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¿Cómo puede la cooperación internacional situar el desarrollo sostenible en el centro de los modelos de negocios?

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Role of the private sector in Agenda 2030Mediante la creación de puestos de trabajo dignos y la construcción de infraestructura resiliente, el sector privado puede ser un socio clave en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Dostenible. Foto: PNUD

El sector privado siempre ha sido un actor fundamental en el desarrollo, reconocido por el fomento de la riqueza, la innovación y el empleo  – y muchas veces criticado por factores negativos externos. Por lo tanto, en esta nueva era, ¿en qué se diferencian las funciones y responsabilidades del sector privado en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)?

Es diferente porque el desarrollo sostenible no puede lograrse sin la participación activa de empresas responsables. El sector privado será fundamental en la creación de empleo sostenible, productivo y decente, la prosperidad económica, infraestructura resistente que sustente el desarrollo sostenible y las innovaciones que generan el crecimiento ecológico y oportunidades para todos, especialmente para los pobres.

Además, es diferente porque la comunidad de negocios ha estado involucrada desde el principio en la definición de la nueva agenda para el desarrollo sostenible. Su voz se escuchó claramente. Un estudio reciente revela que el 71% de las empresas dicen que ya están planeando la forma de cómo involucrarse en los ODS y el 41% dicen que van a incorporar los ODS en sus estrategias en un plazo de cinco años (PwC, 2015). Por lo tanto, son dueños de parte de la nueva agenda para el desarrollo.

Por último, es diferente porque los impulsores del cambio dentro de la comunidad de negocios están evolucionando. Por supuesto, está el ámbito moral que el Papa Francisco (2015), de manera persuasiva presentara en su encíclica de mayo de 2015 Laudato  Si’: el respeto de los principios universales de los derechos humanos, el trabajo digno, el medio ambiente y la buena gobernabilidad. No obstante, existe también un argumento empresarial para los ODS. La inversión en el desarrollo sostenible no es caridad; es una inversión inteligente. El negocio se beneficia cuando las personas prosperan y nuestra tierra está protegida para futuras inversiones.

Los 17 ODS representan nuevas oportunidades para negocios responsables que movilizarán a miles de millones de oportunidades de inversión para "la gente y el planeta". Con los incentivos adecuados, políticas, regulaciones y supervisión se multiplican las oportunidades para las empresas responsables de obtener ganancias, a la vez que protegen el medio ambiente, promueven la igualdad y sacan a las personas de la pobreza.

Vale la pena mencionar que la comunidad empresarial ya está en la transición del viejo plan de ‘no hacer daño’ a una campaña de ‘hacer el bien’ a las personas, al planeta, a la prosperidad y la paz, de conformidad con la Agenda  2030 (Objetivo 16). Aquí es donde las empresas pueden hacer una contribución muy importante  a  los ODS mediante la transformación de sus estrategias, procedimientos, estándares y parámetros para integrar el desarrollo sostenible en el centro de sus misiones y modelos comerciales.

No obstante, para que esta transformación se lleve a cabo, tenemos que superar una serie de retos fundamentales.

En primer lugar, el reto de la ampliación. Las empresas progresistas ya están demostrando que las empresas que introducen la sostenibilidad en sus modelos comerciales son rentables y exitosas. Los accionistas y los consumidores quieren y valoran el desarrollo sostenible. Sin embargo, tenemos que llegar a un punto de inflexión en el que la sostenibilidad se convierta en ‘la vía habitual’ en los mercados de todo el mundo.

Segundo, es necesario establecer un marco normativo propicio para incentivar y desbloquear las inversiones privadas para el desarrollo sostenible. Esta es una responsabilidad de los gobiernos y la Agenda 2030 sirve como una referencia útil para sus acciones.

En tercer lugar, el cambio global debe construirse de abajo hacia arriba. Las compañías se involucran con la gente –trabajadores, sindicatos, consumidores, proveedores – a nivel local y nacional; aquí es donde interactúan con las instituciones y con los recursos naturales. Es tanto a nivel local como nacional donde las partes interesadas tienen el espacio para armonizar la acción privada con las políticas públicas y asegurar que estén centradas en las personas. Estas transformaciones tienen que comenzar a este nivel si queremos mantener los beneficios. Tenemos que garantizar que las empresas tratan a todos los trabajadores de manera justa y equitativa, mientras se esfuerzan por mejorar e incorporar la tecnología; colaborar y fortalecer las micro, pequeñas y medianas empresas, pequeños productores agrícolas y el sector informal, en especial el empoderamiento de las mujeres.

En cuarto lugar, tenemos que poner en práctica mecanismos que aseguren la credibilidad, responsabilidad y transparencia. Necesitamos normas internacionales para la presentación de informes que establecen reglamentos e incentivos claros, coherentes y equilibrados. Las empresas tendrán que adaptar sus indicadores clave de rendimiento a los resultados del desarrollo sostenible. Su impacto social y ambiental tendrá que ser incluido en las evaluaciones del desempeño profesional.

Por último, necesitamos una nueva generación de alianzas de jóvenes y de múltiples interesados expertos en todos los niveles, superando las alianzas público-privadas tradicionales. Necesitamos alianzas basadas en principios, responsables, centradas en las personas y el planeta. La integración de los valores sociales, el potenciamiento económico y administración ambiental que sea verdaderamente universal será un factor clave en la consecución de los objetivos mundiales para el desarrollo sostenible.

Creo que podemos superar estos retos. Contamos con una hoja de ruta extraordinaria para hacerles frente. ¡Adoptemos las medidas necesarias y manos a la obra!

Este artículo es parte de una serie de escritos mediante los cuales autores prominentes expresan sus opiniones sobre las cuestiones tratadas en el Informe de la Cooperación para el Desarrollo 2016 de la OCDE: Los Objetivos de Desarrollo Sostenible como Oportunidades de Negocio.

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