20 Buenas Prácticas en Políticas Públicas de Juventud

Publicado el 01 nov 2012
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Resumen

Uno de cada cuatro iberoamericanos tiene entre 15 y 29, lo que representa una oportunidad única para el presente y futuro desarrollo y gobernabilidad de la región, según la publicación.

 

Sin embargo, factores como el ingreso, el género, origen étnico o residencia son claros condicionantes, cuando no barreras determinantes, en el acceso y disfrute de derechos ciudadanos y condiciones de vida básicas.

 

El 25% de los jóvenes latinoamericanos ve insatisfechas sus necesidades básicas, incluidas las alimentarias. El acceso a la educación y al empleo también es un privilegio en la región, pese a la  tendencia de cambio. La cifra de desempleo entre los jóvenes de América Latina y el Caribe alcanzó el 14,4% en 2011, una cifra que triplica a la de los adultos, que se sitúa en el 5,3%. Frente a la crisis económica, la tasa de desempleo entre jóvenes sobrepasa el 40% en España y el 36% en Portugal.

 

En este contexto, es fundamental que las políticas públicas de juventud evolucionen y rompan el enfoque basado en la moratoria, que concibe a la juventud como algo pasajero entre la niñez y la adultez. Urge impulsar y apoyar medidas orientadas a un desarrollo humano que conlleve el desarrollar una trayectoria de vida que permita a todas las personas, sin exclusión, participar y desarrollar libremente sus potencialidades y capacidades, sin menoscabo de las oportunidades y condiciones de desarrollo de las futuras generaciones.

 

Esta publicación es el resultado de la asociación entre la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)