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5 lecciones clave después de un año de estabilización en Iraq tras ISIS

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A través de un programa de más US$790 millones, el PNUD está ayudando a las comunidades desplazadas en Iraq a regresar a sus ciudades, asegurando que sus posibilidades de desarrollo se prolonguen a largo plazo. Foto: PNUD

En Mosul se disputa una cruenta batalla para recuperar la ciudad de las manos de ISIS. Con los combates llegando a su final, se están acelerando los trabajos para garantizar que las personas desplazadas por la ocupación y la guerra puedan regresar a sus hogares cuanto antes y permanecer en ellos.

En el ultimo año, hemos contribuido al relanzamiento social y económico de 18 localidades liberadas de ISIS, como Faluya y Tikrit.

Nuestro Mecanismo de Financiación para la Estabilización Inmediata (FFIS), financiado con US$1,170 millones, esta destinado a apoyar los esfuerzos de recuperación temprana en las ciudades liberadas a través de un programa trimensual de alto impacto dirigido a incentivar el retorno a sus comunidades de  millones de iraquíes desplazados en campos y asentamientos irregulares a lo largo y ancho del país.

Nuestra labor consiste en garantizar que los habitantes tengan acceso a servicios como el suministro de agua, clínicas y escuelas, seguridad, mercados y edificios gubernamentales. Entre el soporte brindado se encuentra el apoyo a las familias para reconstruir sus casas, la restauración de las infraestructuras públicas y los subsidios en efectivo a pequeños negocios y empresas para permitirles reiniciar sus actividades.

Aunque la batalla por Mosul continúa, nosotros ya estamos trabajando en el sector oriental de la ciudad, ya liberado. Muchos de los residentes han vuelto a sus hogares, pero es necesario reconstruir las centrales eléctricas y las instalaciones de suministro de agua; asimismo, es preciso que los habitantes tengan acceso a empleos y la posibilidad de ganar dinero. Esto es precisamente lo que buscan nuestros proyectos de “efectivo por trabajo” con la rehabilitación de escuelas y clínicas, muchas de las cuales quedaron destruidas durante el conflicto.

Sin embargo, el tamaño de la ciudad de Mosul, con una población cercana al millón y medio de habitantes, hace que esta tarea constituya un desafío descomunal. Proporcionar un impulso inmediato a la recuperación económica de la ciudad ayudara a calmar los temores, pero no será barato. Las estimaciones iniciales hablan de que la estabilización de la ciudad costará alrededor de US$200 millones, aunque esta cifra podría ser sustancialmente mayor dependiendo del grado de destrucción del sector occidental.

Por otro lado, la población de la ciudad se ha visto traumatizada por los dos años que ha durado el régimen de ISIS, y existe riesgo de que se produzca una escalada de violencia derivada de las ansias de venganza y el odio sectario. Una de las lecciones aprendidas en los proyectos de estabilización realizados en otras ciudades es el papel esencial que desempeñan los líderes y las autoridades locales en este tipo de situaciones.

Entre otras lecciones del ultimo año de estabilización, citamos las siguientes:

  • Es importante inyectar dinero en la economía local a través de mecanismos de efectivo por trabajo para prevenir la ansiedad y garantizar que los jóvenes no caigan en el extremismo violento.
  • Los esfuerzos de estabilización necesitan que exista un acuerdo entre los principales actores de cara a garantizar la seguridad de los retornados.
  • Son necesarias alianzas fuertes con los gobiernos locales, provinciales y central, dado su papel clave a la hora de transformar la estabilización inmediata en planes y actuaciones para un desarrollo a largo plazo.
  • Tras el periodo inicial de apoyo de tres meses, son las iniciativas gubernamentales las que deberían asumir la responsabilidad de impulsar el desarrollo a medio-largo plazo. Dicho esto, la continuación de las hostilidades con ISIS, la enorme dimensión de la crisis humanitaria, la caída del precio del crudo y la situación política en Bagdad, hacen que esta posibilidad sea, en estos momentos, remota. Así pues, hemos creado un Mecanismo de Financiación para la Estabilización (FFES) “expandido” que permite la adopción de iniciativas más amplias y con un horizonte de ejecución superior a los tres meses.
  • En las grandes ciudades es imposible acometer todos los proyectos de estabilización al mismo tiempo. Su ejecución gradual permite responder con rapidez sin olvidarnos de los proyectos más complejos y a más largo plazo, que son los que generaran un impacto más profundo.

La estabilización de Mosul se presume un proceso complejo a corto, medio y largo plazo. Por ello nuestra iniciativa, con la ayuda de las importantes lecciones aprendidas en otras ciudades de Iraq, va a desempeñar un papel clave en el establecimiento de las bases de la recuperación y la consolidación de la paz.

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