Estados Miembros a proceder del mismo modo.

Durante 2016-2017, el PNUD seguirá poniendo de su parte para reducir el impacto de cualquier nuevo cambio potencialmente adverso en los niveles de recursos, y así asegurar que se cumple su plan estratégico y la Agenda 2030. 

Vamos a seguir centrándonos en mejorar la eficacia y eficiencia; aprovechar nuestras nuevas ventanillas de financiación que se iniciaron en marzo; ajustar los niveles de gasto de acuerdo con las necesidades y los recursos disponibles; acelerar la implementación de todos los aspectos de la política de recuperación de costos; y revigorizar la recaudación de contribuciones de los gobiernos para sufragar los gastos locales de las oficinas, mientras mantenemos al mismo tiempo nuestro apoyo a la función de coordinación de las Naciones Unidas.

Breve información sobre el trabajo del PNUD en países que hacen frente a situaciones apremiantes en estos momentos.

• El PNUD está ayudando a Ecuador a recuperarse del devastador terremoto de abril. Se ha desplegado personal adicional proveniente de los países de la región para dar asesoría técnica, preparar una evaluación de las necesidades posteriores al desastre; supervisar la gestión de los residuos, el empleo de emergencia y las iniciativas de medios de vida; y promover la movilización de recursos y actividades de sensibilización pública.

• En Siria, el PNUD opera bajo el nuevo programa para el país aprobado por la Junta en enero. Nuestros esfuerzos se centran en el fortalecimiento de los medios de vida de los más vulnerables y, en la medida de lo posible, la rehabilitación y recuperación. Unas 760.000 personas en siete provincias se beneficiaron, directa o indirectamente, de la labor del PNUD en el primer trimestre de 2016. Junto con el Departamento de Asuntos Políticos, presidimos el Grupo de trabajo de planificación con posterioridad al acuerdo de la ONU en el seno del Grupo de trabajo interinstitucional para Siria.

• En Jordania, el PNUD se centra en la creación de empleo y el aseguramiento de medios de vida sostenibles mediante la creación de microempresas, la formación empresarial y el empleo de emergencia, tanto para los refugiados como en las comunidades de acogida. En particular, nuestra iniciativa durante el presente año ha ido dirigida a más de mil jóvenes en doce municipios. El PNUD también ha comenzado a trabajar con las autoridades para prevenir el extremismo violento.

• En el Líbano, algunas importantes iniciativas incluyen programas para prevenir el extremismo violento y fomentar la justicia y el Estado de derecho. Por ejemplo, apoyando a la policía municipal a mitigar las tensiones entre los refugiados y las comunidades de acogida, mejorando el acceso a los servicios judiciales y administrando unas prisiones y centros de detención superpoblados.

• En Iraq, el mecanismo de financiación para la estabilización inmediata se ha ampliado hasta finales de 2018 y su presupuesto se ha incrementado hasta 550 millones de dólares. Durante el primer trimestre de 2016, el Comité Directivo Nacional aprobó una expansión del trabajo del PNUD de apoyo a trece ciudades liberadas del control del Estado Islámico, a fin de rehabilitar la infraestructura local y fortalecer los medios de vida. Se han comprometido unos 200 millones de dólares, pero sólo se han recibido 80 millones. Instamos a los donantes que aún no han desembolsado su donación a que lo hagan lo antes posible.

• El PNUD está ayudando a Somalia a alcanzar su Visión 2016, entre otros mediante el apoyo al proceso electoral. Este proceso, junto con un progreso constante en la revisión de la Constitución y la formación del Estado, marcaría los principales hitos en la ambiciosa agenda de paz y construcción del Estado en Somalia, que ha contado con el respaldo del PNUD desde 2013. El PNUD también está apoyando el desarrollo del Plan Nacional de Desarrollo de Somalia –parte de la Agenda 2030– y está trabajando para abordar los desplazamientos prolongados en el país.

• En Libia, el PNUD está trabajando con la misión política de la ONU (UNSMIL) para implementar el Acuerdo Político de Libia y apoyar un nuevo Gobierno de Consenso Nacional (GCN). En abril pasado, lanzamos un Fondo de Estabilización para Libia, junto con el Consejo Presidencial, UNSMIL y los aliados internacionales, para proporcionar dividendos de paz rápidos destinados a fomentar la confianza y el apoyo al proceso político y al GCN mediante la rehabilitación de infraestructuras, el apoyo a empresas locales, la construcción de capacidad de las autoridades locales y el apoyo a los procesos de mediación locales.

• En Yemen, el PNUD está trabajando a nivel comunitario para promover el diálogo y la resolución de conflictos, y fomentar la resiliencia comunitaria a través de la prestación de servicios básicos, la restauración de los medios de vida y la creación de oportunidades de empleo para los jóvenes y las mujeres. Por ejemplo, mediante iniciativas de trabajo por dinero, para la gestión de residuos sólidos y la retirada de escombros.

• En la República Centroafricana, ha sido muy alentador observar que el referéndum constitucional y las elecciones nacionales se desarrollaron con relativamente pocos incidentes de seguridad y con altos niveles de participación, y estuvimos encantados de poder apoyar estos procesos. Con ello se prepara el terreno para el establecimiento de instituciones inclusivas y el inicio de la recuperación económica y social del trauma de los últimos años en el país.

El PNUD continuará promoviendo la consolidación de la paz en la República Centroafricana a través de programas dirigidos a la reducción de la violencia comunitaria, la restauración de la autoridad del Estado y la promoción de la justicia y la reconciliación. También estamos apoyando al Gobierno en su planificación estratégica que se presentará a la mesa redonda de donantes prevista para noviembre en Bruselas. 

• En Sudán del Sur, la toma de posesión del Gobierno de Transición de Unidad Nacional el 29 de abril constituye una oportunidad para poner al país de nuevo en un camino de paz y desarrollo. El PNUD se ha aliado con UNMISS y otros organismos de las Naciones Unidas para contribuir a la aplicación del Acuerdo de Paz, entre otros mediante el apoyo al Gobierno de Transición, las reformas legislativas e institucionales, la elaboración de una Constitución y el establecimiento del Estado de derecho. Además, el PNUD está colaborando con sus aliados para desarrollar un marco operativo en materia de estabilización y recuperación temprana, que se centrará específicamente en las poblaciones vulnerables. La Junta va a estudiar un nuevo documento de programa para Sudán del Sur en esta sesión.

• En 2015-2016, El Niño ha colocado a sesenta millones de personas en situación de necesidad de asistencia en África, Asia, el Pacífico y América central y del Sur. En todas las regiones afectadas, el PNUD ha contribuido a dar respuesta. Por ejemplo, en África oriental, mediante el apoyo a la coordinación regional a través del Centro de Coordinación de Emergencias, y en Etiopía, ayudando al desarrollo de una estrategia y un marco de recuperación temprana. Además estamos planeando un apoyo sostenido más allá de El Niño, ya que muchas de estas mismas regiones son propensas a ser afectadas por La Niña que por lo general produce efectos climáticos opuestos.

Cooperación Sur-Sur y Triangular

El apoyo del PNUD a la Cooperación Sur-Sur y Triangular ha seguido creciendo con regularidad. En 2015 las oficinas en los países apoyaron 689 nuevas alianzas Sur-Sur, frente a 469 en 2014. El PNUD ha desarrollado una estrategia corporativa en materia de Cooperación Sur-Sur y Triangular para ampliar estos esfuerzos aún más, y ha realizado una gran cantidad de consultas al respecto con los Estados Miembros. Estamos comprometidos a llevar adelante las decisiones que incumben al PNUD con arreglo a la 19ª reunión del Comité de Alto Nivel sobre la Cooperación Sur-Sur, celebradas el mes pasado. 

Tal como destacamos en el Comité de Alto Nivel, el PNUD asume la reciente auditoría de la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNOSSC) con total seriedad. El nuevo Director de la Oficina está firmemente comprometido en la aplicación de sus recomendaciones. Por parte del PNUD, hemos actuado con celeridad para ampliar el alcance de nuestra política de diligencia debida para cubrir las alianzas suscritas por la UNOSSC y hemos puesto en funcionamiento mecanismos de apoyo mejorado para el Director.

Deseo reiterar que el PNUD se complace en acoger la UNOSSC en representación del sistema de las Naciones Unidas. Además de mantener su presupuesto, a pesar de las presiones sobre la financiación básica del PNUD, vamos a trabajar estrechamente con la citada Oficina para reforzar su eficacia en la promoción de la Cooperación Sur-Sur. También aprovecharemos nuestras fortalezas complementarias a medida que avanzamos hacia la aplicación del proyecto de estrategia del PNUD sobre la Cooperación Sur-Sur y Triangular.  

Evaluación

La semana pasada, el PNUD, junto con la Oficina de Evaluación Independiente, informó a la Junta sobre una política de evaluación revisada que se presentará al segundo período ordinario de sesiones en septiembre. El nuevo proyecto, elaborado tras amplias consultas con los Estados Miembros y los expertos, tiene como objetivo fortalecer la calidad y utilidad de las evaluaciones, e introduce un objetivo de financiación para la función de evaluación.

