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Conservar el agua dulce, un recurso escaso, en las Maldivas

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Hombre y planta de desalinacionUn operador local de Feneka posa frente al sistema de desalineación. Foto: Keti Chachibaia/PNUD Maldivas

El agua es de suma importancia en las Maldivas, islas habitadas por unas 300,000 personas. Este archipiélago tiene una superficie terrestre inferior comparada a las vastas zonas de agua que lo rodean. No obstante, la única fuente de agua dulce se obtiene de la recogida del agua de lluvia en contenedores especiales. Pero debido a la escasez de lluvia, estos se quedan a mitad vacíos y los niveles de agua en la capa freática  se ven reducidos.

Esta situación, que ya de por si es complicada,  se ve agravada por el cambio climático, en la medida que los ciclos de los monzones y, por consiguiente, los patrones de precipitación, están cambiando en el Océano Índico. Estas mayores variaciones ya se están produciendo, y los maldivos, sobre todo los que residen en los atolones del norte, viven temporadas de sequía más largas de lo habitual. Como consecuencia de ello, tienen que contactar con frecuencia al Centro Nacional de Gestión de Desastres para que suministre agua de emergencia.

¿Podríamos encontrar soluciones basados en los recursos de los que disponemos? Uno de nuestros proyectos, que cuenta con el apoyo del Fondo de Adaptación, utiliza la ósmosis inversa (RO) para desalinizar el agua. Aunque esta no es una iniciativa novedosa (tras el tsunami en el Océano Índico en 2004 se construyeron plantas en el país) el nuevo sistema utiliza energía solar en lugar de diésel, a fin de reducir los gastos e integra agua de lluvia fresca, lo que crea una alternativa que no solo tiene mejor sabor, sino que además es más limpia y más económica.

El agua de mar se bombea de un pozo subterráneo hacia la planta de ósmosis inversa para desalinizarla, a la vez, el agua de lluvia se recolecta en los tejados públicos y se transporta hacia la planta por tubería para filtrarla y desinfectarla. El agua de mar desalinizada y el agua de lluvia purificada se almacenan en un inmenso tanque principal, donde se mezclan antes de suministrarla al usuario final. En caso de emergencia y para evitar interrupciones en el proceso, cuentan con un generador eléctrico de respaldo.

Viaje a Ihavandhoo, donde el sistema integrado lleva ya cierto tiempo funcionando y es actualmente administrado por la empresa estatal de suministro de agua, FENEKA. Hoy día la isla se autoabastece de agua y es muy probable que ya no sea necesario transportar “agua de emergencia” durante la temporada de sequía. Además, la planta de ósmosis inversa tendrá la capacidad para suministrar a otras islas en tiempo de crisis, y por tanto, reduciendo los elevados gastos de distribución desde la lejana capital, Malé.

Como suele ocurrir al surgir nuevas “soluciones”, algunos usuarios se muestran reticentes hasta no constatar la satisfacción de otras personas o los riesgos de cambiar a este sistema. No obstante, muchos habitantes en las comunidades confirmaron que el agua es más asequible, y que ya no tenían necesidad de comprar agua en botella. Este es un cambio importante en un país donde es común comprar agua embotellada, lo que supone una carga económica para las familias además de generar más basura.

Es posible encontrar nuevas soluciones de suministro de agua que sean eficientes para apoyar a los que se enfrentan a los impactos del cambio climático. Esta producción integrada de agua y su suministro infunde cada vez más confianza en los maldivos para hacer frente a los riesgos e incertidumbres del cambio climático.

Hace poco, el Fondo Verde para el Clima aprobó la propuesta de la República de las Maldivas de incrementar el apoyo a las comunidades vulnerables para gestionar la escasez de agua causada por el cambio climático. La fundación, creada por el PNUD y el Fondo de Adaptación, apoya actualmente a 49 islas, lo que presenta un cambio mucho mayor y transformador. 

Keti Chachibaia Blog post Cambio climático y reducción del riesgo de desastres Energía Asia y el Pacífico Maldivas Adaptación Cambio climático Gestión del riesgo de desastres

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