Helen Clark: Declaración con ocasión de la Reunión Anual de la Junta Ejecutiva del PNUD

04-jun-2015

Señor Presidente,
Señoras y señores miembros de la Junta Ejecutiva,
Colegas,

Me complace darles la bienvenida al período de la Sesión Anual 2015 de la Junta Directiva del PNUD.

Nos hallamos en tiempos alentadores para el desarrollo, pues este año da lugar a procesos importantes de las Naciones Unidas que establecerán las prioridades para toda una generación. Sin embargo también nos encontramos en tiempos difíciles, a raíz de un número considerable de crisis que exigen la atención de la comunidad internacional. Al mismo tiempo, el PNUD también debe garantizar que actúa correctamente para cumplir con los compromisos del Plan Estratégico aprobado por su Consejo. En mi declaración de hoy, voy a comentar los siguientes puntos:

• el compromiso del PNUD en la respuesta a algunas de las crisis que afectan actualmente al desarrollo y en la renovación de la agenda de desarrollo mundial;
• el Informe Anual 2014 del PNUD sobre el Plan Estratégico; y
• el programa de reformas del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas.

El papel del PNUD en respuesta a las crisis y los desastres

Empezaré con nuestro trabajo en Nepal, donde el terremoto del 25 de abril se cobró más de 8.600 vidas y dejó 16.000 heridos. Más de medio millón de viviendas fueron destruidas o gravemente dañadas, y los medios de vida de cientos de miles de personas resultaron destrozados. El 12 de mayo se produjo otro grave sismo.

El PNUD y el sistema general de las Naciones Unidas reaccionaron de inmediato. Nuestro principal objetivo fue ayudar a las autoridades de Nepal a responder a las necesidades de las comunidades afectadas mediante la ayuda de emergencia en medios de subsistencia, la gestión de escombros y la coordinación de las actividades necesarias.

Proporcionamos capacitación a voluntarios en materia de demolición segura de las viviendas dañadas sin posibilidad de reparación, y en la eliminación, clasificación y reciclaje ambientalmente racional de los escombros. Nos fijamos como objetivo la formación de unos 5.600 miembros de la comunidad para realizar este trabajo y proporcionar alojamiento temporal antes del inicio del monzón. La construcción de casas resistentes a los terremotos no debe cesar.
 
Apoyamos a una serie de microempresas, dirigidas sobre todo por mujeres, para permitirles empezar de nuevo. Estimamos que podemos llegar a varios miles de familias con esta ayuda.

Somos parte de la evaluación de necesidades posdesastre, liderada por el Gobierno y con el apoyo de las Naciones Unidas, el Banco Mundial, la Unión Europea y otros aliados para el desarrollo, incluidos el Banco Asiático de Desarrollo y el Organismo Japonés de Cooperación Internacional (JICA).

En la recuperación, asumimos el compromiso de ayudar a Nepal a que aborde las vulnerabilidades subyacentes que agravaron el impacto del desastre. La planificación del desarrollo en Nepal, como en otros lugares, debe tener en cuenta la evaluación del riesgo a fin de reducir el impacto de futuros desastres.

Es fundamental contar con un apoyo internacional fuerte en favor de Nepal, tanto para las actividades de socorro en curso como para la recuperación temprana y de más largo plazo. Como resultado del comienzo de la temporada anual de monzones, no hay tiempo que perder para asegurar que se satisfagan las necesidades inmediatas.

El pueblo de Siria sigue sufriendo la perturbación total de sus vidas por un conflicto que ha reportado más de 220.000 muertes. Casi cuatro millones de personas son refugiadas en otros países, y otros 7,6 millones son desplazados internos. En conjunto, estas cifras representan alrededor de la mitad de la población siria. Asimismo, dos tercios de la población vive actualmente en la pobreza extrema, y la mitad está desempleada, mientras que el impacto en los países vecinos también ha sido muy significativo.

Se han elaborado dos planes de respuesta actualizados: el Plan de Respuesta Estratégica para Siria (SRP) y el Plan Regional para los Refugiados y la Resiliencia (3RP). La comunidad internacional se reunió en Kuwait para asumir compromiso con estos planes.

Son varios aliados que consideran esencial el enfoque inherente a los planes basados en la resiliencia, a fin de cubrir necesidades generadas por la crisis en la subregión. La celebración del Foro de Desarrollo de Resiliencia, contemplado en el Plan 3RP, está previsto para finales de este año en Jordania, y ofrecerá una buena oportunidad de hacer balance de los instrumentos financieros, las capacidades y los recursos disponibles, así como de atraer a nuevos aliados, incluidos los fondos del sector privado y los fondos de inversión. Ofrecemos un respaldo firme a los planes de respuesta nacionales en la subregión.

Los trabajos relativos a la resiliencia del PNUD incluyen:


• contribuir a crear miles de empleos de emergencia en Siria y dar respaldo a la eliminación de más de 150.000 toneladas de residuos sólidos. Estos esfuerzos han beneficiado directa o indirectamente a más de 2,3 millones de personas;

• en los países vecinos, hemos lanzado una serie de iniciativas, como por ejemplo proyectos de “dinero por trabajo” para las mujeres en Jordania, un proyecto de envasado y almacenamiento de aceitunas en Turquía, la instalación de una red de agua en el Líbano, la prestación de apoyo psicosocial y asistencia jurídica a mujeres y niñas en Iraq, y la oferta de oportunidades de empleo y formación profesional para los jóvenes en las comunidades de acogida en Egipto.

Pasamos ahora a Yemen, donde el conflicto en curso ha aumentado enormemente las necesidades de ayuda humanitaria, y ha intensificado los desafíos de desarrollo previamente existentes.

El PNUD está reorientando su programación para satisfacer las necesidades inmediatas a escala comunitaria, poniendo un mayor énfasis en la restauración de los medios de subsistencia y los servicios sociales básicos. Apoyamos la capacidad de nuestros aliados yemeníes para documentar las violaciones de los derechos humanos y ofrecer asistencia a las víctimas. En estrecha colaboración con la Oficina del Enviado Especial del Secretario General para Yemen, estamos listos para apoyar un diálogo político inclusivo y un diálogo dirigido por los propios yemeníes que pueda allanar el camino hacia la paz y la reanudación del desarrollo.

En la República Centroafricana, el PNUD está proporcionando apoyo crítico al gobierno de transición recién formado. Un elemento importante de nuestro trabajo ha sido el nuevo registro y la auditoría de todos los funcionarios y empleados del sector de seguridad, y el establecimiento de un sistema de pago de salarios para estos grupos, lo cual ha permitido que el PNUD, el Banco Mundial y la Oficina de Apoyo Consolidación de la Paz pudieran reanudar el pago de los salarios.

El PNUD apoyó las consultas locales que dieron lugar al Foro de Bangui de Reconciliación Nacional, que se celebró el 15 de mayo, en el que más de 600 participantes discutieron las raíces del conflicto y los preparativos para las próximas elecciones. Me permito destacar que la financiación del proceso electoral sigue siendo insuficiente  en un porcentaje significativo. El PNUD se ha comprometido a apoyar al Gobierno a lograr de manera rápida resultados acordes a los compromisos asumidos en el Foro, entre otros a través de programas de cohesión social y creación de oportunidades de empleo para los jóvenes y las mujeres en el ámbito comunitario.

Dieciocho meses después de haberse desencadenado las hostilidades en la República de Sudán del Sur, la crisis sigue sin resolverse. Más de dos millones de personas han sido desplazadas y cerca de 4,6 millones están en situación de emergencia en materia de seguridad alimentaria, el número más alto desde la independencia. El trabajo del PNUD sigue centrándose en el apoyo a los medios de subsistencia de los desplazados internos y los repatriados voluntarios. Como parte de la nueva estrategia de asistencia para el desarrollo que finalizó este año, el equipo de las Naciones Unidas en Sudán del Sur reforzará su esfuerzo en las esferas de la recuperación temprana, la resiliencia y la capacidad de hacer frente a la situación por parte de las poblaciones vulnerables.
En Malí, el PNUD sigue trabajando con MINUSMA en apoyo de la rehabilitación en la región norte, entre otros a través de la reconstrucción de las infraestructuras públicas y el apoyo a la capacitación de la Policía, la Gendarmería y la Guardia Nacional.

El apoyo a los medios de vida es otra parte vital de nuestro trabajo en este país. En Tombuctú, una de las tres regiones más afectadas por el conflicto, nuestro proyecto Faguibine apoya a más de 6.700 agricultores en la cría de aves de corral y el cultivo de arroz y verduras, lo que ha dado como resultado un treinta por ciento de aumento en la producción desde 2013. Asimismo, se han creado oportunidades de medios de vida que benefician a más de 2.500 mujeres, y el PNUD ha ayudado a rehabilitar puntos de acceso al agua  que benefician a más de 90.000 personas.

En Nigeria, el PNUD ha prestado apoyo electoral en el período previo a las elecciones presidenciales, con el fin de fortalecer la capacidad de la Comisión Electoral Nacional Independiente y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y en apoyo a la Comisión Nacional de Paz. Nigeria merece nuestra felicitación por la profesional conducción de las elecciones y por haberse tratado de la primera transición pacífica y democrática del país.

En febrero visité Guinea, Liberia y Sierra Leona, y fui testigo de primera línea de los efectos devastadores del Ébola en las vidas y los medios de subsistencia. Desde entonces, Liberia ha sido declarado país libre de Ébola. La incidencia de la enfermedad en Sierra Leona ahora es baja, pero se siguen registrando nuevos casos. Asimismo, es de esperar que con la intensificación de los esfuerzos, el brote en Guinea también pueda erradicarse pronto.

La detención del virus y el tratamiento de los afectados ha sido en todo momento la principal prioridad de la respuesta al Ébola. Sin embargo, en los últimos meses la atención se ha centrado también en la recuperación de los graves impactos de la enfermedad en las sociedades y las economías. En este sentido, será importante abordar las causas de la fragilidad que contribuyeron a la crisis, entre otros mediante la creación de instituciones flexibles y mejores servicios, y priorizando el desarrollo humano en general.

El PNUD ha sido el organismo designado para dirigir los esfuerzos del sistema de las Naciones Unidas en materia de recuperación del Ébola, que incluye nuestro Marco de apoyo a la recuperación temprana y la resiliencia ante el ébola como base de nuestro trabajo. Como parte de este marco, hemos proporcionado asistencia técnica a los tres países a medida que desarrollan sus estrategias nacionales de recuperación del Ébola, y continuamos apoyando el esfuerzo de toda la subregión. La Evaluación de Recuperación del Ébola, liderada por el PNUD junto con el Banco Africano de Desarrollo, la Unión Europea, las Naciones Unidas y el Banco Mundial, se realizó con objeto de proporcionar información en la planificación gubernamental.

Con la reducción de UNMEER, el PNUD colaborará estrechamente con todos sus aliados en los equipos de las Naciones Unidas en los tres países, a fin de asegurar que no se produzca ninguna laguna en la coordinación de la respuesta y la recuperación del Ébola. Vamos a apoyar a los gobiernos a liderar la coordinación general, y a los coordinadores residentes a liderar la coordinación de las Naciones Unidas en el país.

2015: Un año único para el desarrollo

Como he afirmado en repetidas ocasiones, 2015 ofrece una oportunidad única de preparar un programa transformador para el desarrollo mediante acuerdos mundiales sobre la financiación para el desarrollo, la agenda para el desarrollo post-2015, el cambio climático y la reducción del riesgo de desastres.

Marco de Acción de Sendai

La Tercera Conferencia Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) tuvo lugar en Sendai (Japón) en marzo, y su resultado, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, supuso un importante paso adelante. Fue de nuestro agrado que se difundiera el mensaje principal del PNUD: "Si no tiene en cuenta los riesgos de desastre, no es desarrollo sostenible”.
En Sendai, el PNUD anunció el desarrollo de su nuevo programa mundial de 10 años, “10-5-50”. Este programa se pondrá en marcha a principios de 2016 y tendrá como objetivo apoyar a cincuenta países a lo largo de más de diez años en sus esfuerzos por lograr un desarrollo consciente de los riesgos de desastre.

Financiación para el Desarrollo

La Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo (FpD), que se celebrará en Addis Abeba (Etiopía) en julio, será fundamental para establecer las vías de financiación del desarrollo.

Es vital el cumplimiento de los compromisos de la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) y la dirección de la financiación hacia los lugares más necesitados. Además, es necesaria una financiación pública internacional que vaya más allá de la AOD para inversiones en ámbitos como el control de las enfermedades transmisibles; la adaptación y mitigación del cambio climático; y la ciencia, la innovación y las nuevas tecnologías.

Sin embargo, para obtener los billones de dólares necesarios para el desarrollo, e incluso para lograr los ODS, es indispensable una movilización eficaz de los recursos internos. La ayuda debe ser un catalizador capaz de desencadenar las capacidades con ese fin, entre otros mediante el diseño del sistema tributario y el logro de un entorno propicio para la inversión, el comercio y los préstamos. Addis Abeba también nos ofrece la oportunidad de concretar los compromisos necesarios en la lucha contra problemas como la evasión y elusión fiscal y los flujos financieros ilícitos, que son las principales limitaciones en la obtención de recursos nacionales. El nuevo marco de financiación debe hacer hincapié también en la gestión de riesgos.

Agenda para el desarrollo post-2015

El PNUD está preparado para apoyar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se espera que se acuerden en septiembre. Para ello, vamos a sacar provecho de la experiencia de desarrollo a lo largo de cincuenta años; el papel que hemos desempeñado en los ODM a escala mundial y local; nuestro Plan Estratégico que refleja nuestros mandatos únicos para la erradicación de la pobreza, la gobernabilidad, el medio ambiente, la prevención y recuperación de las crisis; nuestra presencia mundial; y nuestro papel de coordinación en el sistema de desarrollo de la ONU.

Estamos trabajando en una estrategia de ejecución para el conjunto del Grupo de Desarrollo de las Naciones Unidas, conocida como MAPS, y que implica los elementos que se enumeran a continuación:

• incorporación: apoyar a los países a que “aterricen” la agenda y la reflejen en sus planes y políticas nacionales de desarrollo. Contamos para ello con la amplia experiencia similar obtenida con los ODM desde una etapa temprana;

• aceleración: apoyar a los países a acelerar el progreso hacia las metas y objetivos clave. Hemos tenido una valiosa experiencia en la aplicación del Marco de Aceleración de los ODM en más de sesenta países; y

• apoyo a las políticas: poner los conocimientos técnicos y de las políticas existentes en todo el sistema de las Naciones Unidas a disposición de los gobiernos en todas las etapas en el proceso de implementación. En lo que respecta al PNUD, en particular, en los ámbitos de la erradicación de la pobreza y las vías de desarrollo sostenible, la gobernanza y la capacidad de recuperación.

El apoyo del PNUD a la Conferencia sobre el Cambio Climático en París

El logro de los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático tendrá una repercusión de primer orden en el cumplimiento de los objetivos de la agenda mundial para el desarrollo post-2015. Las personas y los países más pobres y vulnerables se ven afectados en mayor medida por los efectos del cambio climático, a pesar de ser los que menos han contribuido al problema.

Nos esforzamos para lograr un resultado positivo de la COP21 que se celebrará en París en diciembre. El PNUD dispone de una cartera relativa al clima cuyo valor asciende a más de 1.300 millones de dólares, y atesora conocimientos y experiencia en todas las esferas de las negociaciones. En este sentido, tuvimos el placer de presidir junto con Francia y Perú, aquí en Nueva York hace unas semanas, un evento relativo al financiamiento climático.

Estamos ayudando a los países a preparar sus contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (INDCs,), del mismo modo que hemos asistido a la participación en todos los mecanismos previstos en la CMNUCC.

Nos complace formar parte del primer grupo de siete organizaciones que serán nombradas entidades acreditadas del Fondo Verde para el Clima. Recibimos casi a diario solicitudes de apoyo de diferentes países en cuestiones relacionadas con este Fondo. Colaboramos ya con los países más vulnerables al clima en el diseño de notas conceptuales y propuestas que serán presentadas al Fondo para su primera ronda de asignaciones.

Informe Anual sobre el Plan Estratégico: resultados de desarrollo y desempeño institucional para 2014

Me permito referirme a mi Informe Anual y dirigirme a la Junta sobre el Plan Estratégico 2014, que difiere en dos aspectos importantes de sus predecesores:

• Por primera vez, el desempeño institucional y la ejecución de los programas se miden a través del  Marco integrado de resultados y recursos (IRRF). El IRRF traduce el Plan Estratégico en hitos y objetivos, lo que permite un control sistemático de los avances y logros, y una rendición de cuentas reforzada; e

• Incluye un “boletín de evaluación” que proporciona una replicación instantánea del desempeño financiero y de desarrollo del PNUD a partir de 2.014 hitos.

Conjuntamente, el IRRF y el boletín de evaluación ponen de manifiesto el compromiso firme del PNUD de proporcionar un análisis de nuestro trabajo preciso, orientado a los resultados y con base empírica.

El Informe Anual también consolida nuestros informes sobre la aplicación de la revisión cuadrienal amplia (QCPR) con nuestra presentación de los resultados del plan estratégico, lo que demuestra el compromiso del PNUD de garantizar los resultados previstos en la QCPR. En un anexo suplementario se presentan actualizaciones sobre los progresos realizados respecto a los indicadores relevantes del marco de seguimiento de la QCPR del Secretario General. Asimismo, pusimos en marcha un mecanismo interno para garantizar el seguimiento activo de la aplicación de la QCPR.

Actividades de desarrollo

En este primer año de aplicación del Plan Estratégico en curso, la presentación de informes con base empírica es tanto un ejercicio de aprendizaje como una presentación de los informes en sí. Los avances en el logro de los siete resultados del Plan fueron buenos, y estimamos que cumplieron o excedieron la mayor parte de los 2.014 hitos establecidos.

La ayuda a los países para erradicar la pobreza y reducir las desigualdades siguió constituyendo el núcleo de nuestro trabajo el año pasado. La creación de empleo y el fortalecimiento de los medios de vida fue una parte fundamental de este aspecto. Apoyamos la creación de casi un millón de puestos de trabajo en 77 países, y ayudamos a más de 11 millones de personas en 94 países, la mitad de ellas mujeres, en la obtención de medios de vida reforzados. Más de 2,1 millones de mujeres se beneficiaron directamente de las intervenciones diseñadas para reducir o eliminar las barreras para el empoderamiento económico de las mujeres.

Apoyamos el desarrollo y la ejecución del Marco de Aceleración de los ODM en 44 países el año pasado. Este trabajo presta atención prioritaria a los aspectos pendientes de los ODM, en colaboración con países muy interesados en avanzar en cuestiones como la erradicación de la pobreza, la seguridad alimentaria y la nutrición, la reducción de la mortalidad materna y el cumplimiento de otros objetivos clave.

Para ayudar a abordar las necesidades de los más vulnerables, el mismo año el PNUD ayudó a 55 países a mejorar el acceso a la protección social. Nuestro proyecto de equidad fiscal ayudó a gobiernos de América Latina a realizar reformas fiscales y sociales que tienen por finalidad la sostenibilidad financiera de los sistemas de protección social.

El año pasado trabajamos en 98 países en la promoción de un crecimiento con emisiones más bajas y resiliente al clima, y con una mejor gestión de los recursos naturales. Gracias a nuestro apoyo, 39 países ya están implementando planes integrales con objetivos de desarrollo de bajo nivel de emisiones y de resiliencia al clima. A fin de ampliar la acción sobre la adaptación y mitigación del cambio climático, el PNUD apoyó a 21 países a acceder a la financiación relacionada con  el clima el año pasado.

En cuanto al pilar de la gobernanza democrática de nuestro trabajo, el apoyo a los procesos electorales sigue teniendo una gran importancia. El año pasado, nuestro trabajo electoral apoyó a más de dieciocho millones de nuevos votantes registrados en 21 países, incluidos casi cuatro millones en Afganistán.

Hacemos todo lo posible por garantizar que la igualdad de género sea un factor en todos los aspectos de nuestro trabajo electoral. En Iraq, por ejemplo, con el apoyo del PNUD se introdujeron tasas de inscripción reducidas para las entidades políticas de mujeres y las candidatas. Más de 2.600 mujeres se presentaron como candidatas, lo que representa un incremento del 44 por ciento desde 2010.

El PNUD contribuye a ampliar el acceso a la justicia mediante el apoyo a la prestación de asistencia jurídica gratuita. Más de 370.000 hombres y 390.000 mujeres pudieron acceder a estos servicios en 29 países el año pasado. Ayudamos a presentar ante la justicia más de 10.000 casos de violencia sexual y de género. En Sierra Leona, por ejemplo, como resultado de una alianza establecida con la sociedad civil, más de 1.100 víctimas de violencia sexual y de género han logrado obtener asistencia jurídica. Asimismo, la creación de los llamados “tribunales de los sábados” que hemos apoyado han reducido de manera significativa el tiempo de tramitación. También hemos trabajado, a través del Punto focal Mundial de las Naciones Unidas, con el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y otras entidades de las Naciones Unidas para fortalecer el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual y basada en el género.

La promoción del acceso universal a los servicios básicos fue otro objetivo importante de nuestro trabajo el año pasado. Apoyamos a los gobiernos y la sociedad civil de 84 países en cumplimiento de las recomendaciones de la Comisión Mundial sobre el VIH y la Legislación. Nuestro papel esencial en el ámbito del VIH, en colaboración con el Fondo Mundial, hizo que 1,4 millones de personas recibieran el tratamiento antirretroviral que les ha salvado la vida, y que otros 22 millones recibieran información relacionada con el VIH.

Un pilar crucial de nuestro trabajo es la ayuda a los países para que fijen los beneficios del desarrollo, creando mayor resiliencia a las crisis.

El pasado año trabajamos en 72 países para crear resiliencia ante los desastres, incluidos el diseño y el cumplimiento de los planes de adaptación y reducción del riesgo de desastres. En Sri Lanka, por ejemplo, el PNUD apoyó al Gobierno a poner en marcha un programa integral de gestión de desastres, cambiando la manera en que se planea y ejecuta la reducción de riesgos en el país.

Al surgir las crisis, el trabajo del PNUD consistió en responder con rapidez mediante programas de recuperación temprana, centrándose en fortalecer las economías locales, el empleo y los medios de vida. El año pasado, unos 5,7 millones de personas de 21 países sumidos en situaciones de crisis o recuperándose de éstas se beneficiaron de medios de vida reforzados. Además, se ofrecieron trabajos de emergencia a más de 135.000 personas en dieciséis países afectados por la crisis.

En los países del epicentro del brote de Ébola, ayudamos a fortalecer los sistemas de pago gubernamentales para asegurar que los trabajadores de respuesta al Ébola fueran remunerados por sus esfuerzos. En los tres países, el PNUD apoya a los gobiernos en el pago de más de 49.000 de los 69.000 trabajadores conocidos de respuesta a la enfermedad. A través de estos esfuerzos, muchos de los que estaban fuera del alcance del sector bancario tradicional también tuvieron acceso a los servicios financieros.

Desempeño y recursos institucionales

El 2014 fue un año de reestructuración institucional significativa destinada a adaptar al PNUD con los fines de su nuevo Plan Estratégico y la agenda post-2015. Nuestros cambios estructurales colocaron más capacidad de personal en la cercanía de los países del programa. A través de una presencia regional fortalecida, las Oficinas en los Países ahora tienen un mejor acceso a servicios simplificados de apoyo a los programas.

A fin de poner en pie el Plan Estratégico sobre una base sólida en su primer año, hemos hecho todo lo posible para impulsar nuestra recopilación de datos y nuestras capacidades analíticas; introdujimos nuevos criterios de calidad de los programas y proyectos, incluidas medidas sociales y de protección ambiental rigurosas; e incorporamos el uso de las evaluaciones en el diseño de programas y proyectos, así como en los informes de resultados.

Desde el momento  que se lanzó Informe Anual, hemos actualizado las cifras auditadas de gastos de desarrollo, que alcanzaron los 4.570 millones de dólares, lo que supuso un ligero incremento respecto a la cifra de 2013, de 4.490 millones.

El apoyo continuo al presupuesto básico del PNUD es importante para nosotros como elemento de apoyo para un rendimiento de alto nivel.     A la vez que la financiación complementaria del PNUD se mantuvo en un nivel satisfactorio, observamos una disminución de las contribuciones básicas en 2014, exacerbada por las fluctuaciones cambiarias desfavorables de algunas monedas clave.
Los recursos básicos son fundamentales para garantizar el avance en las prioridades del Plan Estratégico. El pasado año, el noventa por ciento de los recursos básicos del programa fueron destinados a países de bajos ingresos. Setenta y cuatro por ciento de ellos fueron destinados a países menos adelantados (PMA). Por cada dólar de financiación básica invertido en los países menos adelantados y en los países de bajos ingresos, el PNUD obtuvo cinco dólares; en los países de renta media, por cada dólar de recursos básicos invertido, el PNUD obtuvo 25 dólares de otros recursos.

Una suma de 5,45 millones de dólares de financiación básica se destinó a la respuesta inmediata del Ébola. La financiación básica también apoyó alrededor de tres cuartas partes de los costos del sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas. Además, contribuyó a conseguir niveles altos de garantía de calidad y transparencia.

Estamos muy agradecidos a todos los Estados Miembros que proporcionan los recursos básicos del PNUD. La mayor parte de esta financiación proviene de un número relativamente pequeño de países. Estamos trabajando arduamente para ampliar esta base, y nuestro objetivo es lograr aumentar el número de países que contribuyen a la financiación básica, de los 56 actuales hacia 100 para finales de 2017. Lo anterior es parte de nuestra estrategia más amplia de financiación que esperamos poder transmitir con más detalle a los miembros la Junta, que se celebrará en la próxima sesión en septiembre.

A escala interna estamos trabajando para garantizar que la financiación básica no conlleve gastos de entrega que deban asumir los proyectos, en conformidad con las decisiones anteriores de la Junta.

En 2014, el PNUD promovió activamente la Cooperación Sur-Sur y Triangular y la incorporó en 469 proyectos en 133 países.

El próximo verano se dará forma definitiva a la nueva estrategia del PNUD de Cooperación Sur-Sur y Triangular, que se centrará en una serie de aspectos, a saber: en primer lugar, dado el crecimiento dela Cooperación Sur-Sur, interesa conseguir  mejor información sobre lo que está sucediendo y transmitirla a organizaciones como el Comité de Alto Nivel; en segundo lugar, promover la Cooperación Sur-Sur y Triangular en todo el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas; en tercer lugar, establecer un “mercado” basado en parte en una plataforma de TI, que no solo permita que los aliados potenciales lleguen a un acuerdo en proyectos específicos, sino que también sea fuente de asistencia financiera, técnica y de otro tipo, y que permita lograr el cumplimiento de la capacidad del PNUD y otros; y en cuarto lugar, cuando se solicite, fortalecer la capacidad nacional para la gestión de la Cooperación Sur-Sur y Triangular.

Como complemento a nuestro trabajo para incorporar la citada cooperación en el PNUD, acogemos  la Oficina de las Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur. Estamos comprometidos con el apoyo a sus funciones importantes, y hemos asegurado la salvaguarda de su presupuesto.

Firme compromiso de transparencia y rendición de cuentas

En esta reunión anual, es importante recordar que el año pasado el PNUD ocupó el primer lugar del índice de la Iniciativa de Transparencia de la Ayuda en el mundo.

Seguimos trabajando para asegurar que la información sobre las actividades, la financiación, los resultados y las historias del PNUD sean más transparentes y accesibles que nunca. Asimismo, seguimos en el proceso de mejorar el proceso de apelación en nuestras Políticas de Divulgación de Información.

La divulgación pública de nuestros informes de auditoría interna sigue demostrando que el trabajo del PNUD está sujeto a un escrutinio amplio e independiente.

Hasta la fecha el PNUD ha difundido un total de 326 informes de auditoría interna. Catorce de ellos fueron parcialmente editados por cuanto contenían información sensible relativa a la seguridad del personal del PNUD y al acceso a sus tecnologías de la información.

La información sobre el estado general de aplicación de las recomendaciones de los informes de auditoría, indica que el PNUD sigue respondiendo con prontitud a las recomendaciones de auditoría interna con el fin de abordar las deficiencias señaladas en los informes de ésta.

Aprovecho esta oportunidad para dar la más sincera bienvenida a la presidenta entrante del Comité Asesor de Auditoría, Sheila Fraser, ex Auditora General de Canadá, que tomará posesión de su cargo el 1 de julio.

Una función de evaluación sólida constituye un apoyo a la transparencia, la rendición de cuentas y la programación basada en datos empíricos del PNUD.

En respuesta a la revisión independiente de 2014, el PNUD, junto con la Oficina de Evaluación Independiente, ha revisado su política de evaluación a fin de refinar conceptos, agilizar procesos y reforzar la utilidad de las evaluaciones, tanto las independientes como las descentralizadas. El objetivo es mejorar la calidad y la rendición de cuentas y promover el aprendizaje en la organización.

El proyecto de la política de evaluación revisada se presentó para su aprobación por la Junta en el actual período de sesiones. Estamos a la espera de sus constructivas observaciones relativas a esta política y nos comprometemos a lograr un sistema de evaluación que nos ayude a mejorar nuestro trabajo.

Promoción de la coherencia en las Naciones Unidas

Los Estados Miembros y el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo prestan gran atención a la garantía de que el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas sea adecuado a los fines de la nueva agenda para el desarrollo.

El desarrollo sostenible requiere opiniones y tácticas mundiales “de todo el gobierno”, más allá de sectores y sistemas. Este preciso enfoque es relevante para el sistema de desarrollo de las Naciones Unidas. De seguir una excelente coordinación podremos ofrecer apoyo más relevante y oportuno.

Afortunadamente, el trabajo en curso para ejecutar la revisión cuadrienal amplia de la política 2012 ha contribuido a llevar mucho más lejos la coherencia de todo el sistema. Este trabajo recibe un nuevo impulso con la introducción de los Procedimientos Operativos Estándar (POE), que dan orientaciones claras sobre cómo los equipos de las Naciones Unidas en los países pueden colaborar mejor a la consecución de los resultados de desarrollo que los países esperan. Dichos POE apoyan los nuevos MANUD y los programas de los países que están en fase de desarrollo, junto con la programación por países en adelante.

Los esfuerzos conjuntos del GNUD sobre cómo apoyar la agenda post-2015 están siendo coordinados por el Grupo de Trabajo sobre el Desarrollo Sostenible, que preside  junto con el PNUD. El Grupo colabora estrechamente con el Grupo de Comunicaciones del GNUD, presidido conjuntamente por UNICEF y ONU-Mujeres. Está siendo diseñado un servicio sucesor de la Campaña del Milenio de las Naciones Unidas que facilite una mayor conciencia mundial de los nuevos ODS cuando se acuerden.

La Cooperación Sur-Sur y Triangular tendrán un papel importante y creciente en la agenda post-2015, y colaborar con ella constituye una prioridad para el GNUD. Nuestro equipo de trabajo sobre la Cooperación Sur-Sur está guiando y apoyando su integración, así como en las actividades operacionales del sistema de las Naciones Unidas.

El GNUD también está implementando una serie de reformas en la sede para apoyar las operaciones institucionales comunes, la gestión de resultados y la presentación de informes, de conformidad con el Plan de Acción para las Sedes que fue aprobado.
La primera fase de los diálogos del ECOSOC sobre el posicionamiento a largo plazo del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas concluyó con un retiro, la semana pasada, en el que tuve la satisfacción de participar. El GNUD ha apoyado activamente este proceso, a petición de los Estados Miembros, proporcionando información acerca de nuestro trabajo, las lecciones aprendidas y los comentarios a partir de los países.

Es más que evidente que los Estados Miembros consideran al sistema de desarrollo de las Naciones Unidas como un aliado clave en la implementación de la nueva agenda para el desarrollo. Por esta razón, el apoyo a nuestra capacidad de llevar a cabo nuestro trabajo es fundamental.

Cumplir con la nueva agenda para el desarrollo nos obliga a seguir avanzando más y más rápido por el camino de la coherencia del sistema. Se requiere un cambio de énfasis, desde la presencia de representación a la movilización de los apoyos y los conocimientos que los países desean, siempre con un enfoque claro en los resultados.
Los diálogos del ECOSOC también están facilitando un valioso debate en torno a la financiación, la gobernanza y la rendición de cuentas. En última instancia, nuestro objetivo común debe ser la prestación de un apoyo más eficaz y eficiente a los países y las personas que servimos. Debo hacer énfasis una vez más que la restauración de la financiación básica nos permitirá ser más estratégicos, más centrados y más catalíticos en el cumplimiento de las necesidades de los países.

A medida que el diálogo pasa a su segunda fase en la segunda mitad de este año, las consultas a nivel nacional podrían ser útiles. El GNUD estaría encantado de apoyar este proceso.

Recomendaciones de la Dependencia Común de Inspección

Como en años anteriores, la Dependencia Común de Inspección (DCI) ha elaborado una serie de informes que me complace presentar a la atención de los miembros de esta Junta Ejecutiva, junto con las respuestas del equipo de gestión del PNUD.

En relación con el informe de la DCI titulado Examen de la gobernanza ambiental en el sistema de las Naciones Unidas después de Río +20, damos la bienvenida a las propuestas destinadas a mejorar la coordinación y la medida agregada, y la notificación de los recursos a todas las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas que trabajan en la dimensión ambiental del desarrollo sostenible.

Conclusión

Como he indicado anteriormente, 2015 presenta una oportunidad única para establecer una agenda para el desarrollo transformadora. El PNUD está plenamente decidido a llevar a cabo su papel y aprovechar al máximo dicha oportunidad.

Para ello, el compromiso y el apoyo continuos de la Junta Ejecutiva son esenciales y muy apreciados. Esperamos poder colaborar estrechamente con ustedes el presente año y en adelante.

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tobago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe