Blog


Un clima cambiante causa un desequilibrio hídrico en Asia y el Pacífico

por

El aumento de la temperatura en los Himalayas está causando el deshielo de los glaciares y amenazando con desbordar ríos y lagunas. Foto: PNUD

Todas las mañanas en Bangkok, cuando me subo al barco expreso para ir al trabajo, pienso que nuestro planeta debería llamarse "Agua" en vez de "Tierra". En ningún otro lugar es esto más evidente que en Asia y el Pacífico.

Si bien aquí unos 4.500 millones de personas construyen sus hogares en tierra firme (alrededor del 60% de la población mundial) también se benefician del vasto Océano Pacífico y decenas de cuencas fluviales importantes, como el río Indo, el Ganges, el Mekong y el Yangtze.

Además, hay agua en las montañas por el derretimiento de los glaciares. Por ejemplo, los altos picos del Himalaya, denominados ‘la Torre de Agua de Asia’, alimentan las cuencas fluviales alrededor de las cuales viven 1.300 millones de personas.

Sin embargo, debido al cambio climático, esta agua se encuentra cada vez más en el lugar el momento equivocados.

El tifón Haiyan, que azotó Filipinas a finales de 2013, fue el tifón más fuerte y mortífero del país. Éste cobró más de 6.000 vidas y causó daños estimados en 2.800 millones de dólares . El ciclón Pam, que devastó Vanuatu en marzo de 2015, fue una de las tormentas más intensas jamás registradas en el Pacífico Sur y uno de los peores desastres naturales que haya tenido jamás esa nación isleña.

Solo en 2015, se produjeron inundaciones en China, India, Indonesia, Myanmar, Pakistán y Sri Lanka. Estos fenómenos resultaron ser el tipo de desastre más común del año pasado, los que afectaron a más personas (21,7 millones) y causaron los mayores daños económicos ($11,5 mil millones).

Incluso la ‘Torre de Agua de Asia’ se está convirtiendo en una amenaza. En algunas partes del Himalaya muchos glaciares están en retroceso por el calentamiento climático; y con su deshielo alimentan un número creciente de lagos glaciares que pueden desbordarse y provocar inundaciones repentinas. Para el año 2010, más de 200 de los 8.000 lagos en el Himalaya fueron identificados como amenazas potenciales de ‘desbordamiento repentino’.

Y no olvidemos la amenaza más dramática: el peligro que el aumento del nivel del mar representa para muchas naciones insulares. En el peor de los casos, donde el nivel del mar podría aumentar hasta 98 cm al final del siglo, muchas naciones isleñas de atolones (como Maldivas, Kiribati, Islas Marshall y Tuvalu) lucharán para sobrevivir.

Tristemente, al otro extremo del espectro, muchas zonas están sufriendo de escasez de agua. El fenómeno de El Niño, cuya última aparición inició en 2014, ha traído temporadas del monzón al sur y al sudeste de Asia. Más de 20 millones de personas fueron afectadas el año pasado. India fue quizás el país más castigado, con cerca de 19 millones de hectáreas de tierras de cultivo afectadas por la sequía.

Entonces, ¿qué podemos hacer? El PNUD brinda su aporte en todos los frentes.

En Bhután y Pakistán, nuestros proyectos responden a la amenaza de desbordamiento repentino de los lagos glaciares; en las Maldivas  ayudan a las comunidades vulnerables a gestionar la escasez de agua provocada por el clima; y en Tuvalu, una serie de medidas, entre ellas el fortalecimiento de los ecosistemas, el rellenado de las playas y los revestimientos de hormigón y roca, reducen el riesgo de inundaciones.

Nuestra opinión es que invertir en la planificación del desarrollo y de la resiliencia ayudará a evitar futuras crisis humanitarias.

¿Estamos preparados para hacer frente al reto? Estoy seguro que sí,  siempre que mantengamos el esfuerzo realizado hasta ahora y que veamos más allá del horizonte, teniendo en cuenta que el mundo no es solo para nosotros, sino para muchas generaciones futuras.

Gordon Johnson Blog post Asia y el Pacífico Filipinas Vanuatu China India Sri Lanka Cambio climático y reducción del riesgo de desastres Cambio climático Reducción del riesgo de desastres Desarrollo sostenible Medio ambiente Agua y saneamiento Daños y perjuicios Recuperación Gestión del riesgo de desastres blog series

PNUD En el mundo

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe