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Las finanzas públicas bien estructuradas pueden armonizar las ganancias con las aspiraciones de sostenibilidad

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Para impulsar el desarrollo sostenible e inclusivo, el financiamiento público internacional debe respaldar a medianas y pequeñas empresas Foto: Aude Rossignol/PNUD Burundi

El ambicioso compromiso mundial para seguir la senda del desarrollo inclusivo y sostenible, expuesto en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, llega en un momento que no admite más demoras. Los retos económicos, medioambientales y sociales a los que nos enfrentamos son enormes y deben ser abordados hoy, antes de que el cambio climático, las presiones demográficas, la frágil situación de seguridad y otras insostenibles tendencias globales resulten intolerables para todos nosotros.

Al mismo tiempo, la Agenda 2030 revela una nueva serie de oportunidades para la inversión, que podría producir ganancias económicas y sociales nunca antes vistas, siempre que se pongan en marcha los mecanismos e instrumentos de coordinación apropiados.

Esto significa replantear la función de la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) para aumentar su eficacia e influencia como una herramienta  de inversión pública internacional, convirtiéndola en un instrumento más coordinado y catalizador para atraer inversiones públicas y privadas adicionales, con el fin de lograr la transformación que todos deseamos. Las finanzas públicas deberán centrarse en iniciativas que puedan impulsar el progreso de los ODS, aprovechando las industrias necesarias, así como sus inversiones y sus conocimientos, generando un círculo virtuoso de mayor inversión, la innovación, la transformación estructural y mejoras tecnológicas.

El fomento de la transformación estructural necesaria para aumentar la base tributaria nacional y lograr los ODS también implica la necesidad de abordar la financiación pública para fortalecer la infraestructura y la capacidad de los países y regiones en desarrollo para poner en práctica sus políticas industriales y ejecutar sus propias actividades.

La sostenibilidad del medio ambiente ofrece importantes oportunidades para la inversión y el intercambio tecnológico entre las  ‘industrias verdes’ en todo el mundo. El desarrollo de tecnologías para la producción menos contaminante y la adopción de sistemas de producción y prácticas más saludables y equitativas podrán ser más rentables en cuanto a los beneficios privados y sociales. 

La mitigación de la inseguridad alimentaría o los riesgos contra la salud ofrecen oportunidades similares, por ejemplo mediante la atracción de inversiones responsables agroindustriales o la promoción de alianzas con las industrias médicas.

La inversión pública internacional en la industrialización incluyente y sostenible debe tener como objetivo el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, incluidos el fortalecimiento de sus capacidades comerciales, que tienden a ser la columna vertebral tanto de las economías en desarrollo como de las industrializadas. Debe contribuir a la localización o integración de cadenas de valor para proporcionar una distribución equitativa del valor añadido, aumentar la generación de ingresos y un mayor poder adquisitivo, así como el fortalecimiento de la base tributaria nacional.

Por último, la inversión pública debe proporcionar incentivos para la formalización de empleos y el desarrollo de habilidades empresariales, especialmente para las mujeres.

En mi opinión, el objetivo de la inversión pública internacional basada en la AOD debe ser el fortalecimiento de la infraestructura institucional a todos los niveles para que las economías prosperen,  actuando como catalizador de una inversión más responsable y sostenible en los sectores industriales clave.

Un enfoque estructurado de tal manera que la inversión pública internacional pueda aumentar en última instancia los billones de dólares que se requieren para la ejecución de los ODS y adaptación a la nueva era de la globalización.

Existen ya casos de éxito que se pueden compartir. Por ejemplo, en 2014 el gobierno de Etiopía y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) lanzaron una iniciativa destinada a lograr mayores niveles de desarrollo industrial inclusivo y sostenible mediante la atracción de la inversión pública y privada en torno a una estrategia industrial del gobierno. El Programa de Alianza con un País (PCP), como se ha llamado este modelo de éxito, se basa en varios elementos esenciales: ajustes de política, inversiones orientadas a fines específicos, la cooperación técnica y un proceso integrador para asegurar la propiedad. Después de sólo dos años, el programa está dando resultados impresionantes, incluyendo el establecimiento de estructuras nacionales,  buen gobierno y seguimiento del PCP, estudios de viabilidad para polígonos integrados agroindustriales que se han completado y la movilización de varios inversores para el desarrollo de infraestructuras. Se han hecho importantes inversiones privadas en las industrias fundamentales para la competitividad de Etiopía, como el procesamiento agroalimentario, textiles y prendas de vestir, así como el cuero y los artículos de cuero. Los ejemplos incluyen el establecimiento de una zona industrial ecológica en el país para el procesamiento de artículos de cuero y la movilización de los programas de préstamos sin intereses para la infraestructura agroalimentaria industrial y rural.

Un programa similar entre la ONUDI y el Senegal, lanzado al mismo tiempo, también ofrece una perspectiva prometedora. Entre otros éxitos, el PCP en Senegal ha desarrollado un paquete de incentivos y plan de negocios para la primera plataforma industrial integrada del país. La primera fábrica de ropa comenzó a funcionar en marzo de 2016. También en 2016, el modelo PCP fue extendido a Perú, lo que también demuestra su aplicabilidad y eficacia en los países de ingresos medios.

Ejemplos como estos demuestran que avanzamos en la dirección correcta. Los intereses económicos legítimos se están ajustando a las aspiraciones de sostenibilidad a muchos niveles. Sin embargo, los enfoques innovadores son necesarios para sistematizar y potenciar estas iniciativas.

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