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"Botas sobre el terreno" para luchar contra el cambio climático

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Una gran tormenta o años de cambiantes temporadas de cultivo podrían acabar con los suministros de alimento y agua durante años o décadas. Foto: PNUD

Los países menos adelantados (PMA) se encuentran en la primera línea del cambio climático. A menudo sus poblaciones son altamente dependientes de sectores vulnerables al clima, como la agricultura, la pesca y la silvicultura, para impulsar sus economías, y esta dependencia amplifica los impactos del cambio climático. Una tormenta errática o bien años de cambiantes temporadas de cultivo podrían acabar con los suministros de alimento y agua durante años o décadas.

Esto tiene inmensas repercusiones sociales y económicas que reducen oportunidades, refuerzan las desigualdades y amenazan con revertir el progreso hacia la reducción de la pobreza. Por todo esto, a fin de lograr el verdadero desarrollo sostenible resulta crucial trazar una ruta hacia el desarrollo que integre las acciones contra el cambio climático, y eso requiere capacitación directa.

El programa "Botas sobre el terreno" del PNUD, establecido en 2010, hace precisamente eso. Mediante la prestación de asesoría y orientación técnica y sobre políticas a 26 países de África, Estados árabes, Asia-Pacífico y América Latina, el programa busca fortalecer las capacidades nacionales para planificar y responder a los impactos del cambio climático.

En Malí, funcionarios de “Botas sobre el terreno” han ayudado al Gobierno a formular la Política Nacional sobre Cambio Climático; en Kenya hemos trabajado con aliados nacionales en la elaboración del Plan de Acción Nacional sobre Cambio Climático. En Nepal, hemos ayudado a fortalecer el Plan Nacional de Agricultura en lo que respecta a los asuntos climáticos y a concebir una estrategia conjunta de Género y Cambio Climático.

En 2015, en vísperas del Acuerdo de París sobre el cambio climático, “Botas sobre el terreno” colaboró con distintos gobiernos en la planificación y consulta orientadas a las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional, un conjunto de objetivos fundamentales que hará posible la acción contra el cambio climático.

En Bangladesh trabajamos con el Gobierno para acceder a recursos y colaboramos en la ampliación de los niveles de adaptación a nivel local para generar resiliencia climática. En Etiopía hemos trabajado con el Gobierno en su Estrategia Económica Verde de Resistencia al Cambio Climático, que procura enfrentar con un mismo impulso los desastres y el cambio climático. Estos son sólo algunos de los logros que hemos visto, y son testimonio de los beneficios de contar con profesionales calificados y expertos sobre el terreno.

Mediante la creación de capacidad a nivel nacional, “Botas sobre el terreno” permite a los países identificar y gestionar riesgos climáticos basados en conocimientos nacionales particulares, al tiempo que dota a nuestros aliados de las habilidades y recursos a largo plazo no sólo para hacer frente a desafíos climáticos en el futuro, sino también para enfrentar estos riesgos mientras trabajan para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

A partir de mi propia experiencia, creo que resultan claros los beneficios de una acción nacional más sólida en torno al cambio climático. La formulación y aplicación de marcos y políticas, y el fomento de capacidades mejoradas para la acción climática, ayudan a enfrentar los desafíos del clima y preparan a los países y las poblaciones para el futuro, a la vez que crean un entorno propicio que tiende a fomentar respuestas aceleradas.

En 2016, “Botas sobre el terreno” será un elemento fundamental para orientar a los países en el paso del compromiso a la acción, con miras a aplicar el Acuerdo de París, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En el largo plazo, el PNUD también buscará fortalecer y ampliar el programa, transformándolo en impulsor del desarrollo resiliente al clima y consciente de los riesgos.

El programa es un recordatorio importante de que así como la primera línea de acción contra el cambio climático puede encontrarse en los niveles nacional y subnacional, también pueden estarlo el impulso y el alcance de dichas acciones.

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