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El compromiso del sector privado con la promoción de la igualdad de género en la esfera laboral

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Los y las jóvenes que entran al mercado laboral tienen un nivel educativo similar; sin embargo, usualmente no encuentran las mismas oportunidades en el trabajo.

En todo el mundo, las mujeres y los hombres jóvenes que ingresan hoy al mercado laboral poseen casi el mismo nivel de formación académica. Sin embargo, a menudo no encuentran las mismas oportunidades en el mundo del trabajo.

Las mujeres ganan, en promedio, 24% menos que los hombres. En las compañías del índice Sandard & Poor's 500, las mujeres ocupan apenas el 4,6% de los cargos ejecutivos y representan menos del 20% de los miembros de las juntas. No obstante, las investigaciones sugieren que un aumento de la proporción de mujeres en las juntas directivas está asociado a mejores resultados financieros y mayores niveles de filantropía corporativa.

En los países ricos y en los pobres por igual, las mujeres asumen una carga desproporcionada del trabajo no remunerado; por ejemplo, el cuidado de los menores, los ancianos y de las personas enfermas o con discapacidad de la familia, y la obtención y preparación de los alimentos. Estos quehaceres no solo exigen una cantidad sustancial de tiempo y energía, sino que además impiden a las mujeres cumplir sus aspiraciones y privan a las economías de todos los talentos y contribuciones de las mujeres.

La igualdad de las mujeres en el lugar de trabajo es un componente fundamental de la igualdad de género y el desarrollo sostenible. No solo mejora las perspectivas de millones de mujeres, sino que tiene también un efecto profundo en el desarrollo de los países.

El Informe Global de la Brecha de Género 2016, emitido recientemente por el Foro Económico Mundial, insta a las empresas a “dar prioridad a la igualdad de género, entendida como una capacidad fundamental y un imperativo moral”. Advierte que las últimas estimaciones sugieren que la paridad económica de género podría sumar unos US$240.000 millones adicionales al PIB del Reino Unido, US$1 billón 201.000 millones a los Estados Unidos, US$526.000 millones a Japón y US$285.000 millones al PIB de Alemania.

En cambio, la desigualdad de género provoca elevados costos. El Informe sobre Desarrollo Humano en África 2016 estima que el total de pérdidas económicas anuales atribuibles a la desigualdad de género en el mercado laboral han registrado un promedio de US$95.000 millones anuales desde 2010 en el África Subsahariana y que podrían haber ascendido a US$105.000 millones, el equivalente al 6% del PIB de la región, en 2014.

Como parte de estas iniciativas para fomentar un desarrollo con inclusión y promover la igualdad de género, el PNUD está abocado a impulsar las alianzas público-privadas orientadas a superar las brechas de género en el ámbito laboral. La semana próxima, el PNUD y el Gobierno de Panamá organizarán en conjunto un foro global denominado “Las empresas por la igualdad de género: Hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Este espacio reunirá a líderes de gobiernos, de empresas, y del mundo académico y sindical de América Latina, África, Asia, Europa y los Estados Unidos para intercambiar buenas prácticas e innovaciones y analizar los desafíos persistentes para el avance de la igualdad de género en el lugar de trabajo. El evento refleja la importancia atribuida tanto al compromiso del sector privado como a la igualdad de género en la Agenda de Desarrollo 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El foro expondrá el trabajo del PNUD en apoyo a los Gobiernos de América Latina orientado a desarrollar los Programas de Certificación del Sello de Igualdad de Género. Estos reconocen a las entidades del sector público y el privado que cumplen las normas de igualdad de género en sus lugares de trabajo. Puesto que la iniciativa fue inaugurada en 2010, más de 400 empresas de 12 países de la región ya han obtenido su certificación. Estas fueron reconocidas por eliminar la disparidad salarial de género; aumentar las funciones de las mujeres en la adopción de decisiones en los segmentos gerenciales medios y superiores; implementar políticas tendientes a equilibrar las actividades laborales con el resto de la vida personal, como las licencias familiares y parentales; enfrentar el acoso sexual en el trabajo, o por contratar y promover a las mujeres en actividades no tradicionales.

En la actualidad, el PNUD se encuentra ampliando este apoyo al resto de las regiones del mundo. La semana próxima en Singapur, nuestra Embajadora de Buena Voluntad, Michelle Yeoh, presentará el Programa de Certificación de Igualdad de Género a los líderes empresariales de la región de Asia y el Pacífico en el “Foro para la Responsabilidad Empresarial y el Desarrollo Sostenible” coorganizado por el PNUD. Estamos promoviendo la iniciativa también en África, donde el tercer trimestre de este año, la Fundación del Sector Privado de Uganda se comprometió a adherir al Programa de Certificación del Sello de Igualdad de Género.

Como era de esperar, las empresas participantes de América Latina han descubierto que proporcionar oportunidades e igualdad de trato en el trabajo a sus empleadas es favorable también para sus propios beneficios económicos. Al enfrentar las disparidades de género en el lugar de trabajo y establecer entornos donde el trabajo y la contribución de las mujeres sean valorados, las compañías han experimentado beneficios como lo son una mayor eficiencia, un mejor desempeño del personal, un aumento del compromiso de los empleados con la empresa y mejores contrataciones, sin mencionar una mejor imagen pública.

La importancia del compromiso del sector privado con la promoción de la igualdad de género en el mundo laboral no puede ser subestimada. La forma en que las empresas hacen negocios, y el grado en que garantizan que hombres y mujeres contribuyan y se beneficien por igual, tendrán enormes efectos en el logro o no del desarrollo sostenible. Al convertir la igualdad de género en un componente central de sus prácticas empresariales, el sector privado puede ser un motor de un progreso que sea beneficioso para todas las personas.

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