6 Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

La equidad entre hombres y mujeres es un objetivo fundamental para el progreso del desarrollo humano. El PNUD, está comprometido a hacer que la equidad de género sea una realidad, no sólo por ser imperativo moral, sino porque también es una manera de promover prosperidad y bienestar para todos. El PNUD trabaja en el asesoramiento de políticas pro-mujer, en el desarrollo de capacidades y apoya proyectos en pos de la equidad de género en conjunto con ONUMujeres.

Proporción de escaños ocupados por mujeres en las cámaras (baja o unicameral) de los parlamentos nacionales, 2000 y 2013 (porcentaje)
(Fuente: Informe ODM 2013)

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  • La paridad entre los géneros está a punto de alcanzarse en la enseñanza primaria, aunque solo 2 de 130 países han logrado esa meta en todos los niveles educativos.
  • En todo el mundo el 40% de los trabajos remunerados en otros sectores que el agrícola están ocupados por mujeres.
  • A 31 de enero de 2013, la proporción media de mujeres parlamentarias del mundo apenas superaba el 20%.

Lee más avances en el Informe 2013 sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio

Nuestras Historias

¿Cómo vamos?

Lograr la paridad en la educación es un paso muy importante para el logro de la igualdad de oportunidades, tanto para los hombres como para las mujeres, en los ámbitos social, político y económico. Gracias a los esfuerzos nacionales e internacionales y a la campaña de los Objetivos de Desarrollo del Milenio muchos más niños y niñas de todo el mundo se han matriculado en la escuela primaria, en especial desde el año 2000. Se está consiguiendo la paridad en la enseñanza primaria en los países en desarrollo, aunque algunas regiones están rezagadas. 

  • Los avances se reflejan en el índice de paridad de géneros (IPG), que muestra que la relación entre la tasa de matriculación de las niñas y la de los niños (que pasó de 91 en 1999 a 97 en 2010 para las regiones en desarrollo tomadas en su conjunto) se encuentra dentro de un margen de ±3 puntos del 100%, que se acepta como una medida de la paridad.
  • Sin embargo, mientras que en 2010 la mayoría de los países en desarrollo ya había alcanzado un índice de paridad de al menos 95 en la enseñanza primaria, ese índice era de apenas 93 en Asia occidental y en África subsahariana. Pero estas dos regiones también han registrado los mayores avances. Entre 1999 y 2010 la participación de las niñas en la enseñanza primaria, medida según la relación de matriculación general aumentó en África subsahariana del 72% al 96%, y del 87% al 97% en Asia occidental.
  • En 2010, en África subsahariana había matriculadas solo 82 niñas por cada 100 niños. Pero en América Latina y el Caribe las tasas de matriculación en enseñanza secundaria fueron más altas para las niñas que para los niños, con un IPG de 108. Asia occidental y Asia meridional emergieron como las regiones con los mayores adelantos en este período, pues pasaron de un IPG de solo 74 y 75 en 1999, respectivamente, a 91 (ambas regiones) en 2010.
  • Las encuestas de hogares realizadas en 55 países en desarrollo entre 2005 y 2010 muestran que la pobreza es un obstáculo considerable para la asistencia a las escuelas primaria y secundaria

Para las mujeres de algunas regiones, el acceso igualitario a las oportunidades laborales es todavía un objetivo distante.

  • A nivel mundial, la proporción de mujeres en trabajos no agrícolas remunerados aumentó lentamente, pasando del 35% en 1990 al 40% veinte años después.
  • En 2010, en Asia occidental, África septentrional y Asia meridional solo el 20% o menos de la fuerza laboral no agrícola eran mujeres.
  • En todo el mundo, las mujeres ocupan solo el 25% de los puestos de gerencia. Los trabajos de las mujeres tienden a concentrarse en el extremo inferior del mercado laboral (es decir, peor remunerado, menos productivo y de microescala) y en un rango más angosto de ocupaciones y actividades (por ejemplo, procesamiento de alimentos, elaboración de prendas de vestir, servicios...). Las mujeres trabajan en la economía informal en mayor proporción que los hombres.
  • Más del 80% de las mujeres que no trabajan en agricultura en la India, Madagascar, Malí y Zambia y casi las tres cuartas partes de las mujeres de Bolivia, El Salvador, Honduras, Liberia, Paraguay, Perú y Uganda tienen trabajos informales.

Las mujeres siguen ganando representación en los parlamentos, pero a un ritmo lento

  • En todo el mundo, las mujeres ocupaban el 19,7% de los escaños parlamentarios en 2012. Esto representa casi un 75% de aumento desde 1995, cuando el porcentaje de representación femenina era del 11,3%, y un incremento del 44% respecto al nivel de 2000.
  • El nivel más alto se encuentra en los países nórdicos, en especial después de los avances recientes en Dinamarca y en Finlandia. Entre las regiones en desarrollo, América Latina y el Caribe sigue ocupando el primer puesto, con una media del 23%. En América Latina se destaca Nicaragua, el país con el mayor avance en 2011. África subsahariana ocupa el segundo puesto regional más alto en cuanto a representación femenina en parlamentos: el 20%.

Los períodos de transición ofrecen la oportunidad de reparar las desigualdades del pasado mediante la adopción de un marco de trabajo conducente a dar a las mujeres un papel mayor visibilidad en la política.

  • Más de la tercera parte de los países con un 30% o más de parlamentarias se trata de países en transición después de un conflicto. En la “primavera árabe”, las oportunidades creadas para asegurar que se vote a más mujeres para el parlamento no han sido debidamente aprovechadas.
  • Los parlamentos que tienen una presidenta por primera vez son los de la Federación de Rusia, Portugal, República Democrática Popular Lao y Uganda. A las mujeres se las elige en mayor cantidad en los sistemas con representación proporcional que en los que lo son por mayoría electoral. De los 59 países en los que hubo elecciones en 2011,en cámaras bajas o sistemas unicamerales, 26 contaban con medidas especiales que favorecían a las mujeres, y en 17 de ellos se usaron cupos electorales. En los casos en los que se usaron cupos, las mujeres lograron el 27,4% de los escaños; donde no se usó ningún tipo de cupo, lograron el 15,7%.
  • La presencia de las mujeres en los ejecutivos es algo más alentadora que en los parlamentos. Si bien la cantidad de países que tienen una mujer como jefa de gobierno, jefa de Estado o ambas cosas se ha más que duplicado desde 2005, la cantidad total (17) sigue siendo modesta. El porcentaje de ministras en todo el mundo también ha mejorado, aunque muy poco, pasando del 14,2% en 2005 al 16,7% en 2012.
  • En todo el mundo, los puestos ministeriales más comúnmente desempeñados por mujeres han estado relacionados con los asuntos sociales, la familia y la juventud, los asuntos de la mujer o la educación. Esto sigue manteniéndose en la mayor parte de los casos, aunque en 2012 las carteras de empleo y de asuntos laborales pasaron a ser el cuarto puesto ministerial más comúnmente ocupado por mujeres.

1.69 Años
hasta
el 2015

1990 2015
Metas e indicadores
  1. Meta 3A: Eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes del fin del año 2015
    • 3.1 Relación entre niñas y niños en la educación primaria, secundaria y superior
    • 3.2 Proporción de mujeres entre los empleados remunerados en el sector no agrícola
    • 3.3 Proporción de puestos ocupados por mujeres en el parlamento nacional
Alcanzando el OMD 3 en Fiji