Tal como la nueva política muestra, damos gran importancia a la función de la evaluación como herramienta de gestión en la mejora de la calidad de nuestros programas, y para ayudar a la toma de decisiones y el aprendizaje organizacional. Las oficinas en los países han aumentado el número de personal dedicado a la vigilancia y evaluación, y han invertido en general más en el seguimiento y evaluación de las capacidades y la actividad. Además, nuestros nuevos estándares de calidad garantizan que los resultados de la evaluación se integrarán en la elaboración, gestión y seguimiento de programas y proyectos. 

Estas medidas garantizarán que el PNUD funciona como una organización basada en datos y mejorarán aún más la credibilidad de nuestros informes de resultados. 

Un firme compromiso con la coherencia de las Naciones Unidas

Fomentar la colaboración y la coherencia dentro del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo sigue siendo una prioridad de primer orden para el PNUD. Esto es esencial para maximizar nuestro apoyo a la Agenda 2030.

Para ello, es fundamental que el sistema del Coordinador Residente (CR) funcione correctamente, lo que requiere un liderazgo comprometido, una capacidad adecuada y una correcta financiación.

El papel del PNUD como anfitrión y gestor del sistema de CR está firmemente basado en las realidades operativas a nivel de países, que proporcionan a la organización la experiencia sobre el terreno, la exposición y la supervisión tan fundamentales para el funcionamiento eficaz de dicho sistema de CR. No veo ninguna alternativa creíble a esta disposición, y espero que la revisión cuadrienal amplia de la política de este año la mantenga. Un programa para el desarrollo integrado requiere un CR facultado para entregar resultados coordinados sobre el terreno, y la revisión cuadrienal amplia de la política debería prolongarlo.

El PNUD sigue prestando un apoyo básico al sistema de CR, entre otros asumiendo el grueso de los costos del sistema, el resto de los cuales es compartido por los miembros del Grupo de Desarrollo de las Naciones Unidas (GNUD). Lamentamos que todavía no se haya logrado asegurar la parte de financiación de estos costos correspondiente a la Secretaría. Espero que con el liderazgo y el apoyo de los Estados Miembros obtendremos un resultado más positivo en este asunto más adelante durante el año. 

Como se informó anteriormente, los procedimientos operativos estándar de “Unidos en la Acción” han contribuido en gran medida a la mejora de la colaboración entre organismos a nivel de países: 88 gobiernos de países en que se ejecutan programas, casi el setenta por ciento del total, han expresado su interés en la aplicación de todos o algunos de los elementos de Unidos en la Acción. 

Un número cada vez mayor de equipos de las Naciones Unidas en los países está organizado en torno a grupos temáticos de resultados. Los más avanzados aportan sus capacidades en materia de políticas para desarrollar productos y programas conjuntos. Casi un tercio de dichos equipos están implementando o preparando las estrategias operativas empresariales en apoyo de sus marcos de asistencia para el desarrollo.

Mientras el GNUD se centra firmemente en la aplicación de la actual revisión cuadrienal amplia de la política, también esperamos una resolución de la revisión cuadrienal nueva y estratégica que se centre en los resultados de todo el sistema y esté guiada por los ODS.

Con este fin estamos apoyando a los Estados Miembros a establecer una visión para el posicionamiento a largo plazo del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo por medio de los diálogos en el Consejo Económico y Social.

Muchos de los mensajes centrales del GNUD han sido recogidos por los Estados Miembros, entre otros la necesidad de que toda reforma de la gobernanza y la organización sea diseñada “de abajo hacia arriba” y esté guiada por aquello que permita al sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo obtener resultados sobre el terreno.

En general, vemos un margen considerable de aprovechamiento de las iniciativas de reforma actuales, entre otros mediante la ampliación de Unidos en la Acción, basada en los procedimientos operativos estándar, y mediante una mayor dependencia de los servicios operativos comunes, reconociendo al mismo tiempo la experiencia única, las condiciones de operación y las alianzas específicas de cada uno de los organismos de las Naciones Unidas.

Con miras al futuro, el GNUD está comprometido en apoyar a los Estados Miembros a lo largo del proceso revisión cuadrienal amplia de la política de este otoño. 

Conclusión

En conclusión, permítanme asegurarles que el PNUD está plenamente comprometido en el apoyo a los países en que se ejecutan programas, a fin de que los ODS sean una realidad para sus ciudadanos. 

Vamos a seguir luchando por lograr resultados de alta calidad, y dirigir y promover una mayor coherencia y colaboración dentro del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

Estamos muy agradecidos por el apoyo de la Junta a nuestros esfuerzos hasta la fecha y confiamos en que podremos contar con su continuo compromiso y apoyo en el futuro.

 

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe