Helen Clark: Segundo Período Ordinario de Sesiones de la Junta Ejecutiva del PNUD

01-sep-2015

Me complace darles la bienvenida al Segundo Período Ordinario de Sesiones de la Junta Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Desde que nos encontramos en la Sesión Anual de la Junta Ejecutiva celebrada en junio:  

• Hemos asistido a la publicación del informe final de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)   por parte del Secretario General de las Naciones Unidas, un hito de suma importancia ahora que nos acercamos al final de la era de los ODM.

• En la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, celebrada en Addis Abeba, se alcanzó un consenso sobre al nuevo marco para la asistencia al desarrollo; y

• Aquí, en Nueva York, concluyeron de manera satisfactoria las negociaciones en torno a la agenda de desarrollo sostenible para más allá de 2015. Aguardamos con anticipación la llegada este mes de líderes de todo el mundo para acordar la adopción de la nueva agenda global para un desarrollo sostenible.

En mi intervención de hoy haré referencia de manera más detallada a estos acontecimientos y a:

• El apoyo que tiene previsto brindar el PNUD a la ejecución de los nuevos acuerdos globales negociados este año; 

• El programa de reformas del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas; y 

• Nuestra labor constante en pro de la transparencia y la rendición de cuentas. 

El programa de la Junta Ejecutiva para esta semana cuenta con una sesión dedicada a la financiación –incluido un importante diálogo sobre la forma en que el PNUD se está adaptando al nuevo panorama de la financiación al desarrollo y la importancia de contar con instrumentos de financiación predecibles, flexibles y de calidad. También me referiré brevemente a estas cuestiones.

Papel que juega el PNUD en la respuesta a las crisis y a los desastres 

En primer lugar, permítanme referirme a la respuesta del PNUD a las crisis que se suceden alrededor del mundo y ante las cuales debemos mantener el pulso firme, independientemente de lo graves que sean las circunstancias, y hacer todo lo posible por impulsar el desarrollo humano.

Por tanto, a pesar del conflicto que asola Siria en estos momentos, el PNUD está elaborando un programa de país bienal para el periodo 2016-2017. Es la primera vez desde el estallido de la crisis en este país, hace más de cuatro años, que hemos comenzado a planificar para un periodo superior a los doce meses. Nuestro objetivo amplio de ‘apoyar la resiliencia del pueblo sirio’ así lo exige. 

En noviembre el PNUD organizará, en colaboración con el Reino Hachemita de Jordania, un Foro de Desarrollo de la Resiliencia para estudiar los logros y retos relacionados con el fomento de la resiliencia; examinar los instrumentos, capacidades y recursos de financiación actualmente existentes; y atraer nuevos socios, como el sector privado y los fondos de inversión. Esperamos contar con representación de todos los socios en este Foro. 

En junio describí el abanico de iniciativas tomadas por el PNUD en los países vecinos de Siria. Desde entonces, en Iraq, de los 3,2 millones de personas desplazadas por el Estado Islámico, alrededor de 233.000 han vuelto a sus hogares o están viviendo en zonas libres del control del EI. El PNUD, como principal organismo del sistema ONU encargado de la estabilización, ha respondido con rapidez mediante el establecimiento del Mecanismo de Financiación para la Estabilización Inmediata (FFIS). Desde Junio este Mecanismo ha financiado proyectos en zonas recientemente liberadas de la provincia de Ninewa y en Tikrit, provincia de Salah al Din. Estos proyectos han contribuido a restablecer los servicios, reparar las infraestructuras y reactivar la economía. 

En Yemen, el conflicto que sufre el país ha provocado numerosas víctimas civiles, grandes desplazamientos internos de población e importantes daños en todo tipo de infraestructuras. El PNUD ofrece trabajos de corta duración y formación para la creación y gestión de negocios, además de ayudar a cubrir las carencias en los servicios básicos de varias comunidades afectadas. En estos momentos se está procediendo a la ampliación de un proyecto comunitario de recuperación y resiliencia impulsado por el PNUD para apoyar el restablecimiento de los servicios básicos, la mejora de los medios de vida, la cohesión social y la protección.

En lo que respecta a Libia, el PNUD está negociando con la comunidad internacional sobre cuestiones humanitarias y socioeconómicas, y la necesidad de contar con un mecanismo de coordinación más fuerte para responder a las necesidades del pueblo libio. 

En Ucrania hay actualmente alrededor de 1,4 millones de personas desplazadas. El PNUD, junto con el Banco Mundial y la Unión Europea, contribuyó a la “Evaluación para la Recuperación y la Consolidación de la Paz (RPA)” en la que se identificaban las necesidades a corto y medio plazo en materia de infraestructuras, servicios sociales, recuperación económica y refuerzo de la cohesión social en las comunidades que acogen a un gran número de desplazados internos. 

En Sudán del Sur hay esperanzas de que el acuerdo de paz firmado recientemente permitirá al país, con apoyo de la comunidad internacional, concentrar sus esfuerzos en las labores de recuperación, entre las que se incluye el dar respuesta a los grandes índices de vulnerabilidad de muchas personas y comunidades. El PNUD sigue contribuyendo al diálogo por la paz y desempeña un papel de coordinación en su consolidación. Más recientemente, a través de un proceso de cooperación triangular y Sur-Sur, el PNUD reunió a las comisiones de paz de Kenya, Uganda y Sudán del Sur con el fin de poner en marcha un diálogo para el establecimiento de una infraestructura de paz en la que participen las múltiples partes interesadas. 

El alcance y contenido del acuerdo de paz exigen medidas de apoyo integrales y transformadoras. En colaboración con otros organismos de la ONU operativos en Sudán del Sur, el PNUD se plantea como objetivo reforzar las tareas de recuperación realizadas inicialmente para contribuir a la implementación del acuerdo de paz. En este sentido, el PNUD ha realizado consultas comunitarias en seis de los diez estados del país. Dichas consultas han permitido obtener un conocimiento más detallado del impacto que el conflicto ha tenido sobre la cooperación intercomunitaria y de las medidas más útiles a adoptar de cara al restablecimiento de la relaciones básicas, además de identificar expectativas sobre los procesos de justicia transicional, paz y reconciliación. La información recopilada a nivel comunitario a través de la Encuesta Nacional de Percepciones ayuda a definir los parámetros generales de los mecanismos de justicia transicional y a determinar los puntos de entrada para el apoyo del PNUD.

En la República Centroafricana, el PNUD viene proporcionando apoyo durante todo el proceso de transición, que concluirá con la celebración de elecciones antes de que cierre este año. Desde la última reunión de la Junta Ejecutiva celebrada en junio, y a pesar de las demoras en el proceso, el 48% de los electores potenciales se han registrado como votantes. Además, el PNUD continúa apoyando la creación de la Corte Criminal Especial.

Con respecto a la respuesta y recuperación de los desastres naturales:

El PNUD expresa sus sinceras condolencias al Gobierno y el pueblo de la Mancomunidad de Dominica por la reciente devastación causada por la tormenta tropical Erika. El PNUD trabaja con la Agencia Caribeña para la Gestión de Emergencias y Desastres y sus socios en las tareas de socorro inmediato, evaluación de daños y rehabilitación a largo plazo. 

En Nepal, el PNUD ha contribuido a la Evaluación de Necesidades tras los Desastres (PDNA) elaborada por el Gobierno del país. Este instrumento sirvió de base para la conferencia celebrada en Katmandú a finales de junio en la que se comprometieron 4.400 millones para la recuperación de los daños causados por los graves seísmos. El PNUD seguirá apoyando al Gobierno a medida que éste pone en práctica sus planes para la recuperación.

En Myanmar, el PNUD respondió con rapidez a las inundaciones que asolaron el país y que, desde mediados de julio, han afectado a más de 1 millón de personas en doce de los catorce estados y regiones del país. Se ha procedido a la distribución de fondos de emergencia; la ayuda de impacto rápido a los medios de vida sigue llegando a Chin y Rakhine, dos de los estados más gravemente afectados; y el  PNUD ha incorporado sus expertos en recuperación al Centro de Operaciones de Emergencia (EOC) del Gobierno nepalí para facilitar la evaluación de las necesidades de recuperación y una transición efectiva hacia la fase posterior a las operaciones de socorro.

En relación a las crisis de desarrollo causadas por el virus del Ebola en los países de su epicentro, el PNUD dirigió la organización de la Conferencia Internacional sobre la Recuperación de los Efectos del Ebola convocada por el Secretario General de las Naciones Unidas el 10 de julio en Nueva York, en colaboración con los gobiernos de Guinea, Liberia y Sierra Leona, y con el apoyo del Banco Africano de  Desarrollo, la Unión Africana, la Unión Europea y el Banco Mundial. En total, los fondos comprometidos para la recuperación de los efectos del Ebola ascienden a 5.200 millones de dólares, de los cuales 3.400 fueron anunciados en la Conferencia. El espíritu de optimismo alrededor de la Conferencia y la disposición de los socios a entender la recuperación como un proceso prolongado en el tiempo resultaron muy estimulantes. El PNUD continuará trabajando estrechamente con los tres países para identificar oportunidades y mecanismos de financiación, desarrollar capacidades para coordinar los flujos de ayuda y apoyar la implementación de las estrategias nacionales de recuperación ante el Ebola. 

En Haití se ha puesto en marcha un proceso electoral de importancia crucial que está previsto que culmine con la renovación de todas las instituciones democráticamente elegidas del país, incluidos todos los representantes locales, las dos cámaras del Parlamento y la presidencia del país. El PNUD trabaja en estrecha colaboración con nuestros socios internacionales y MINUSTAH en la gestión del fondo colectivo para elecciones, apoyando la participación electoral y la educación cívica, con especial énfasis en las mujeres y la juventud, y en el fortalecimiento de las capacidades del Consejo Electoral Nacional y la Oficina Nacional de Identificación. 

El PNUD ha venido prestando su apoyo al proceso de paz en Colombia facilitando la participación de la sociedad civil, incluyendo las víctimas, incrementando el apoyo de la opinión pública ante el proceso de paz a través de iniciativas de divulgación, y proporcionando asesoramiento técnico a las iniciativas regionales y nacionales de preparación para la fase posterior al conflicto.

Vuelta a los programas globales  que se están elaborando este año: 

El 2 de agosto, los estados miembros de la ONU dieron por finalizadas sus negociaciones sobre la agenda post-2015 para el desarrollo sostenible: “Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. El texto acordado está formado por un conjunto fuerte, ambicioso y visionario de compromisos que identifican la erradicación de la pobreza como la tarea más urgente de las encuadradas en la agenda global de desarrollo sostenible. Una vez adoptada formalmente por parte de los jefes de Estado y de gobierno a fines de este mes, la agenda servirá de guía para el desarrollo global durante la próxima generación.

El PNUD puede ayudar, y de hecho ya lo está haciendo,  a  los países de tres maneras diferentes mediante el enfoque MAPS (por sus siglas en inglés):

- Integración en las políticas generales (Mainstreaming)

- Aceleración (Acceleration)

- Apoyo a las políticas (Policy support)

Esto nos posiciona para:

- Ofrecer apoyo a los gobiernos con el fin de que puedan reflejar la nueva agenda global en los planes y políticas nacionales de desarrollo. Esta labor está ya en marcha en muchos países a petición de sus gobiernos;

- Ayudar a los países a acelerar el progreso hacia las metas ODS. En este sentido, utilizaremos nuestra amplia experiencia durante los últimos cinco años con el marco de aceleración de los ODM; y 

- Poner la experiencia de la ONU en políticas de desarrollo sostenible y gobernabilidad a disposición de los gobiernos en todas las fases de su implementación.

De manera colectiva, todos nuestros socios pueden contribuir a comunicar la nueva agenda, fortaleciendo las alianzas para su interpretación y cubriendo las carencias en información disponible para su  seguimiento y revisión. Al compartir la presidencia del Grupo de Trabajo del GNUD para un Desarrollo Sostenible, el PNUD dirigirá la elaboración de Directrices  para los Informes Nacionales de los ODS  que sean relevantes y adecuados  para los países en los que trabajamos.

El PNUD está profundamente implicado en todos los procesos relacionados con el despliegue de los ODS. Se procederá a compartir las directrices y herramientas de desarrollo tan pronto como estén disponibles.  Asimismo, ofrecemos a los países nuestra amplia experiencia programática para ayudarlos a  desarrollar sus propias iniciativas nacionales relacionadas con los ODS. La Junta tiene previsto llevar a cabo este jueves una sesión informativa sobre este punto.

Financiación del desarrollo

Las necesidades de financiación para la implementación de la nueva agenda global y  las agendas nacionales de desarrollo son enormes. El Programa de Acción de Addis Abeba, acordado julio,  ha puesto al día el marco de financiación para el  desarrollo; fijado importantes prioridades para las inversiones dirigidas al desarrollo ¬–por ejemplo, en materia de protección social, creación de empleo, nutrición y agricultura–; y acordado nuevos mecanismos de financiación de las tecnologías e infraestructuras globales.

El programa de Addis Abeba pone de manifiesto la necesidad de mantener la Asistencia Oficial al Desarrollo y de utilizarla de forma más estratégica a fin de potenciar las capacidades nacionales de movilización de recursos domésticos. El crecimiento inclusivo sostenible generará ingresos fiscales para el gasto en desarrollo.  Las inversiones en el reforzamiento de las capacidades de los gobiernos mejorarán la recaudación tributaria,  la asignación presupuestaria a las prioridades de desarrollo y la implementación de las políticas y los planes. Asimismo, la gobernanza efectiva contribuye a mejorar la confianza de los inversores y ayuda a limitar los flujos financieros ilícitos.

En lo que respecta al fomento de capacidades para la movilización de recursos domésticos, el PNUD y la OCDE han puesto en marcha una alianza para proporcionar “Inspectores Fiscales sin Fronteras”.  Esta iniciativa permitirá la colaboración de expertos inspectores fiscales internacionales con las autoridades tributarias locales a fin de ayudar a estas últimas a reforzar sus capacidades para evaluar y recaudar los impuestos que deben satisfacer las compañías internacionales. Los expertos provendrán tanto del Norte como del Sur.

De cara al futuro es preciso asegurar que todos los países, y en particular los más pobres y vulnerables, tengan acceso a todas las oportunidades financieras disponibles. El PNUD trabaja actualmente con sus socios nacionales, especialmente en los LDC y SIDS, para garantizar la complementariedad y el refuerzo mutuo entre todos los tipos de flujos financieros, por ejemplo, mediante la implementación de las Evaluaciones de Financiación para el Desarrollo, primero en siete países de la región Asia-Pacífico y ahora también en África. Este trabajo nos ofrece una idea clara de la complejidad de los flujos financieros y diseña los marcos de financiación nacionales integrados que servirán para apoyar la ejecución de la agenda en materia de ODS. Es particularmente importante encontrar sinergias entre el desarrollo y la financiación del medio ambiente. También sería útil fomentar sinergias más robustas entre la financiación humanitaria y la del desarrollo.

Con la mirada puesta en COP21

Los países cuentan ahora con nueve días de negociaciones hasta la Conferencia de París sobre el Cambio Climático (COP21), donde el objetivo consiste en adoptar un nuevo acuerdo global sobre el cambio climático. Un acuerdo en París tiene el potencial de detener el cambio climático y sus consecuencias catastróficas e irreversibles –pero cómo subrayan el Secretario General de las Naciones Unidas y muchos otros expertos, seguimos sin ver el grado de ambición requerido. Es necesario que esto cambie por el bien de todos los pueblos y países, particularmente de los más pobres y vulnerables. 

Hay mucho en juego. El PNUD seguirá apoyando el “Camino a París” (Road to Paris) a través de la aportación de su saber hacer y la experiencia acumulada con su cartera de proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático (1.300 millones de dólares) en más de 140 países; mediante el fortalecimiento de las capacidades de los negociadores de los LDC y SIDS; y la formación de alianzas con las presidencias de la COP (Perú y Francia). Además, hemos organizado siete diálogos regionales sobre los aspectos técnicos de las Contribuciones Previstas Determinadas a Nivel Nacional (CPDN) y estamos organizando tres más en Marruecos, Uganda y Samoa. Por otro lado, hemos elaborado la primera nota orientativa de apoyo a los países para ayudarles a tomar decisiones importantes en sus CPDN, guía que ha sido distribuida entre expertos, autoridades gubernamentales e instituciones de 150 países. 

Es indudable que los gobiernos deben actuar en materia climática, pero el papel del sector privado también es indispensable. Los marcos regulatorios y de políticas son importantes –el PNUD brinda su apoyo a los países para que los puedan modificar y crear entornos normativos que faciliten las inversiones del sector privado en energías renovables y otras áreas vinculadas a la adaptación o la mitigación–.

Un ejemplo: en Sudáfrica y Uruguay el PNUD ha venido colaborando para reducir las barreras a la inversión privada en el sector de la energía eólica. Estas intervenciones han creado nuevos empleos, impulsado el crecimiento económico, diversificado las fuentes de suministro energético y contribuido a las acciones de mitigación apropiadas para cada país (NAMA). 

El PNUD es una de las veinte organizaciones que han sido aprobadas para recibir la acreditación del Fondo Verde para el Clima. Hemos colaborado con varios países en la preparación de proyectos presentados ante el FVC para su consideración durante la primera ronda de financiación, que tendrá lugar antes de que concluya este año.  

El PNUD está organizando un evento a nivel ministerial que se celebrará hacia finales de febrero del próximo año, un acontecimiento decisivo que marcará el 50º aniversario de la fundación del PNUD y el comienzo de la era ODS. El evento servirá para arrojar luz sobre los 50 años que lleva el PNUD trabajando en la promoción del desarrollo sostenible mediante el apoyo a la transformación de los países y las sociedades. Nos permitirá reconocer la importante colaboración y las inversiones a largo plazo de nuestros socios y ofrecer una explicación detallada del enfoque del PNUD hacia el apoyo a la ejecución de los ODS a nivel de país. Actualmente estamos enviando las invitaciones para que “se reserven la fecha”.     

Veamos ahora los puntos incluidos en la agenda de esta reunión: 

Recursos del PNUD

La Junta llevará a cabo un debate pleno sobre las cuestiones relacionadas con los recursos, mirando no sólo al estado actual de la financiación sino, también, a las estrategias de movilización de recursos y las consecuencias de los cambios en los flujos de financiación. 

Aunque en esta reunión no está previsto tomar decisión alguna sobre los niveles de financiación futuros, es importante tener una visión compartida de las repercusiones que pueden tener los distintos escenarios. 

Permítanme abordar tres puntos clave de la gestión de sus recursos por parte del PNUD, las perspectivas financieras y otros aspectos de la movilización de recursos.

- Primero, una vez más el PNUD ha obtenido una opinión sin salvedades en la auditoría de sus Estados Financieros del ejercicio 2014. Esto significa que el PNUD lleva una década recibiendo opiniones limpias. Con nuestro firme compromiso con una gestión financiera sólida como base hemos mantenido una posición acreedora neta positiva en nuestro balance de situación y logrado una liquidez de recursos ordinarios a fin de año por encima del umbral requerido por la Junta Ejecutiva.

- Segundo, estos logros no se han conseguido sin enfrentarse a retos significativos. En 2014, las contribuciones generales al PNUD totalizaron 4.720 millones de dólares, comparado con 4.840 millones en 2013. Las contribuciones a los recursos básicos disminuyeron un 11 %, desde los 896 millones de dólares en 2013 hasta los 793 millones en 2014, con la puntualización de que una contribución significativa de 33,4 millones de dólares correspondiente al ejercicio 2014 se efectuó a comienzos de 2015. Asimismo, la reducción en las contribuciones de diez socios y los tipos de cambio desfavorables para varias divisas clave continuaron afectando negativamente a la financiación.  

Las actuales proyecciones para el presupuesto básico del PNUD en 2015 apuntan a una reducción aún mayor. A finales de julio de 2015 habíamos recibido el 57,9 % de los recursos ordinarios, proyectados en unos 700 millones de dólares para todo el año. Esto augura una disminución significativa en la financiación básica para este año a menos que haya más socios que puedan ayudar rápidamente. Esta tendencia va directamente en contra de numerosas decisiones de esta Junta Ejecutiva en las que se ha subrayado la importancia de los recursos básicos para el PNUD. La financiación básica es la piedra angular sobre la que se asienta el apoyo que prestamos a los países más pobres. También financia nuestros sistemas de supervisión y rendición de cuentas, de transparencia y control de calidad, así como nuestra sustancial aportación a la coordinación y liderazgo del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas a todos los niveles. El peso principal de los costes asociados a la coordinación del GNUD recae sobre el PNUD.

- Tercero, para revertir esta tendencia necesitamos el apoyo de la Junta para la campaña ‘100 socios’ que hemos lanzado para aumentar los recursos financieros básicos y llegar hasta los 100 estados miembros contribuyentes de recursos ordinarios en 2017. Es vital ampliar el número de socios del PNUD que aportan financiación básica. En 2014, hubo 120 estados miembros que contribuyeron a los recursos básicos de otros organismos, fondos y programas de la ONU pero no a los del PNUD.

• Otras contribuciones a los recursos (no básicos) disminuyeron ligeramente, un 1 %, en 2013, pasando de 3.940 a 3920 millones de dólares. Estas contribuciones incluyen los flujos provenientes de los gobiernos de los países con programas, los gobiernos de países donantes y los socios multilaterales y de otro tipo. 

El diálogo sobre financiación que seguirá a esta sesión supone una oportunidad para reflexionar sobre las repercusiones que tienen las decisiones colectivas de los Estados Miembros en materia de financiación sobre el PNUD, nuestra labor en los países con programas, nuestra capacidad de lograr los objetivos fijados en el Plan Estratégico y el respaldo que podemos ofrecer tanto a la implementación de la agenda de desarrollo sostenible como al liderazgo y la coordinación del sistema de desarrollo de la ONU. Evidentemente, nos estamos moviendo para adaptar nuestro modelo de negocio a la naturaleza actual de la financiación tan rápido como es posible. Sin embargo, desearía que la Junta Ejecutiva siga apreciando el valor de la financiación básica a la hora de hacer del PNUD una organización altamente estratégica y efectiva. 

Sobre los documentos programáticos para el país (CPD) 

Presentamos en esta reunión 22 CPD para su aprobación. Representan el primer tramo de CPD desarrollados principalmente bajo los auspicios del nuevo Plan Estratégico y en ellos se puede apreciar tanto una mayor calidad como un enfoque más definido. Estos CPD han sido sometidos a una rigurosa evaluación frente a un nuevo conjunto de estándares y procesos para asegurar que cumplen las expectativas de calidad, que responden a las prioridades nacionales y ofrecen resultados de desarrollo sostenible. Constituyen nuestra primera generación de CPD para enlazar el trabajo del PNUD dentro del Plan Estratégico (2014-2017) con la agenda de Desarrollo Sostenible post-2015 y para garantizar que estamos ofreciendo el apoyo solicitado por los países con programas en la medida que incorporan los ODS en sus agendas nacionales y trabajan por alcanzarlos.

Sobre la reorganización interna

Desde junio hemos avanzado en la última fase de la reorganización de nuestra Sede: se espera que la nueva Dirección de Gestión esté completamente operativa para el 1 de octubre. Esto es esencial para trasladar sin fisuras la eficacia y la eficiencia a todo el PNUD.

Sobre transparencia y rendición de cuentas

El objetivo establecido en el Plan Estratégico fue que el PNUD debería igualar o superar los parámetros de mejores prácticas en materia de transparencia y rendición de cuentas. En estos momentos se publican más documentos e información sobre las actividades, presupuestos y resultados del PNUD que nunca. Nuestra plataforma de transparencia (open.undp.org) muestra que, en lo que llevamos de 2015, hemos publicado información sobre 4.334 proyectos operados en 155 países/territorios y en unidades operativas regionales y de la Sede. 

Como parte de nuestros esfuerzos por mantenernos entre las organizaciones de desarrollo mejor valoradas en materia de transparencia, el PNUD está creando un proceso de apelaciones más independiente en lo relativo a la divulgación de información pública. Queremos estar seguros de que el PNUD aplica las mejores prácticas a nivel internacional en esta área. 

La divulgación pública de nuestros informes de auditoría interna muestra que nuestro trabajo está sujeto a un escrutinio extenso e independiente. Desde la última reunión de la Junta en junio hemos sacado a la luz 21 informes de auditoría más, con un total de 347 informes de auditoría interna publicados hasta la fecha. 

Promoción de la coherencia en el sistema ONU

Permítanme destacar los siguientes hechos clave en lo que respecta a la coherencia del sistema ONU en su conjunto:

Con la elaboración de Marcos de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD) en 55 países este año y con otros 28 previstos para el año que viene, el Mecanismo para la Innovación de los MANUD, gestionado por la Oficina de Coordinación de Operaciones para el Desarrollo (UN DOCO), ha prestado apoyo a más de treinta Equipos de País de la ONU a la hora de innovar el diseño de los MANUD y mejorar su enfoque para abordar las vulnerabilidades, las desigualdades y los derechos.

En lo que se refiere al GNUD, hemos comenzado a elaborar un mapa de las políticas y capacidades técnicas, así como de las herramientas y directrices disponibles en todo el sistema de desarrollo de la ONU para cada área de los ODS. El GNUD ha creado una plataforma web para los Equipos de País de la ONU en la que se recopilan las distintas herramientas y recursos que tienen disponibles dichos Equipos.

• Los gobiernos siguen solicitando formalmente la puesta en marcha de un proceso Unidos en la Acción en sus países (más recientemente lo han hecho, la República del Congo, Eritrea, Jamaica, Madagascar, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Swazilandia y Venezuela).

• Los Procedimientos Operativos Estándar (SOP) para los Equipos de País comenzaron a implementarse el año pasado y no hay duda de que mejorarán la manera de trabajar de los Equipos de País.

• Durante los últimos seis meses, el GNUD ha puesto en marcha un nuevo Sistema de Gestión de la Información donde se recopila información clave de las 132 Oficinas de Coordinador Residente y de los Equipos de País de la ONU. Este sistema permite también hacer seguimiento a nuestro apoyo a la implementación de los ODS.

• Cincuenta y dos Equipos de País informan de que han ejecutado la mayoría o todos los elementos esenciales de los SOP, y 55 indican que han implementado algunos elementos de ese enfoque.

Está previsto que el mes próximo comience la Fase II de los Diálogos del ECOSOC sobre el posicionamiento del sistema de desarrollo de la ONU a largo plazo. Los Diálogos han facilitado una valiosa conversación en torno a la financiación, la gobernabilidad y la rendición de cuentas de las actividades operativas de la ONU en el campo del desarrollo. A medida que avanzan, es importante garantizar que las consultas también se produzcan a nivel de país.

En la reunión que celebró esta Junta en junio se solicitó al PNUD que proporcionara espacio para reuniones y talleres de trabajo a nivel técnico con el objeto de intercambiar perspectivas y permitir una mejor comprensión de las prioridades de cada uno a medida que los Diálogos progresan. La sesión informativa informal del jueves sobre la implementación de la agenda post-2015 presenta una oportunidad para dicho intercambio, y a ella seguirán otros eventos informales planeados para las próximas semanas.

Cooperación Sur-Sur

Aguardo con expectación la reunión del Comité de Alto Nivel sobre la Cooperación Sur-Sur de la próxima semana. En ella se examinará la adopción de pasos para normalizar la Cooperación Sur-Sur y reforzar la Oficina de la ONU para la Cooperación Sur-Sur.

El PNUD se prepara para dar por finalizada su Estrategia para la Cooperación Sur-Sur a fin de asegurar que podemos fortalecer nuestra aportación a esta modalidad de cooperación aún más en la segunda fase del actual Plan Estratégico: estamos preparados para ofrecer más detalles a la Junta sobre este punto.

Aprovecho esta oportunidad para agradecer al Director saliente de la Oficina de la ONU para la Cooperación Sur-Sur, Yiping Zhou, su liderazgo y esfuerzos a lo largo de muchos años por elevar el perfil de la Cooperación Sur-Sur; le deseamos lo mejor en el futuro. También quiero dar la bienvenida a Jorge Chediek, el nuevo Director de la Oficina, quien asumirá su cargo el mes que viene.

Conclusión

Para concluir mi intervención quiero dar especialmente las gracias a Rekha Thapa, que ha servido como Director de la Secretaría de la Junta Ejecutiva durante los últimos diez años. Aunque Rekha no nos deja todavía, ésta será su última reunión con la Junta Ejecutiva.

Esta reunión de la Junta tiene ante sí asuntos importantes, y respaldar la capacidad del PNUD para financiar la labor que tiene asignada es una de las más significativas. Esperamos con ilusión que la Junta continúe prestando el apoyo que siempre nos ha dado para que el PNUD siga siendo el gran organismo multilateral que es, con el mandato especial de liderar la coordinación del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas. Este es un asunto de suma importancia en este tiempo de numerosas crisis que requieren nuestra respuesta y de nuevas agendas globales que requieren nuestro apoyo para su puesta en práctica. Les deseo unas deliberaciones muy constructivas.

 

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe